Sepultados a 700 metros, sanos y con hambre, esperan el rescate

Milagro en Chile. Establecieron contacto con los hombres atrapados en la mina y contaron cómo sobrevivieron Familias esperanzadas pese a lo complejo del rescate Todo un país pendiente

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COPIAPÓ | EL MERCURIO / GDA Y AFP

Las 33 personas atrapadas en las profundidades de una mina en medio del desierto comenzaron a recibir ayer pequeñas dosis de hidratantes y glucosa, y en un primer contacto con la superficie dijeron que todos están bien, esperando el rescate.

Un ministro de Minería cada vez más sonriente es el que enfrenta ahora a los medios de comunicación en la mina San José. Sólo tiene buenas noticias, como la que entregó ayer. Laurence Golborne señaló que en el primer contacto telefónico con los rescatistas, los 33 mineros atrapados contaron que "están bien, todos sanos, no tienen ningún problema de salud, salvo uno con un dolor de guatita (estómago), y que tienen mucha hambre".

El secretario de Estado dijo que pudieron bajar un teléfono a través del ducto por el cual el domingo se estableció la primera comunicación, lo que les dio nociones concretas del estado de salud y estado anímico de los trabajadores tras 18 días a 700 metros de profundidad.

El mecanismo es bastante rudimentario: cada comunicación se demora una hora, el tiempo necesario para bajar y subir por el ducto una "paloma" -la cápsula que contiene mensajes- alimentos y medicamentos. El objetivo es establecer tres sondas para abastecerles de comida, establecer comunicación y generar ventilación de forma continuada.

"Los mineros contaron que se han logrado mantener bebiendo agua y que tienen hambre por razones obvias", explicó Golborne, añadiendo de paso que las autoridades en el lugar esperan mantener de forma constante la comunicación durante el proceso de rescate que se inicia. El ministro también señaló que "los mineros pidieron que les enviaran comida, escobillas (cepillos) para los dientes y algo para los ojos (por la irritación)".

Por último Golborne relató otro momento de mucha emotividad: "Cuando les contamos que sus familiares estaban en el campamento, ellos gritaron un ceacheí" (grito de aliento). El titular de Minería reconoció, sin embargo, que el equipo a cargo del operativo aún no les ha explicado a los mineros atrapados el tiempo que durará su rescate: de tres a cuatro meses.

En tanto, André Sougarret, coordinador de las faenas de rescate en la mina, confirmó que los mineros no están utilizando el refugio, donde se suponía que estaban protegiéndose. "Ellos dicen que tienen un problema de ventilación en ese sector, y en la próxima paloma se les va a enviar oxígeno", dijo el ingeniero.

Sougarret agregó que el equipo de rescate tiene planificado retomar los sondajes que están más cercanos al punto de refugio de manera tal de contar en los próximos días con tres fosos para proveerles a través de uno de ellos una mejor ventilación. Contrario a lo que la opinión pública pensaba, los mineros cuentan con un espacio de mediano tamaño, no reducido, que les permite moverse con cierta facilidad.

Las "palomas" que bajan al fondo del yacimiento tardan una hora en hacer contacto con los mineros y una hora más en regresar a la superficie, por ello los suministros que se les envían tienen que ser precisos. Por ejemplo, en la primera "paloma" se les enviaron 33 frascos de comida en gel con indicaciones de cómo ingerirlos para que no les causen un daño estomacal por la escasa alimentación y el agua no potable que bebieron.

Los equipos médicos y psicológicos enviaron un cuestionario individual a los mineros para conocer quién es el líder entre ellos, cuando fue la última vez que almorzaron y fueron al baño, y si toman algún medicamento, para de esta forma poder hacer un mejor diagnóstico de todos ellos.

En una de las fichas médicas que los mineros retornaron a través de la sonda, explicaron que sobrevivieron gracias a "dos cucharadas de atún y medio vaso de leche -de los alimentos presentes en el refugio- cada 48 horas", según relató la senadora de Atacama, Isabel Allende.

FELICIDAD. La historia increíble de los mineros ha generado una euforia inédita en Chile, país que se ha unido en una gigantesca cadena de solidaridad. Desde que el presidente Sebastián Piñera mostró el papel con letras rojas con las palabras "Estamos bien en el refugio los 33", la celebración no cesa.

"Me he mandado 18 días acá y no me voy. ¿Sabe por qué? Porque el Omar me debe plata y se la voy a cobrar cuando salga", cuenta entre carcajadas y al lado de una fogata Claudio Acevedo, el suegro de Omar Reygadas, uno de los 33 mineros atrapados en el fondo del yacimiento San José.

En el campamento de los familiares y rescatistas, el que fue bautizado "Esperanza" por los mismos parientes, la actividad continuó durante toda la noche. Se cantaron y bailaron cuecas en un improvisado escenario, donde luego Paul Vásquez, "El Flaco", contó chistes. Y mientras algunos familiares prefirieron la soledad para beber vino y reflexionar, el sacerdote Juan Barraza, de la iglesia San Vicente de Paul, de Caldera, dirigió las oraciones en una carpa-comedor para agradecer a Dios por el milagro concedido. Claro que entre tanta celebración, los familiares no se olvidan de lo que viene: una larga espera antes del rescate final, que podría demorar varios meses. Pero dicen que podrán soportarlo al igual que los mineros atrapados.

Sandro Rojas, hermano de Esteban Rojas, quien sobrevive en el fondo del yacimiento junto a tres parientes más (Paulo Rojas, Víctor Segovia y Ariel Ticona), confía en la resistencia y la experiencia de los trabajadores. "Ellos pueden aguantar cuatro meses, y más, abajo", dice. "Ellos intuyen que el rescate final va a durar mucho, porque tienen experiencia en trabajos de mina. No les va a afectar cuando les digan que van a tener que esperar. Y si aguantaron 17 días con poca comida y agua, y sin noticias, ahora mejor van a estar".

Otras operaciones de salvamento de mineros

En abril pasado fueron rescatados 115 mineros chinos tras nueve días atrapados en una mina de carbón a causa de una inundación en la provincia de Shanxi, centro de la industria minera nacional china. Para sobrevivir se alimentaron de cortezas de árbol, papel y cartón. Otros 38 mineros no lograron sobrevivir.

Dos años antes China había sido testigo también de cómo, tras cinco días sepultados, los equipos de rescate lograron sacar con vida a ocho mineros en la misma provincia de Shanxi. Uno de los trabajadores afirmó que llegó a beber su propia orina para sobrevivir. En China se calcula que de media mueren siete mineros al día.

En Australia, en el 2006, solos en la oscuridad y sin suficiente espacio para ponerse de pie, dos empleados de la mina de oro de Beaconsfield sobrevivieron bajo tierra durante 14 días. Fueron víctimas de un derrumbe y una jaula blindada les sirvió de protección. Durante días bebieron el agua que se filtraba de las rocas antes de empezar a recibir alimentos y agua a través de una sonda. Dos de los mineros sobrevivieron, pero un tercero murió en la mina.

En febrero de ese año, en Polonia, fue rescatado un minero tras pasar cinco días atrapado a 1.000 metros de profundidad en Silesia. Logró respirar gracias a un tubo que llegaba al exterior.

En 2002, nueve mineros estuvieron bajo tierra durante 78 horas en una mina de carbón de Pensilvania, a 73 metros bajo tierra. Para ser localizados, se utilizaron satélites.

El de México, en 2006, pudo haber sido un rescate exitoso, pero acabó en tragedia. Tras siete días en los que México estuvo en vilo siguiendo las operaciones de rescate de 65 mineros atrapados en San Juan Sabinas, la compañía minera dio por muertos a los trabajadores. EL PAÍS DE MADRID

Operativo

André Sougarret.

Jefe de labores de rescate

"Ya está listo el cordón umbilical", dijo Sougarret para ilustrar que la primera parte del operativo está listo. "Ahora viene el diseño de ingeniería, la topografía, y después empieza el trabajo de perforación", añadió. Fue el mismo Sougarret quien estimó el domingo que esta perforación "no va a durar menos de 120 días", aunque luego matizó señalando que las labores durarán "entre tres y cuatro meses". "Lo que vamos a hacer es una excavación vertical. La máquina hace una perforación del orden de 13 pulgadas (unos 33 centímetros) y posteriormente se pone un plato escareador que va ampliando a 66 centímetros" el diámetro del pozo, explicó. Cuando el hoyo esté completado se bajará una canastilla para subir hombre por hombre. Se tarda una media hora en salir cada hombre.

Primeras palabras a 700 metros

-Ministro: Aló, ¿con quién hablo? (Están aplaudiendo, comenta Golborne)

-Respuesta: Está hablando el jefe de turno, Luis Urzúa.

-Ministro: Luis Urzúa, acá habla el ministro Laurence Golborne. Estamos reunidos veinte personas acá para proveerles ayuda inmediata. ¿Cómo se encuentra, cómo están?

-Urzúa: Estamos bien. Esperando que nos rescaten.

-Ministro: Perfecto, estamos en eso. Primero les estamos enviando agua para que se hidraten con instrucciones que están enrolladas alrededor de la "paloma" que enviamos.

-Urzúa: Hemos estado bebiendo algo de agua. En estos días hemos comido poco, lo único que teníamos en el refugio.

-Ministro: Perfecto. Los vamos a poner en contacto con el médico que está a cargo del suministro. Él los va a ir instruyendo, está en los papeles que va en la "paloma" para que ustedes los respondan y los lean.

Le quiero contar que acá el país entero ha estado siguiendo estos 17 días...Tengan la certeza, ayer Chile entero celebraba en todas las plazas que habíamos tomado contacto con ustedes.

-Urzúa: Necesitamos una respuesta...

-Ministro: Las que quiera...

-Urzúa: Se acuerda que teníamos unos compañeros que iban saliendo hacia afuera (el día del derrumbe), no sabemos si salieron o no.

-Ministro: Salieron todos ilesos. No hay ninguna fatalidad que lamentar (los mineros atrapados aplauden y gritan).

-Ministro: Quiero que sepan que acá afuera de la mina se ha instalado un campamento donde están todas sus familias (se escuchan más aplausos y gritos de los mineros).

-Ministro: La gente ha estado bien cuidada, han estado tranquilos, han sufrido estos 17 días, pero saben que están ustedes bien y eso los tiene con gran esperanza. Tengan plena confianza que estamos aquí haciendo todos los esfuerzos para llegar a ustedes a la brevedad. Un gran abrazo a todos.

Tras relatar Urzúa que buscaron una salida por las chimeneas, Golborne le cuenta que están bloqueadas y recomienda que se alejen de la zona porque es inestable. Se escucha a los mineros cantar el himno.

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