El jefe de gobierno italiano Silvio Berlusconi, víctima de una agresión el domingo en Milan (norte), pasó una noche "tranquila" y su primer deseo fue "ver los diarios", indicaron el lunes medios italianos.
Berlusconi permanecerá hospitalizado al menos hasta el martes, informó su médico personal Alberto Zangrillo en un comunicado leído a la prensa en Milán (norte).
"Mañana analizaremos la situación y se decidirá si sigue internado o no. Lo que es seguro es que no saldrá este lunes", indicó Zangrillo en el hospital San Raffaele, donde se encuentra internado el primer ministro.
"Las consecuencias son mucho más graves y el jefe de gobierno no podrá salir del hospital antes de 24 a 36 horas", precisó el médico.
La decisión de mantenerlo internado fue decidida debido al fuerte dolor de cabeza que afecta a Berlusconi, según Zangrillo, quien es también director del departamento de anestesia y reanimación del San Raffaele.
"El jefe de gobierno se alimenta con dificultad" explicó el médico, debido a las heridas que sufrió en los labios, por lo que le han medicado antibióticos y analgésicos.
Berlusconi no deberá ser sometido a una intervención quirúrgica, agregó.
El agresor, Massimo Tartaglia, fue encarcelado en una celda aislada en Milán y es permanentemente vigilado por un agente penitenciario.
Su padre llamó por teléfono el domingo por la noche al hospital y, según fuentes de este establecimiento, se declaró "consternado" por el gesto de su hijo.
Tartaglia atacó a Berlusconi con una estatua en miniatura del Duomo de Milán, un souvenir para turistas con un zócalo de metal.
El jefe de gobierno no llegó a perder el conocimiento, pero las fotografías lo muestran con el rostro tumefacto y cubierto de sangre.
La prensa italiana criticaba el lunes la violencia "y el clima de odio" en Italia.
"Violencia constitucional", titulaba en primera página Il Giornale (derecha), diario de la familia Berlusconi, sobre un primer plano mostrando las heridas infligidas al Cavaliere.
A la izquierda, el diario la Repubblica destaca el "filme dramático de la plaza de la catedral (de Milán donde se produjo la agresión, ndr)" que "demuestra la degradación del clima político en Italia".
"Amigos y adversarios, partidarios y oposición deben ser solidarios (con Berlusconi), como lo somos nosotros", añade la Repubblica, que exhorta a "elevarse contra la insanidad de semejante gesto", pues lo que "está en juegpo es nada menos que la libertad".
El Corriere della Sera (centro) destaca asimismo el "clima envenenado" y, en un editorial, afirma: "El odio político es un monstruo que, una vez desencadenado, es muy difícil domar".
AFP