POLÉMICA
Un grupo llamado “300 por Brasil” ocupó la cúpula del Congreso y lanzó fuegos artificiales contra la Corte.
Varios cientos de personas manifestaron ayer domingo en la ciudad de San Pablo “en defensa de la democracia” y en contra del presidente Jair Bolsonaro. Detrás de una gran pancarta roja con las palabras “Fuera Bolsonaro”, los manifestantes se reunieron en la Avenida Paulista, una arteria emblemática de la megalópolis, la mayor de América Latina.
Sin embargo, ayer había menos de la mitad de la gente reunida en una marcha organizada hace una semana en Largo da Batata, una plaza del centro de la ciudad.
Al igual que el domingo pasado, numerosos partidarios de clubes de fútbol rivales estuvieron presentes, así como miembros de movimientos antirracistas, movilizados como otros en todo el mundo tras la muerte de George Floyd en Estados Unidos.
La mayoría de los manifestantes usaban máscaras protectoras y se distribuía regularmente alcohol en gel.
Brasil es el segundo país con más casos de coronavirus, detrás de Estados Unidos, con casi 43.000 muertos y más de 850.500 contagios.
Simultáneamente, una treintena de activistas pro Bolsonaro se dieron cita en los alrededores del ayuntamiento de San Pablo.
Los seguidores de Bolsonaro volvieron a pedir en Brasilia el “cierre” del Parlamento y el Congreso, y una “intervención militar”.
Aunque las protestas están lejos de ser masivas como las de 2013 y 2014, sí elevan la polarización en un país que lidia al mismo tiempo con una crisis sanitaria, otra política y una económica de efectos aún inconmensurables.
En Brasilia, el gobernador Ibaneis Rocha decidió la noche del sábado bloquear la emblemática Explanada de los Ministerios, donde han tenido lugar concentraciones pro Bolsonaro casi todos los domingos desde el comienzo de la pandemia, algunas de ellas con la presencia del presidente.
El gobernador tomó esta decisión para evitar cualquier “reunión contraria a las medidas de prevención contra el coronavirus”, pero también debido al “carácter inconstitucional” de los carteles y lemas de los manifestantes, “amenazantes” para el Congreso y la Justicia.
De todos modos, centenares de simpatizantes de Bolsonaro se congregaron ayer domingo en la sede del Comando General del Ejército, en Brasilia, con pancartas como “SOS Fuerzas Armadas”, “Intervención militar con Bolsonaro en el poder” y “Nueva alianza anticomunista”.
El sábado, un grupo autodenominado “300 por Brasil”, formado por una treintena de activistas ultras, ocupó la cúpula del Congreso durante unos minutos y, por la noche, lanzó fuegos artificiales en dirección a la sede del Supremo Tribunal Federal, en una nueva acción intimidatoria contra esos dos poderes. Hace dos semanas, ese colectivo protagonizó un acto de sesgo neonazi al marchar con antorchas contra el Supremo y que evocó a movimientos supremacistas blancos de Estados Unidos como el Ku-Klux-Klan.
Cáncer y COVID-19
El alcalde de San Pablo, Bruno Covas (40), que lucha desde hace un año contra el cáncer, anunció el sábado que dio positivo al nuevo coronavirus, pero aseguró que seguirá dirigiendo en el cargo. “Hoy di positivo a la prueba del coronavirus. Estoy bien. No hay síntomas”, dijo en Instagram.
En un video publicado en la misma red social, reveló que recibió este resultado tras una prueba de rutina, después de haber dado negativo cuatro veces antes.