UN NUEVO CAPÍTULO

Temer, la última gran presa de la Operación Lava Jato

El expresidente brasileño está acusado de dirigir una organización criminal.

Temer este jueves. Foto: AFP
Temer fue detenido mientras circulaba en un vehículo por San Pablo. Foto: AFP

Michel Temer, arrestado ayer jueves en el marco del Lava Jato, se convirtió en el segundo expresidente de Brasil en ser detenido vinculado a la mayor operación contra la corrupción en la historia del país, tras Luiz Inácio Lula da Silva.

Temer fue detenido como presunto jefe de una organización criminal que negociaba sobornos a cambio de contratos de obras en la usina nuclear Angra 3, del estado de Río de Janeiro. La operación, bautizada “Radiactividad”, investiga “crímenes de corrupción, desvío de fondos y blanqueo de dinero debido a posibles pagos ilícitos” (..,) “para la organización criminal liderada por Michel Temer”, dijo el Ministerio Público Federal.

La Fiscalía lo acusó de ser el líder de una organización criminal que desvió en los últimos 40 años unos 1.800 millones de reales (473,7 millones de dólares) de recursos públicos.

Temer fue detenido mientras circulaba en un vehículo cerca de su domicilio en un barrio residencial en San Pablo.

Lula, por su parte, cumple desde abril del año pasado una condena de 12 años y un mes por corrupción y lavado de dinero, luego de que se diera por probado que recibió favores de constructoras para obtener contratos con la petrolera estatal Petrobras. A ello se suma otra condena de 12 años y 11 meses por los mismos cargos.

Otros dos expresidentes, Fernando Collor y Dilma Rousseff, ambos destituidos por el Congreso, están enjuiciados en procesos vinculados a la Lava Jato, en tanto que José Sarney fue acusado de recibir sobornos por facilitar contratos amañados con una subsidiaria de Petrobras, pero hasta ahora no responde a ningún juicio.

De los expresidentes vivos desde el fin de la dictadura militar en 1985, tan solo Fernando Henrique Cardoso no ha sido vinculado a ninguna investigación formal por la Lava Jato.

En el marco de la Lava Jato se han dictado sentencia en 50 procesos e impartidas 242 condenas contra 155 personas.

La fiscal Fabiana Schneider explicó que la organización criminal liderada por Temer nació en 1980 cuando el expresidente era secretario de Seguridad Pública de San Pablo y conoció al coronel de la Policía Militar João Baptista Lima Filho, acusado de ser su “operador financiero en los desvíos”.

En la operación de este jueves también fueron detenidos el exministro y exgobernador de Río Wellington Moreira Franco, un importante colaborador y correligionario de Temer en el partido Movimiento Democrático Brasileño (MDB); Lima Filho, y la esposa de este último, María Rita Fratezi.

Temer enfrenta actualmente diez procesos judiciales. Cinco de los procesos estaban en manos de la Corte Suprema debido a que el exmandatario gozó de fueros hasta el 1º de enero pasado, cuando le entregó el cargo al actual presidente Jair Bolsonaro.

Pero con la pérdida del mandato, también perdió los fueros y sus casos comenzaron a ser analizados por jueces de primera instancia.

Lula criticó a las autoridades que comandan la operación Lava Jato tras la detención de Temer y señaló que la Fiscalía y la Policía Federal “no pueden quedarse haciendo espectáculo”. “El grupo (del Lava Jato) no necesita de pirotecnia para sobrevivir, necesita de sobriedad”, dijo Lula en las redes sociales.

“Todo aquel que comete un delito, si el delito se prueba, tiene que ser detenido. Sea Temer, o Lula. Sea FHC (Fernando Henrique Cardoso) o Bolsonaro. Nadie puede ser preso sin el debido proceso legal”, agregó en un segundo mensaje.

Bolsonaro también reaccionó a la detención de Temer: dijo que “cada uno responde por sus actos” y que “la Justicia nació para todos”.

La detención de Temer se produce en momentos en que Lava Jato enfrenta duros cuestionamientos, incluso por parte de jueces de la Corte Suprema, por su recurso frecuente a métodos “dictatoriales” como la delación premiada y la detención preventiva.

Tras el arresto de Temer, el MDB criticó “el apresuramiento de la Justicia” y pidió “el restablecimiento de la presunción de inocencia”.

El real y el índice Bovespa cayeron cerca de un 1%, debido a la probabilidad de que nuevos arrestos de políticos destacados eviten un debate sobre las reformas económicas.

Seis años de Lava Jato

2014: La Fiscalía descubre que Alberto Youssef, un cambista que ya tenía antecedentes penales por lavado de dinero, le había comprado un vehículo marca Land Rover al exdirector de Suministro de Petrobras, Paulo Roberto Costa, hecho que prendió las alarmas de las autoridades. Costa desvela un sistema de corrupción alrededor de Petrobras.

2015: La Fiscalía comienza a desvelar una mayor participación de políticos en la red. Primeras condenas y caen bajo el ojo de la Justicia dos grandes constructoras brasileñas, Odebrecht y Andrade Gutiérrez. Detienen al poderoso empresario Marcelo Odebrecht. Comienzan a caer políticos del PT.

2016: Ruedan cabezas de políticos y de tres exministros de Lula y Dilma Rousseff. Odebrecht decide colaborar con la Justicia. El Departamento de Justicia de Estados Unidos revela que 12 países recibieron 788 millones de dólares por parte de Odebrecht a cambio de contratos de 2001 a 2016.

2017: El juez Sergio Moro condena a Lula a 9 años y 6 meses por corrupción y lavado. La condena fue ampliada en segunda instancia a 12 años y un mes.

2018: En abril Lula ingresa a prisión. El Supremo investiga a Temer por supuestos sobornos de Odebrecht.

2019: Ayer jueves detuvieron a Temer.

Jordi MIRó / AFP

Michel Temer, la caída de un superviviente

Michel Temer pasó tres décadas en los bastidores de la política, hasta que alcanzó el poder tras el impeachment de Dilma Rousseff. Sobrevivió a casi todo, incluso a una impopularidad récord en su breve mandato, pero a los 78 años el veterano estratega ha caído víctima de las denuncias de corrupción que oscurecieron su gris presidencia.

Pese a que su corto mandato se vio oscurecido por las denuncias de corrupción y una imagen distante que nunca llegó a conectar con una población hastiada por los escándalos y la crisis, él estaba convencido de que será recordado como el mandatario que sacó al país de la recesión económica.

En un desayuno en diciembre con corresponsales extranjeros, Temer recordó que alguien le dijo: “Presidente, aproveche su impopularidad y haga todo lo que Brasil necesita”.

Hijo de inmigrantes libaneses y poeta con un libro publicado, Temer está casado en terceras nupcias con Marcela Tedeschi, una exconcursante de certámenes de belleza 43 años menor que él. Con ella tuvo a su quinto hijo, Michelzinho, de nueve años, muy activo en Youtube, donde suele colgar videos -algunos en tono de humor- protagonizados por él.

El 17 de mayo de 2017 el diario O Globo divulgó una grabación del directivo del gigante de la alimentación JBS, Joesley Batista, en la que Temer parece avalar un pago de sobornos. El 26 de junio, el fiscal general Rodrigo Janot lo denunció por corrupción pasiva y el 14 de septiembre lo acusó como jefe de una “organización criminal”.

Pero en ambos casos, Temer, curtido desde hace más de tres décadas en el MDB y tres veces presidente de la Cámara de Diputados, puso toda su capacidad de maniobra en la misión de sobrevivir en el cargo. Y lo logró, dado que los diputados denegaron los pedidos del Supremo Tribunal Federal (STF) para investigar las denuncias. La situación de Temer cambió el 1º de enero, cuando dejó de beneficiarse de los fueros políticos y sus casos pasaron a manos de tribunales de primera instancia.

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