Moscú | Las relaciones de Rusia con la OTAN van de mal en peor. El Kremlin informó ayer de la expulsión de dos funcionarios de la Alianza, que son también miembros de la misión diplomática canadiense. Esta es la respuesta de Moscú a la expulsión, la semana pasada, de dos diplomáticos rusos de Bruselas, acusados de espionaje. Además, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, no asistirá a la reunión ministerial del Consejo Rusia-OTAN prevista para el día 19 de este mes por considerarla "inoportuna". Canadá en tanto convocó al embajador de Rusia en Ottawa para una "explicación".
También contribuyen a aumentar las tensiones entre Moscú y Bruselas las maniobras que comenzaron en territorio de Georgia, y que Rusia ha calificado de "abierta provocación". La Alianza decidió seguir adelante con los planes de los ejercicios militares pese al amotinamiento de un batallón de tanques, que fue sofocado por el presidente Mijaíl Saakashvili, que acusó a Moscú de intentar un golpe de Estado. El País de Madrid