BIRMANIA
En Birmania, el ejército se hizo con el poder el lunes, en un golpe contra el gobierno democráticamente electo de la premio Nobel.
La líder de Myanmar Aung San Suu Kyi y otras destacadas figuras del partido gobernante de Birmania fueron detenidas, dijo el lunes el portavoz de la gubernamental Liga Nacional para la Democracia (LND).
Los arrestos se producen tras días después de tensiones al alza entre el gobierno civil y el poderoso Ejército, que provocó temores a un golpe tras una elección que los militares calificaron de fraudulenta.
El portavoz Myo Nyunt dijo a Reuters por teléfono que Suu Kyi, el presidente Win Myint y otros líderes fueron "llevados" en las primeras horas de la mañana.
Pero, ¿qué sucedió el fin de semana en Birmania?
Quién es Aung San Suu Kyi
La premio Nobel de la Paz Suu Kyi, de 75 años, llegó al poder tras arrasar en las elecciones en 2015, después de décadas de arresto domiciliario en una lucha por la democracia que la convirtió en un icono internacional.
Su talla mundial se vio dañada después de que cientos de miles de Rohinyá huyeron de las operaciones militares en el estado occidental de Rakáin en 2017, pero sigue manteniendo una gran popularidad en su país.
La LND ganó de forma arrolladora en los comicios de noviembre, superando a un partido promilitar.
Golpe por parte del ejército

El Ejército de Myanmar se hizo con el poder el lunes, en un golpe contra el gobierno democráticamente electo de la premio Nobel Aung San Suu Kyi, que fue detenida junto a otros líderes de su partido Liga Nacional para la Democracia (LND) temprano en la mañana.
El hasta ahora vicepresidente, Myint Swe, que fue nombrado en el cargo por los militares gracias a los poderes que les reserva la actual Constitución, asumió la presidencia interina y a su vez le cedió todos los poderes al jefe de las Fuerzas Armadas, Min Aung Hlaing, anunció el canal controlado por el Ejército Myawaddy News.
Los militares afirmaron que realizaron los arrestos en respuesta a un "fraude electoral", entregando el poder a su jefe, Min Aung Hlaing, e imponiendo el estado de emergencia durante un año, según un comunicado de un canal de televisión propiedad del Ejército.
Las líneas telefónicas de la capital Naypyitaw y del principal centro comercial, Rangún, no eran accesibles y la televisión estatal suspendió sus emisiones horas antes de que el Parlamento se reuniera por primera vez desde la abrumadora victoria de la LND en noviembre, una elecciones consideradas como un referendo sobre las discutidas credenciales democráticas del gobierno de Suu Kyi.
Los soldados tomaron posiciones en el ayuntamiento de Rangún y los datos de internet para móviles y los servicios telefónicos fueron interrumpidos en el bastión de la LND, dijeron residentes de la zona. La conectividad de internet también cayó bastante, según el servicio de monitoreo NetBlocks.
Tensión política

La tensión política se elevó la semana pasada, cuando un portavoz militar declinó descartar un golpe antes de la conformación del nuevo Parlamento el lunes, y el jefe militar se refiriera a la posibilidad de rechazar la Constitución.
No obstante, el ejército pareció dar marcha atrás durante el fin de semana, publicando un comunicado en las redes sociales el domingo en el que dijo que haría "todo lo posible para adherirse a las normas democráticas de unas elecciones libres y justas".
La semana pasada se desplegaron tanques en algunas calles y se celebraron manifestaciones promilitares en varias ciudades antes de la primera reunión parlamentaria. La comisión electoral rechazó las acusaciones militares de fraude en la votación.
La Constitución publicada en 2008, tras décadas de gobierno militar, reserva el 25% de los escaños al Ejército y el control de tres ministerios clave en el ejecutivo de Suu Kyi.
Refugiados
Los refugiados rohinyás en Bangladesh recibieron este lunes con sentimientos contrapuestos el golpe de Estado militar en Birmania (Myanmar), porque aunque reconocen que ninguna toma de poder por la fuerza es buena, ven con cierta satisfacción la detención de la jefa de facto del Gobierno, la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, a la que culpan de las matanzas de 2017.
"Siento una sensación de alegría, porque Suu Kyi es en gran parte responsable del genocidio contra nosotros", aseguró a Efe Mohammad Jubair, líder de la Sociedad Arakan Rohinyá para la Paz y los Derechos Humanos, desde Kutupalong, el principal campamento de refugiados en Cox's Bazar, en el sureste de Bangladesh.
Hasta estos campamentos huyeron unos 738.000 rohinyás tras el estallido en agosto de 2017 de una campaña de persecución y violencia por parte del Ejército birmano en el país vecino, que la ONU calificó de ejemplo de limpieza étnica y un posible genocidio, algo que investigan las cortes internacionales.
"Violaron a nuestras madres y hermanas, mataron a nuestra gente, nos quitaron nuestras tierras y nos obligaron a vivir aquí en este pequeño refugio, pero ella (Suu Kyi) no hizo nada. Doy la bienvenida (al arresto y golpe militar). Lo voy a celebrar", afirmó Jubair.
Además, el líder rohinyá no cree que el golpe de Estado militar vaya a afectar al proceso de repatriación a Birmania de los refugiados, ya que considera que éste depende sobre todo de la comunidad internacional.
"Birmania no aceptará nuestro regreso sin la presión de la comunidad internacional. Un proceso judicial está en marcha. Una vez finalice, esperamos poder volver", sentenció.
Sin embargo, no todos los rohinyás comparte esta opinión. Abdur Rahman, que solía impartir clases en Birmania antes de huir a Bangladesh, reconoció a Efe que "ningún golpe de Estado es bueno, no es bueno para ningún país", por lo que evitó celebrar lo sucedido hoy en su país natal.
El poderoso Ejército ya había gobernado Birmania entre 1962 y 2011, cuando se inició una transición controlada hacia la democracia, y en 2015, recordó el maestro, vio con "esperanza" la llegada al poder del LND encabezado por la Nobel de la Paz Suu Kyi.
"Pero nada pasó (tras la llegada del LND). Por el contrario, nos convertimos en víctimas de un genocidio. Pero aún así manteníamos una ligera esperanza que ahora se ha esfumado y me temo que la situación empeorará", concluyó Rahman, que considera en estos momentos a la comunidad internacional como el único motor de cambio.
Pedido internacional
La Casa Blanca dijo que el presidente Joe Biden había sido informado sobre el arresto de Suu Kyi.
"Estados Unidos se opone a cualquier intento de alterar el resultado de las recientes elecciones o de impedir la transición democrática de Myanmar, y actuará contra los responsables si no revierten estas medidas", dijo la portavoz Jen Psaki en un comunicado.
El gobierno australiano afirmó estar "profundamente preocupado por los reportes de que los militares de Myanmar están intentando volver a hacerse con el control" del país y pidió la liberación inmediata de los líderes ilegalmente detenidos.
Japón indicó que está supervisando la situación y por el momento no tiene planes de repatriar a sus compatriotas de Myanmar.
La Unión Europea (UE) condenó "enérgicamente" este lunes el golpe de Estado militar en Birmania y la detención de varios miembros de su Gobierno, y defendió la transición democrática iniciada en el país en el 2011 tras casi medio siglo de dictadura militar.
"Condeno enérgicamente el golpe de Estado en Myanmar (Birmania) y pido a los militares que liberen a todos los que han sido detenidos ilegalmente en redadas por todo el país", tuiteó el presidente del Consejo de la UE, Charles Michel, quien instó a "respetar el resultado de las elecciones y restablecer el proceso democrático".
En parecidos términos se expresó el alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, en su cuenta en la red social Twitter: "Condeno enérgicamente el golpe de Estado llevado a cabo por los militares de Myanmar y pido la liberación inmediata de los detenidos".
Los grupos defensores de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW), Amnistía Internacional y Fortify Rights, entre otros, exigieron este lunes la liberación inmediata de la hasta ahora líder de facto del Gobierno de Birmania (Myanmar), Aung San Suu Kyi, y los demás miembros del gabinete arrestados por el Ejército, que ha tomado el poder político.