MOSCÚ | AFP Y AP
El presidente de EE.UU., Barack Obama, y su par ruso, Dimitri Medvedev, firmaron un principio de acuerdo para la reducción de sus arsenales nucleares, aunque persisten discrepancias sobre el escudo antimisiles y la situación en Georgia.
"Debemos conducir mediante el ejemplo y es lo que hacemos hoy", dijo Obama en el Kremlin. "Prometemos reformar las relaciones estadounidense-rusas para cooperar más eficazmente en áreas de interés común". El acuerdo de desarme era la espina dorsal de los esfuerzos para la mejora de las relaciones entre los dos países, considerablemente deterioradas bajo la presidencia de George W. Bush.
Por otro lado Rusia autorizó el uso de su espacio aéreo para el tránsito de soldados y de material militar estadounidense destinados a Afganistán, un acuerdo importante para Obama que ha convertido la guerra en el país asiático en una de sus prioridades internacionales.
Otra señal de distensión llegó con el acuerdo alcanzado para reanudar las actividades militares conjuntas que fueron suspendidas en 2008 debido a la guerra rusa en Georgia. Pero sigue habiendo discrepancias en el caso de Georgia. "Tuvimos una franca discusión sobre Georgia y reiteré mi firme convicción de que la soberanía e integridad territorial de Georgia deben ser respetadas", declaró Obama. A raíz del conflicto bélico, Rusia reconoció la independencia unilateralmente declarada por los territorios de Osetia del Sur y Abjasia.
Otro tema de discordia es el polémico proyecto de escudo antimisiles estadounidense en Europa, que dificulta las relaciones desde hace meses. Rusia se opone a la instalación de elementos del escudo antimisiles en Europa del Este por estimar que este proyecto perjudica su seguridad, mientras Washington sostiene que su fin es responder a la amenaza que representan países como Irán. Medvedev dijo que la defensa misilística es "un aspecto difícil en nuestra discusión", pero insinuó que la franqueza entre los países ayudará las discusiones.
El proyecto de desarme
EE.UU. y Rusia se comprometieron a reducir el número de misiles de largo alcance capaces de transportar ojivas a entre 500 y 1.100. El límite de ojivas sería entre 1.500 y 1.675 cada país. Los dos países poseen en conjunto más del 90% de las armas nucleares del mundo. Estas reducciones deberían producirse "en los siete años siguientes a la entrada en vigor del acuerdo", aclararon el Kremlin y la Casa Blanca. Cada uno tiene en la actualidad entre 2.000 y 3.000 ojivas desplegadas y los acuerdos actuales limitan a 1.600 el número de vectores.