LONDRES | THE ECONOMIST
Hace medio siglo, en la película "Viaje fantástico", una diminuta Raquel Welch y su equipo eran enviados al interior del cuerpo de un paciente agonizante en un nano submarino para salvarle la vida. La tecnología todavía no avanzó tanto, pero cada vez se acerca más a esa imagen del clásico film de ciencia ficción.
En el hospital universitario de la ciudad de Aachen, en Alemania, cerca de la frontera con Bélgica y Holanda, una compleja cirugía de corazón, que en otros tiempos pudo requerir una internación larga y costosa, se ha convertido en un procedimiento de rutina. Harald Kühl, uno de los profesores de cardiología del hospital, dice que los pacientes a los que se les ha reemplazado válvulas del corazón en horas de la mañana, habitualmente están de pie por la noche y se les da el alta al día siguiente.
El quirófano principal de Aachen es más grande de lo habitual y está repleto de tecnologías de imagen avanzadas. En colaboración con el gigante electrónico holandés Philips, los investigadores han fusionado escáners de rayos X, ultrasonido y resonancia magnética que proveen imágenes detalladas del interior del cuerpo humano en tiempo real. Eso les permite realizar operaciones precisas utilizando técnicas que virtualmente no dejan cicatrices. Aun menos invasiva es la cirugía de "orificio natural". En Estados Unidos, la vesícula de una mujer fue removida, en fecha reciente, utilizando instrumentos quirúrgicos y ópticos que ingresaron en su cuerpo a través de la vagina.
La robótica también da mayor precisión a la cirugía. Futuristas del Instituto de Investigación de Stanford, en California (Estados Unidos), desarrollaron robots que son usados para cirugía a distancia en soldados heridos, cerca del campo de batalla. Los robots Da Vinci ahora son usados habitualmente para hacer operaciones delicadas, como es el caso de las de cáncer de próstata. Son máquinas grandes, pero los robots se están achicando. Lord Darzi, profesor del Imperial College de Gran Bretaña, considera que la próxima ola será de tamaño micro, con diminutos motores que pueden recorrer el cuerpo y emitir ondas de radio para matar tumores. Sostiene que, en una década, nanorobots operarán a escala molecular.
Los logros en genómica y tecnología de la información y comunicaciones, permiten a otros campos -incluyendo la nanotecnología, la robótica, el diagnóstico molecular y los microfluidos- que antes habían tenido progreso en la atención de la salud, avanzar mucho más rápido.
De manera tradicional, los más importantes análisis para diagnóstico se hacen en grandes y costosos equipos en laboratorios centrales. Habitualmente, el paciente da una muestra un día y debe volver otra jornada para ver al médico y conocer y discutir los resultados.
Por suerte, instrumentos portátiles para un rápido diagnóstico están en camino, señala Gary Cohen, de Becton Dickinson (BD), un gigante estadounidense del diagnóstico. Su empresa cree que está surgiendo un nuevo kit de diagnóstico, gracias a la fusión de la genómica (conjunto de ciencias y técnicas que hacen al estudio del funcionamiento y origen de los genes) la proteómica (la ciencia que analiza proteínas específicas) y las tecnologías de la información. El impacto de un diagnóstico puntual de esas características será tan grande como el de la telefonía celular, debido a que extenderá los alcances de la medicina moderna a lugares mal atendidos u olvidados.
Grandes empresas como GE, BD y Philips, invierten intensamente en esa área, aunque también surgen sorprendentes avances de nuevas firmas. Una de ellas ha producido un equipo barato de diagnóstico que puede ser desechado después de su uso. Diagnostics for All, empresa iniciada por estudiantes de MIT y Harvard, en Estados Unidos, ha desarrollado una gama de análisis para diagnóstico que pueden imprimirse en hojas de papel común. La clave es usar la tecnología de microfluidos para dirigir la muestra (por ejemplo, una gota de sangre) a través de pequeñas vías acanaladas hacia distintas cámaras. Los químicos reaccionan con la muestra y dan un diagnóstico de rápido resultado.
Ustar Biotechnologies, una nueva empresa de China, desarrolló un kit de diagnóstico portátil y barato que está comercializando con BioHelix, una empresa con sede en la ciudad de Boston (Estados Unidos).
MISIL. Stephen Oesterle, jefe médico de Medtronic, una empresa grande de dispositivos médicos, argumenta que las curas milagrosas prometidas por la biotecnología dependerán de un suministro preciso de medicamentos hacia blancos elegidos. Los medicamentos antiguos eran tragados y absorbidos a través de los intestinos, pero eso no funciona para los medicamentos de biotecnología, debido a que el ácido del estómago los destruiría. Su empresa invierte en bombas implantadas, que son mecanismos de precisión y otras vías inteligentes de llevar a los medicamentos al lugar elegido.
Philips ha desarrollado una nueva vía para que los medicamentos sean encapsulados en burbujas producidas con polímeros biodegradables que pueden ser dirigidos hacia un tumor como si fueran misiles guiados. Selecta BioSciences, una empresa estadounidense, hace pruebas con nanopartículas biodegradables, una tecnología desarrollada por el Dr. Langer, de MIT, que espera usar teniendo como objetivo los ganglios linfáticos.
Otra manera de suministro preciso de medicamentos hacia el objetivo elegido involucra el uso de un chip de silicona especialmente diseñado con capacidad para almacenar y liberar medicamentos, según las necesidades. Cuando se envía una señal inalámbrica remota, una pequeña corriente eléctrica hace funcionar al chip para que libere la cantidad deseada del medicamento. La primera generación de estos chips, producidos por la empresa estadounidense MicroCHIPS, aborda la diabetes. Este año se realizarán pruebas clínicas y esperan comercializarlos en cuatro años. Futuras aplicaciones incluirán chips que pueden monitorear a pacientes en el hogar por síntomas de ataque cardíaco o hipoglicemia, y pueden liberar la dosis apropiada de medicamentos que salven vidas. El dueño de MicroCHIPS, John Santini, cree que en la próxima década los dispositivos tendrán una interacción creciente con el cuerpo humano y comunicarán datos médicos directamente a dispositivos portátiles denominados EHR, lo que ayudará a los pacientes a monitorear sus enfermedades crónicas.
James Sweeney ha logrado éxito comercial seis veces, vendiendo dispositivos médicos personales. Su actual empresa IntelliDOT, en Estados Unidos, produce pequeños dispositivos inalámbricos utilizados para el monitoreo médico. Si bien sostiene que ha enfrentado resistencia de aseguradoras y sistemas de salud, igual cree que ya ha llegado el punto de inflexión para dispositivos médicos personalizados. Los facilitan las mejoras en la tecnología de comunicaciones remotas, que hace que la "telemedicina" esté despegando. Gracias a la electrónica barata, los dispositivos médicos en el hogar han avanzado. Asimismo, sensores baratos y teléfonos inteligentes permiten un cambio hacia la "computación del cuerpo".
En Gran Bretaña ya se usan tres tipos de telemedicina. Se realiza una de las mayores pruebas de monitoreo y atención médica a distancia para ancianos, en sus hogares. En Escocia, ya hay kioskos de video para consultas médicas en zonas remotas que minimizan la necesidad de viajar a hospitales distantes.
ENLACES. La cadena de Clínicas Mayo, en Estados Unidos, también hace pruebas similares. Kaiser Permanente ya ofrece consultas médicas a distancia a sus pacientes en Hawaii y realiza exámenes dermatológicos por esa vía en California. Los hospitales Apollo, de India, usan enlaces remotos de video para conectar a especialistas con policlínicas lejanas. Aravind, una cadena de hospitales oftalmológicos en India, tiene kioskos de atención en remotos poblados. Una vez que se completa el examen del ojo, el paciente y todos sus datos digitalizados son conectados vía Internet con un especialista en el hospital central, quien evalúa si el paciente solo necesita lentes o debe trasladarse hasta el hospital.
El Dr. Oesterle, de Medtronics, cree que la electrónica de consumo hace posible producir dispositivos como bombas de insulina desechables, que su empresa tiene pensado empezar a vender en poco tiempo.
Otros expertos creen que el futuro pertenece a los dispositivos de control y monitoreo médico a través de asistentes digitales personales y teléfonos celulares que permitirán al paciente desplegar lo necesario para actuar. Qalcomm ya trabaja para integrar sensores avanzados y redes inalámbricas de corto alcance para crear pequeños centros hogareños de atención de la salud.
Tim Brown, de la consultora de diseño Ideo, afirma que los dispositivos médicos para el hogar serán integrados a productos de consumo en la ropa y hasta en el propio cuerpo. Philips ya desarrolló sábanas con hebras metálicas tejidas que permitirán que el corazón de un paciente sea monitoreado mientras duerme. Otras empresas plantean instrumentos de computación del cuerpo tanto para aplicarlos a la salud como a los deportes.
Los dispositivos que serán desplegados dentro del cuerpo están a la vuelta de la esquina. Proteus Biomedical, una empresa de California, diseñó un diminuto chip de computación que puede ser introducido en una píldora de medicamento. Esta "píldora inteligente" envía una señal eléctrica cuando, por ejemplo, es tomada por un paciente. El mensaje es leído y almacenado por un equipo electrónico que está dentro de una pequeña venda que lleva el paciente. La información puede ser bajada o emitida a un dispositivo en el hogar que, a su vez, lo envía por correo electrónico al médico.
Uno de los objetivos del monitoreo es asegurar el correcto uso de los medicamentos. Muchas veces los pacientes no los toman de manera apropiada, en ocasiones con resultados fatales. Una de las primeras pruebas será con píldoras inteligentes contra la tuberculosis. Andrew Thompson, de Proteus Biomedical, ve amplios usos, incluyendo de interacción entre medicamentos.