TEHERAN
La liberación de los ocho soldados británicos capturados el lunes en aguas territoriales iraníes, anunciada para ayer, tropezó al final de la tarde en las modalidades de la entrega de los prisioneros, por lo que fue aplazada un día más.
La liberación era cosa hecha. "La tripulación de los barcos británicos será liberada hoy (miércoles)", declaró el ministro de Relaciones Exteriores, Kamal Jarazi, citado por la agencia oficial Irna. Un portavoz del primer ministro británico, Tony Blair, confirmó en Londres que Teherán había comunicado esta decisión.
Pero británicos e iraníes tenían que ponerse de acuerdo sobre las modalidades de la liberación. Una delegación de diplomáticos británicos llegó en la tarde de ayer al suroeste de Irán, donde se encuentran detenidos los soldados.
"No se sabe exactamente si (los soldados) van a ser expulsados a Irak en sus embarcaciones o van a ser entregados a la embajada", declaró un oficial. En este caso, podrían ser transferidos a Teherán para que desde allí sean introducidos en un avión con destino a Gran Bretaña.
Las dos partes tenían dificultades en ponerse de acuerdo para que los soldados regresasen a Irak a bordo de las embarcaciones en las que fueron capturados el lunes en Chatt al Arab, pero también con sus armas y equipos, sin los cuales el viaje resulta peligroso.
ERROR. Uno de los comandantes del ejército iraní, el general Alireza Afshar, citado por la agencia estudiantil Isna, aseguró que la orden de liberación no depende del material.
Según el general Afshar, nada se opone a la liberación después de que los británicos reconocieron que los "barcos entraron por error en aguas territoriales iraníes".
Los ocho hombres, Marines de la Royal Navy encargados de entrenar a la policía fluvial iraquí, según Londres, han cumplido esta exigencia tras pedir disculpas por la televisión.
"Nuestro equipo de tres barcos y ocho hombres entraron por error en las aguas iraníes y nos disculpamos por este grave error", dijeron en un mensaje difundido por la televisión en árabe Al Alam.
Los prisioneros, que aparecieron en la televisión caminando en fila india con los ojos vendados y las manos sobre la cabeza o sobre los hombros del camarada de enfrente, aseguraron que habían sido tratados "amistosamente por los Guardias de la Revolución". AFP