BARCELONA | El Parlamento catalán abrió las puertas a que se debata en la cámara si las corridas de toros se deben prohibir o no en esa comunidad autónoma. El Pleno aprobó en una disputada votación la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) de las entidades protectoras para abolir las corridas. No faltaba ni uno de los 135 diputados del hemiciclo, que en medio de una gran expectación votaron en secreto: 67 a favor de la ILP y 59, en contra. Cinco se abstuvieron y cuatro, pese a ocupar sus escaños, no ejercieron su derecho. La votación permitirá discutir la modificación de un artículo de la Ley de Protección de los Animales, de 2003, que prohíbe la tortura de los mismos pero hace la salvedad con los toros.
El resultado fue acogido con abrazos, sonrisas y lágrimas por parte de los miembros de la Plataforma Prou! (¡Basta!) que han recogido 180.000 firmas contra las corridas.
Los grupos protaurinos observaban la escena con estupor pero, como apuntó el torero catalán Serafín Marín, el tanteo final le da esperanzas.
La batalla será reñida. Fuentes parlamentarias sostienen que hay nueve votos, entre los que se abstuvieron y los que no votaron, que pueden girar la tortilla. La ley regresará a la comisión y seguramente se votará en mayo. "Aún tenemos partido", resumió Luis Corrales, coordinador de la plataforma pro-fiesta. "El marcador está a cero", reconoce Leonardo Danselmi, de la Plataforma Prou! consciente de la dificultad de persuadir a los diputados.
La realidad es que el debate incomodó sobremanera al presidente de la Generalitat, José Montilla, que no quiere más frentes porque tiene bastante con el del Estatuto. Acudió al hemiciclo sólo a votar y lo hizo a favor de las corridas.
La sesión empezó con una exposición de la animalista Anna Mulà, que defendió la sinrazón de torturar a los animales en el siglo XXI. En su réplica, David Pérez, portavoz socialista y aficionado a los toros, defendió los derechos de las minorías taurinas en Cataluña y pidió a los diputados que no fueran ingenuos porque es un debate identitario que asocia corridas a España.
El republicano Joan Puigcercós fue tajante: "Que nadie se equivoque. Este no es un debate catalán. Es universal". EL PAIS DE MADRID.