EE.UU. 

¿Qué pasó con Breonna Taylor? Claves para entender las protestas en Estados Unidos

La muerte de esta mujer afrodescendiente fue en marzo, pero el fallo de la fiscalía llegó casi siete meses después. 

Justicia por Beronna. Foto: AFP
Justicia por Beronna. Foto: AFP

Breonna Taylor falleció el pasado marzo en su casa, durante un allanamiento por drogas. Tras meses de investigación, la fiscalía de Kentucky (EE.UU.) descartó acusar de asesinato a ninguno de los policías implicados en la muerte de la mujer afroamericana. Y esta decisión trajo consigo numerosas protestas. 

¿Quién era y qué pasó con Breonna Taylor?

Taylor, una trabajadora médica de 26 años y a la que los agentes dispararon el pasado 13 de marzo, se ha convertido en un símbolo de la lucha de los manifestantes contra el racismo y la brutalidad policial en EEUU.

Taylor fue asesinada poco después de la medianoche del 13 de marzo cuando tres agentes entraron en su casa de Louisville para llevar a cabo una orden de registro presuntamente en busca de estupefacientes, que al final no encontraron.

Mural de Beronna. Foto: Reuters
Mural de Beronna. Foto: Reuters

Su muerte, junto con la de George Floyd, un hombre negro que murió en mayo después de que un oficial de policía blanco de Minneapolis le presionase el cuello con la rodilla, desencadenó una ola nacional de protestas que exigían justicia racial y el fin del uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas del orden.

La decisión de la fiscalía

La fiscalía de Kentucky (EE.UU.) descartó este miércoles acusar de asesinato a ninguno de los policías implicados en la muerte en marzo de la afroamericana Breonna Taylor, al imputar a un agente por cargos menores que no están relacionados directamente con la muerte de la joven.

El fiscal general de Kentucky, Daniel Cameron, explicó en una rueda de prensa que, después de una "investigación exhaustiva", su equipo determinó que los agentes que dispararon contra Taylor no violaron la ley estatal, porque lo hicieron en respuesta a los disparos del novio de la joven, Kenneth Walker.

Un gran jurado anunció que uno de los implicados en el suceso, el exagente Brett Hankinson, ha sido acusado de tres cargos de imprudencia temeraria en primer grado, lo que le expone a un máximo de 15 años de cárcel; mientras que los otros dos policías no serán acusados porque su uso de la fuerza estuvo "justificado".

"Este es un día duro", reconoció Cameron, quien dijo haber mantenido poco antes una conversación "difícil" con la madre de Taylor, Tamika Palmer.

El abogado de la familia de Taylor, Ben Crump, tachó de "indignante y ofensivo" el anuncio del gran jurado, al subrayar en Twitter que se está procesando a un agente por "las balas que impactaron en otros apartamentos, pero no hay NADA por el asesinato de Breonna Taylor".

Protestas en Louisville el día del fallo

Manifestaciones en Louisville. Foto: Reuters
Manifestaciones en Louisville. Foto: Reuters

La noticia generó una fuerte indignación en las calles de Louisville, la ciudad donde la joven murió a tiros. Las autoridades de Louisville declararon el estado de emergencia en la ciudad e impuesieron un toque de queda a partir de las 21:00 horas el miércoles 23 de setiembre para prepararse para las protestas por el anuncio de la fiscalía, que comenzaron nada más hacerse pública la decisión.

A pesar del toque de queda, varias protestas y arrestos se registraron este miércoles en Louisville. 

Varias marchas y protestas ocuparon el centro de Louisville nada más conocerse la noticia de la imputación por parte del fiscal general del estado de Kentucky por la muerte de Taylor

Manifestaciones en Estados Unidos por Breonna. Foto: AFP
Manifestaciones en Estados Unidos por Breonna. Foto: AFP

Imágenes de las televisiones locales mostraron varias marchas por una ciudad que está bajo estado de emergencia para prevenir posibles disturbios y daños materiales, mientras que la Guardia Nacional y las fuerzas del orden locales patrullaban las calles.

La policía realizó detenciones durante la tarde, mientras que imágenes en redes sociales mostraban la llegada a la ciudad de grupos de ultraderecha armados, algo que en el pasado ha desembocado en altercados violentos y varias muertes.

Las manifestaciones no solo fueron en su ciudad, también en Nueva York, Washington D.C., Atlanta, Colorado o Los Ángeles, donde se repitió el clamor por la justicia social y el fin del racismo que ha llevado a miles de personas a las calles desde mayo en Estados Unidos.

Repercusiones de las manifestaciones

Black Lives Matter. Foto: AFP
Black Lives Matter. Foto: AFP

Según el jefe interino de la Policía de Louisville, Robert Schroeder, dos policías sufrieron heridas por impactos de bala y fueron trasladados a un hospital donde fueron estabilizados, aunque uno de ellos necesitó cirugía.

Schroeder explicó que detuvieron a un sospechoso de los disparos, que según vídeos que circulan por las redes sociales se habrían producido cuando agentes antidisturbios intentaban desplazar a algunos manifestantes.

Las protestas se saldaron con más de 127 detenidos y algunos daños materiales por fuegos en el centro administrativo de la ciudad, donde desde hace meses se celebran protestas por la muerte de Taylor.

Trump alabó en rueda de prensa la decisión de Cameron de no hacer "justicia de muchedumbre" y de sobreponerse a las presiones de la opinión pública.

Asimismo, expresó en Twitter su pesar por los agentes heridos y ofreció ayuda a la ciudad con el despliegue de agentes federales en una llamada con el gobernador de Kentucky, el demócrata Andy Beshear. "Estamos dispuestos a trabajar juntos en cuanto se nos requiera", dijo.

El mandatario ha centrado su mensaje en esta recta final antes de las elecciones presidenciales de noviembre en pedir "ley y orden" y mano dura contra los manifestantes, sin recurrir a ningún gesto reconciliación o que reconozca el racismo sistémico de algunas insituciones, entre ellas la Policía.

Segunda noche 

Más de un millar de personas, desafiaron el jueves la segunda noche de toque de queda en Louisville en protesta por la no inculpación de los policías involucrados en la muerte de la afroestadounidense Breonna Taylor y algunos de los manifestantes se refugiaron en una iglesia.

"Ya no hay como mantenerse pacífico", dijo Michael Pyles, un hombre negro de 29 años que dice estar protestando desde 120 días y llevaba una pistola 9 mm.

"Salimos a proteger a nuestra gente y la gente nos apoya", dijo. "Estamos bajo ataque", añadió.

Bajo toque de queda entre las 21H00 y las 06H30, un centenar de personas se refugió en una iglesia.

Policías fuertemente armados rodearon el lugar mientras sobrevolaban helicópteros pero los manifestantes fueron autorizados a salir hacia las 23H00.

El deporte se unió a las protestas

"Se hizo algo, pero no es suficiente. La mayoría de los muchachos piensan que definitivamente no es suficiente", dijo el escolta de Los Angeles Lakers, Danny Green, a periodistas después de que el equipo se entrenara en la burbuja de la NBA en Orlando, Florida.

Los mensajes en respaldo al movimiento "Black Lives Matter" (la vida de los negros también importa) que exigen cambios profundos en la Policía han sido un sello distintivo de los juegos de la NBA, disputados en medio de la pandemia de coronvairus.

Y el caso de Breonna Taylor es uno de los que se erigió como icónico dentro del movimiento.

Los playoffs se detuvieron en la burbuja durante tres días después de que los jugadores de los Milwaukee Bucks, conmocionados por el tiroteo de la policía contra Jacob Blake en Wisconsin, se negaran a entrar a la cancha y los jugadores de otros equipos respaldaran ese movimiento.

Green dijo que los jugadores de la NBA continuarán tratando de encontrar formas de promover la causa de la justicia racial y la reforma policial.

"Es difícil. Todavía estamos tratando de dar los pasos adecuados. Lo que sucedió hoy (los cargos) no fue suficiente. Sentimos, y estoy seguro de que la mayoría de la gente en todo el país sintió lo mismo", dijo.

El entrenador de los Golden State Warriors, Steve Kerr, habló sobre la decisión del gran jurado a The Athletic luego de que su equipo de la NBA entrenara en California.

"Es tan desmoralizante. Es tan desalentador", dijo Kerr. "Sigo pensando en la generación de niños estadounidenses de cualquier color. ¿Es así como queremos criarlos? ¿Es este el país en el que queremos vivir? Hay tanta violencia y es desmoralizante cuando no podemos serlo responsable o hacer que alguien rinda cuentas por ello".

La reacción de consternación no se limitó a la NBA. Megan Rapinoe, ícono feminista que ganó el Balón de Oro de la FIFA 2010 entre las mujeres, después de brillar con la selección de Estados Unidos, campeona del mundo, calificó la decisión como "devastadora".

"Dios mío. Esto es devastador y desafortunadamente no es sorprendente", dijo la deportista.

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