EL VATICANO AP Y ANSA
Benedicto XVI celebró ayer en El Vaticano la tradicional mi- sa de Ramos que dio inició a la Semana Santa cuando hoy se cumplen dos años de la muerte de Juan Pablo II y una multitud llega a Roma para recordarlo.
Miles de peregrinos están llegando desde el mundo entero para las celebraciones de estos días, empezando por las de hoy, cuando se clausurará la primera fase del proceso de beatificación de Juan Pablo II, un acto al que seguirá una misa oficiada por Benedicto XVI en memoria del difunto Papa.
Ayer, unas 40.000 personas asistieron en una soleada plaza de San Pedro a la ceremonia al aire libre que comenzó con la procesión de las ramas de olivo, que luego bendijo el Papa Benedicto.
La celebración terminó con el rezo del Angelus dirigido por el propio Papa ante la puerta de la Basílica de San Pedro.
El domingo de Ramos, primer día de la Semana Santa, conmemora la entrada de Cristo en Jerusalén, que según el relato bíblico fue recibido de forma entusiasta por una muchedumbre que agitaba ramas de olivo a pocos días de la Pascua judía.
A ese episodio triunfal siguieron la detención, la crucifixión y la resurrección de Jesús.
En su homilía, el Papa instó a los cristianos a tomar "la decisión fundamental de dejar de considerar la utilidad, la ganancia, la carrera y el éxito como el objetivo último de sus vidas, y considerar como criterio auténtico la verdad y el amor".
Benedicto XVI hizo un llamamiento a los jóvenes para que "no se dejen llevar simplemente de aquí para allá por la vida", "no se conformen con lo que todos piensan, dicen y hacen" y "escruten el interior de sí mismos en busca de Dios".
BEATIFICACIÓN. Para los fieles de Karol Wojtyla, hoy será el gran día. Tendrán una doble cita en Roma en ocasión del segundo aniversario de la muerte del Papa polaco, por el cierre de la fase diocesana de su proceso de beatificación, y por la solemne misa en su honor que por la tarde oficiará en plaza San Pedro el Papa Benedicto XVI.
Decenas de miles de personas de todo el mundo, según lo previsto, asistirán a los dos momentos más importantes de la jornada dedicada a Juan Pablo II y, en primera fila, la monja francesa Marie Simon-Pierre, cuya curación inexplicable del mal de Parkinson atribuye a la intercesión de Karol Wojtyla.
Ya ayer, miles de personas invadieron Roma para recordar al Papa fallecido el 2 de abril de 2005. Otras seguirán, como el presidente polaco, Lech Kaczynski, y el cardenal de Cracovia, Stanislaw Dziwisz, que fue durante más de dos décadas secretario del difunto pontífice.
La monja Marie Simon-Pierre, de 46 años y curada milagrosamente según la Iglesia Católica, fue elegida (entre los tantos beneficiarios de prodigios ya atribuidos a Juan Pablo II) para cerrar la práctica de beatificación de Wojtyla.
"Estaba enferma y ahora estoy curada. Le corresponde ahora a la iglesia pronunciarse y reconocer que es un milagro", declaró la religiosa en una ruede de prensa días pasados en Aix-en-Provence (sur de Francia).
El cardenal vicario de Roma, Camillo Ruini, reveló que ya durante el cónclave de 2005, los cardenales suscribieron una petición para que el futuro Papa concediese una dispensa para comenzar de inmediato la causa de canonización de Wojtyla, sin esperar los cinco años prescritos a partir de la muerte. Dispensa que Benedicto XVI firmó.
"El proceso diocesano -explicó Ruini- fue comprometido por la cantidad de testimonios escuchados, pero al mismo tiempo fue unánime el sentir popular y la convicción que en Juan Pablo II encontramos verdaderamente un hombre de Dios".
El proceso de beatificación comienza con la fase diocesana llevada adelante por la Iglesia local. Este proceso se cierra hoy, lo que sigue es el pasaje de documentos a la Congregación Pontificia que se expedirá por sí o no a la beatificación. Es decir que mañana no habrá una resolución en ese sentido.
Luego, el Papa autoriza la lectura del decreto oficial sobre la heroicidad de las virtudes del siervo de Dios, que se convierte en "Venerable".
Lo último en el proceso es que el milagro sea reconocido por dos comisiones científicas.
El proceso para elevar a Wojtyla al honor de los altares está avanzando "con gran rapidez, pero esto no significa falta de seriedad", afirmó el postulador de la causa, monseñor Oder. Durante el proceso fueron escuchados unos 130 testigos.
Las cifras
130 - Fueron los testigos interrogados por El Vaticano en el proceso de beatificación de Juan Pablo II, cuyo final oficial será hoy.
40.000 - Las personas que asistieron ayer en el Vaticano a la celebración por el Domingo de Ramos que da inicio a la Semana Santa.