POLÉMICA

El príncipe Andrés de Inglaterra abandona sus funciones públicas tras escándalo Epstein

El duque de York admitió en un comunicado que sus circunstancias personales han supuesto un "importante trastorno" para la familia real británica.

Principe Andrés de Inglaterra, en junio de 2019. Foto: Reuters
Principe Andrés de Inglaterra, en junio de 2019. Foto: Reuters

El príncipe Andrés de Inglaterra, hijo de la reina Isabel II, anunció este miércoles que abandona "por ahora" sus "funciones públicas", tras verse involucrado en un escándalo por sus vínculos con el empresario estadounidense Jeffrey Epstein, acusado de tráfico sexual de menores.

El duque de York, de 59 años, admitió en un comunicado que sus circunstancias personales han supuesto un "importante trastorno" para la familia real británica.

"Continúo lamentando inequívocamente mis erróneos vínculos con Jeffrey Epstein", indicó el príncipe, que asegura que ha recibido el beneplácito de la soberana británica, de 93 años, para alejarse de la vida pública.

Su amistad con Epstein, que apareció ahorcado en su celda de Nueva York el pasado agosto, causó controversia después de que el príncipe haya admitido que se hospedó varias veces en residencias del empresario.

Una mujer estadounidense, Virginia Giuffre, aseguró que fue forzada a mantener relaciones sexuales con el príncipe cuando tenía 17 años, algo que Andrés negó "categóricamente".

"Su suicidio (de Epstein) ha dejado muchas preguntas sin responder, particularmente para sus víctimas. Compadezco profundamente a todos los que se han visto afectados y quieren que todo esto termine de alguna forma", afirma el príncipe en el comunicado.

"Solo puedo esperar que, con el tiempo, sean capaces de reconstruir sus vidas. Por supuesto, estoy dispuesto a colaborar con cualquier autoridad judicial apropiada", recalcó.

La entrevista concedida a la BBC por su segundo hijo, el príncipe Andrés, para intentar explicar su relación con Epstein ha sido calificada ya por los medios británicos como el mayor desastre de comunicación pública de los últimos tiempos.

Giuffre recuerda cómo, la noche en que bebió y bailó con Andrés en el club nocturno Tramp, de Londres, el Duque de York “sudaba profusamente”.

Su respuesta preparada para lo que no dejaba de ser una anécdota, que quiso presentar en la entrevista como un argumento definitivo, arrancó titulares: “Es imposible, porque en esa época yo no sudaba. Había sufrido una sobredosis de adrenalina durante mi participación en la Guerra de las Malvinas, cuando recibimos fuego enemigo. Desde entonces se me cortó el sudor, y solo volví a sudar al cabo de lo años. Sufría de una condición médica especial”. Se llama anhidrosis.

Auspicios “queman” y muchos lo abandonan

La lista de universidades, asociaciones y grandes empresas que estaban rompiendo vínculos con Andrés se estaba alargando peligrosamente para la Corona. El gigante británico de las telecomunicaciones BT había anunciado horas antes del comunicado real que se negaría a seguir apoyando un programa de financiación del aprendizaje digital, IDEA, si el príncipe Andrés seguía siendo el patrocinador.

Tres universidades australianas, Bond de Queensland y Murdoch y RMIT de Melbourne, también anunciaron el cierre del programa del Príncipe Andrés “[email protected]” (asociación que ayuda a empresarios y empresas emergentes).

El banco Standard Chartered había decidido “por razones comerciales” no renovar su asociación. La empresa de consultoría y auditoría KPMG también decidió no prorrogar el patrocinio con [email protected], que concluyó en octubre.

El banco Barclays se declaró “preocupado por la situación y dispuesto a reexaminar su posición”, mientras que la universidad Metropolitana de Londres también estudiaba retirar al Duque de York su título de patrocinador.

En el norte de Inglaterra, los estudiantes de la universidad de Huddersfield votaron una moción en su contra por considerar que es “impropio que los represente” como patrocinador. (AFP)

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