La medida es curiosa, original y también polémica. Los propietarios de bares y restaurantes de Santa Fe (Argentina) se pusieron de acuerdo y les abonarán el taxímetro a los clientes que consuman alcohol en exceso y no estén en condiciones de manejar. Esta práctica comenzará a funcionar a partir del 1° de abril.
Según informa hoy La Nación , la medida apunta a que menos personas estén bajo los efectos del alcohol y detrás del volante. Sin embargo la polémica ya está instalada ya que hay quienes creen que eso puede incentivar este tipo de consumo.
Sin embargo, el impulsor de la medida y presidente del Concejo Municipal, José Corral, dijo que la propuesta "tiende a generar una cultura del cuidado y no de la bebida".
Es lógico que los comercios deben tener una contraprestación por el desembolso de dinero en su afán de que haya menos siniestros de tránsito causados por el alcohol. Por eso los bares y restaurantes tendrán rebajas impositivas. El sistema contempla que los comercios entreguen un bono al cliente, con el que éste pagará el servicio.
La crónica del matutino argentino establece que en un principio la medida será aplicada durante 180 días. Tampoco se descarta que a partir de mayo la ciudad de Rosario tome una decisión similar.
La iniciativa fue coordinada y aprobada entre la gremial empresarial que agrupa a los hoteleros y titulares de bares y restaurantes, el Municipio y la cooperativa Radio Taxi Santa Fe, que será le encargada de prestar el peculiar servicio.
SISTEMA. Los comercios entregarán a los clientes que hayan bebido alcohol un bono con el cual "pagará" el taxi de regreso a su hogar. El Municipio por otro lado le rebajará a los comercios las alícuotas que pagan en concepto de Tasa General de Inmuebles y de Derecho de Registro de Inspección. Esa rebaja compensa el costo del traslado.
El monto del bono, que será definido en los próximos días, sería de entre 12 y 15 pesos argentinos. En caso que el pasaje supere ese valor, el pasajero debe pagar la diferencia.
Quienes critican la medida dicen que fomentará el consumo de alcohol. Quienes la defienden dicen que cerrará el círculo del creciente control que se realiza en materia de prevención de accidentes.
Quienes están del lado de la iniciativa afirman que los controles implementados por las autoridades lograron una notoria baja en el consumo de alcohol en los comercios. El motivo, dice la nota, es que los conductores tienen miedo que el control de alcoholemia de positivo y le retengan el vehículo.
En Argentina el mínimo permitido es de 0,5 gramos de alcohol en la sangre; en Uruguay es de 0,3.
¿QUÉ DICEN LOS LECTORES? La nota, en la versión digital, cuenta con una encuesta de votación donde se pregunta cómo evalúan la medida.
En 1.020 votos, un 54,41% la considera desacertada contra un 21,18% que entiende que es una buena idea. Un 7,45% considera que es entendible y otro 10,88% dice que es cuestionable.
Finalmente, un 6,08% no tiene una opinión formada respecto a la idea.
¿Cree que en Uruguay se tendría que implementar un sistema similar? Lo invitamos a opinar en el foro de esta noticia.