CONFLICTO
“Tenemos evidencia de que Rusia pretende reforzar su presencia con más de 30.000 soldados cerca de la frontera de Bielorrusia con Ucrania", aseguró Linda Thomas-Greenfield.
Rusia y Estados Unidos trasladaron ayer lunes al Consejo de Seguridad de la ONU su enfrentamiento Ucrania. Mientras Rusia acusó a Estados Unidos de “agitar la histeria”, la embajadora estadounidense denunció que el gobierno de Vladimir Putin va a reforzar sus tropas en la frontera bielorruso-ucraniana en los próximos días.
“Tenemos evidencia de que Rusia pretende reforzar su presencia con más de 30.000 soldados cerca de la frontera de Bielorrusia con Ucrania, a menos de dos horas al norte de Kiev para principios de febrero”, dijo Linda Thomas-Greenfield.
Esta fue la primera reunión del Consejo para debatir específicamente la crisis de Ucrania, una cita sobre la que China ya había mostrado su desacuerdo pues, según su embajador Zhang Jun, era “la hora de la diplomacia discreta, no de los micrófonos”.
La reunión sirvió para escuchar de nuevo un diálogo de sordos en el que el embajador ruso, Vasili Nebenzia, negó que su país tenga planes de invadir Ucrania y que haya desplegado a 100.000 soldados cerca de la frontera con ese país.
El embajador de Ucrania, Sergiy Kyslytsya, invitado por la presidencia noruega al debate, cifró el número de soldados rusos en 112.000 si se suman los presentes en la península de Crimea -separada de facto de Ucrania-, y recordó que “la militarización actual de Crimea, el mar Negro y el mar de Azov es una auténtica amenaza para su país”.
Los países del bloque occidental que tomaron la palabra además de Estados Unidos -Reino Unido, Francia, Noruega, Irlanda y Albania- repitieron uno tras otro que Rusia está amenazando la seguridad de Ucrania y la de Europa entera recurriendo además a una lógica ya superada de esferas de influencia y bloques “más propia de la Guerra Fría”, como dijo el representante albanés.
En esta lógica, defendieron el derecho de Ucrania a establecer las alianzas de seguridad que estime oportunas, en alusión apenas velada a su posible entrada en la OTAN, algo a lo que Rusia se ha opuesto abiertamente.
El embajador ruso dibujó una especie de complot occidental que comenzó en 2014: “Apoyaron el golpe de 2014 en Kiev que llevó al poder a nazis rusófobos (y ahora) están lavando el cerebro a ucranianos a los que se impregna de rusofobia y se les dice que deben sumarse a toda costa a la Unión Europea y a la OTAN”. El representante ruso dijo que los países occidentales están fomentando una especie de “histeria colectiva” porque mientras que su país -aseguró- está por la distensión, ven “una retórica en la que parece que la están pidiendo (la guerra), están esperando que ocurra”.
Abogó por solucionar el conflicto dentro de los Acuerdos de Minsk, que en 2014 pusieron fin a la guerra en Donbás (este de Ucrania), para lo cual convocó una reunión el próximo 17 de febrero en el Consejo de Seguridad, mientras que los países europeos prefirieron incidir en que el marco de resolución debe ser el “formato de Normandía” (Rusia y Ucrania con Alemania y Francia de mediadores).
Pero mientras que Rusia se enfrentaba con Estados Unidos y los países europeos, quedó claro que los demás países del Consejo no se sienten involucrados en este conflicto y adoptaron un postura más bien equidistante: esa fue, con leves matices, la postura de India, Brasil, México, Kenia, Gabón, Emiratos y Ghana.
Todos ellos insistieron en pedir “contención a las partes” y “una apuesta por los medios pacíficos” o un “diálogo constructivo” pero se abstuvieron de criticar abiertamente a Rusia. Brasil llegó a decir que “son legítimas tanto las preocupaciones de Rusia como de Ucrania”.
El que más cerca se mostró de Moscú fue China: “Hay países que vaticinan una guerra, pero Rusia ha dicho que no va a lanzar una operación militar y tampoco Ucrania la quiere. ¿Cuál es la base de estos países para insistir en que habrá guerra?”, se preguntó el embajador chino, dejando prever lo que puede ser la postura de China en caso de agravamiento.
Advertencias.
Rusia pide garantías de que Ucrania no se adherirá a la alianza militar transatlántica OTAN y que Estados Unidos no establecerá nuevas bases militares en los países de la antigua órbita soviética.
El presidente estadounidense, Joe Biden, advirtió ayer lunes de que Rusia sufrirá fuertes represalias en caso de que invada Ucrania. “Seguimos llamando a la diplomacia como el mejor camino a seguir, pero como Rusia sigue acumulando fuerzas en torno a Ucrania, estamos preparados pase lo que pase”, dijo en la Casa Blanca
Por su parte, el secretario general de la OTAN Jens Stoltenberg asegura que Rusia está reforzando la presencia militar que amenaza a Ucrania.
“Describimos los hechos y la realidad, que no se explica ni se justifica el refuerzo militar de Rusia”, dijo Stoltenberg al diario The Washington Post.
Mientras tanto, Reino Unido anunció ayer lunes un nuevo marco legal que permitirá reforzar las sanciones a Moscú en caso de que ataque a Ucrania.
“Será el régimen de sanciones más duro contra Rusa que hayamos tenido”, dijo la ministra de Relaciones Exteriores Liz Truss en el Parlamento.
Moscú acusó ayer lunes a las autoridades británicas de preparar un “ataque abierto contra las empresas” rusas, acusando a los “anglosajones de estar intensificando tremendamente las tensiones en el continente europeo”.
Los analistas advierten de que sanciones que afecten a los bancos rusos y a las instituciones financieras no solo repercutirían en la vida diaria de los rusos sino que también tendrían consecuencias en las grandes economías y no solo europeas.
Consejo de Seguridad de la ONU

El embajador ruso ante la ONU, Vasily Nebenzya, negó ayer lunes que su país tenga intención de invadir Ucrania en su intervención ante el Consejo de Seguridad. “No hay invasión prevista, nadie lo ha dicho, sino todo lo contrario”, dijo, y añadió que tras esa información, se esconde “un engaño a la opinión pública” con el fin de “lavar el cerebro a los ucranianos e impregnarlos de rusofobia”. El embajador subrayó que el despliegue de tropas rusas “en territorio ruso” es algo totalmente legal, pero negó que esas tropas sumen 100.000 soldados: “Jamás confirmamos que tenemos a 100.000 soldados, ¿de dónde ha salido esa cifra?”, se preguntó. Nebenzya contraatacó además aludiendo a la “hipocresía” de Estados Unidos, y dijo que mientras Washington acusa a Moscú de desplegar tropas cerca de Ucrania, tiene 700 bases y 165.000 soldados desplegados en el mundo, 60.000 de ellos en suelo europeo, y el volumen de su presupuesto militar es doce veces mayor que el ruso, aseguró.

La embajadora estadounidense ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, dijo en el Consejo de Seguridad que Rusia va a reforzar sus tropas en la frontera bielorruso-ucraniana en los próximos días. “Tenemos evidencia de que Rusia pretende reforzar su presencia con más de 30.000 soldados cerca de la frontera de Bielorrusia con Ucrania, a menos de dos horas al norte de Kiev para principios de febrero”, dijo Thomas-Greenfield. “Si Rusia invade Ucrania, nadie de nosotros podrá decir que no lo vimos venir y las consecuencias serían horribles”. Thomas-Greenfield se mostró escéptica ante las palabras de su colega ruso, pues “las acciones hablan por sí solas: amenazar con actuar si no se atienden sus peticiones no es responsable” por parte de Rusia, dijo. “Esta es la mayor (...) movilización de tropas en Europa en décadas”, advirtió Thomas-Greenfield. “Y mientras hablamos, Rusia está enviando todavía más tropas y armas para unirse a ellas”.
Diplomacia: Blinken y Lavrov hoy al teléfono
El secretario de Estado, Antony Blinken, hablará hoy martes con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, en un “nuevo paso” en el “camino diplomático” en medio de las tensiones bilaterales por la concentración de tropas de Rusia en la frontera con Ucrania.
Así lo indicó ayer lunes el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, en rueda de prensa. “La calificaría (la llamada) como un nuevo paso. Un nuevo paso en el camino de la diplomacia y el diálogo”, señaló el portavoz estadounidense.
La conversación será la primera entre Blinken y Lavrov después de que Estados Unidos respondiera por escrito la pasada semana a las exigencias de garantías de seguridad de Rusia, y que ha sido recibida con escepticismo por parte rusa.
El portavoz señaló que Washington espera ver qué es lo que Lavrov “tiene que decir a la hora de transmitir la posición oficial, o las reacciones iniciales del Kremlin” a la respuesta.
Estados Unidos ha advertido que prepara diversos escenarios, incluidas duras sanciones a Rusia, en el caso de invasión a Ucrania. En este sentido, ayer lunes se conoció que el Gobierno de Joe Biden, ha identificado a varios miembros del círculo cercano al presidente ruso, Vladímir Putin, como potenciales objetivos de estas sanciones.
“Hemos desarrollado paquetes específicos de sanciones contra las élites rusas”, afirmó a EFE una alta funcionaria estadounidense.