TENSIÓN POLÍTICA

“No pasen la línea roja”, la dura advertencia de Putin a Occidente

"Si alguien percibe nuestra buena intención como apatía o debilidad y pretende quemar esos puentes, entonces deben saber que la respuesta de Rusia será asimétrica, rápida y dura”.

Putin durante su discurso ante el Parlamento, donde evitó referirse a la situación del líder opositor Alexéi Navalni. Foto: Reuters
Putin durante su discurso ante el Parlamento, donde evitó referirse a la situación del líder opositor Alexéi Navalni. Foto: Reuters

El presidente ruso, Vladimir Putin, advirtió ayer miércoles a Occidente que “no pase la línea roja” con Rusia, en medio de un aumento de las tensiones con Estados Unidos y la Unión Europea (UE).

Los aliados accidentales en la OTAN llevan semanas denunciando que Rusia ha desplegado decenas de miles de soldados en las fronteras de Ucrania. También critican el encarcelamiento del líder opositor Alexéi Navalni, en huelga de hambre desde hace tres semanas y que, según sus allegados, estaría moribundo.

“Los organizadores de provocaciones que amenacen nuestra seguridad lo lamentarán como nunca tuvieron que lamentar cualquier cosa”, recalcó Putin en su discurso anual en el Parlamento ruso sobre el estado de la nación.

“No queremos quemar puentes, pero si alguien percibe nuestra buena intención como apatía o debilidad y pretende quemar esos puentes, entonces deben saber que la respuesta de Rusia será asimétrica, rápida y dura”, señaló Putin.

“Espero que nadie tenga la idea de traspasar una línea roja con Rusia”, insistió.

Su portavoz, Dmitri Peskov, precisó a las agencias de noticias rusas que, con esa “línea”, Putin se refería a los intereses de Rusia, a la injerencia en la política interna y a cualquier declaración “insultante” para el país.

Rusia ha sido objeto de sanciones occidentales a causa del conflicto en Ucrania, la represión de la oposición y acusaciones de ciberataques, espionaje e injerencias electorales. Y cada vez, Moscú ha respondido.

Pero el único asunto internacional que Putin abordó fue el del “intento de golpe de Estado y de asesinato del presidente de Bielorrusia”.

Putin denunció el silencio occidental ante ese caso, un día antes de reunirse en Moscú con su homólogo bielorruso Alexander Lukashenko, muy criticado en Occidente por la brutal represión contra las protestas de la oposición en agosto de 2020.

Como era de esperar, Putin tampoco dijo ni una palabra sobre la situación de Navalni, encarcelado y en huelga de hambre desde el 31 de marzo para protestar contra sus condiciones de detención.

Putin también eludió mencionar el aumento de la presencia militar rusa en la frontera con Ucrania.

“No cesan los actos inamistosos contra Rusia. Los intentos por cualquier motivo o incluso sin motivo de acusar a Rusia se han convertido entre algunos países en una especie de deporte”, dijo.

Eso sí, Putin convocó a los cinco estados nucleares -además de Rusia, Estados Unidos, Reino Unido, Francia y China- a abordar la cuestión de la estabilidad global y estratégica.

“Rusia una vez más invita a sus socios a abordar temas relacionados con armas estratégicas y garantías para la estabilidad global”, recalcó, y aseguró que la proporción de armas modernas en la llamada triada nuclear de Rusia -aviación estratégica, misiles intercontinentales y submarinos nucleares equipados con misiles- alcanzará este año el 88%.

Nada personal.

Estados Unidos reaccionó al discurso de Putin. Según la Casa Blanca, el presidente Joe Biden no se toma “nada” de lo que diga Putin como “algo personal”.

“No creo que nos tomemos nada de lo que diga el presidente Putin como algo personal. Tenemos la piel dura”, aseguró la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, durante su rueda de prensa diaria.

Psaki insistió en que Estados Unidos ha dejado claro que desea una relación con Rusia “estable y predecible”. “Y no creemos que deba continuar en una trayectoria negativa”, zanjó.

La pandemia del COVID-19.

Putin dedicó buena parte de su discurso a hablar de la pandemia del COVID-19. Dijo que quiere que Rusia alcance la inmunidad colectiva para el otoño boreal -septiembre-noviembre-, al tiempo que pidió a sus compatriotas que se vacunen contra el coronavirus.

Rusia ha vacunado a más de 8 millones de los cerca de 144 millones de habitantes del país. No está claro cuántos han recibido dos dosis.

El Kremlin ha dicho que la demanda de vacunas en Rusia es decepcionante.

Vacuna Sputnik V de Rusia. Foto: Reuters.
Vacuna Sputnik V de Rusia. Foto: Reuters.

Putin, quien recibió la segunda dosis la semana pasada, utilizó su discurso para instar a que más rusos sigan su ejemplo. “Todos deben tener la oportunidad de vacunarse, ya que esto permitirá que se desarrolle la llamada inmunidad colectiva en el otoño”, sostuvo.

“La solución a este problema está en nuestras manos y en las suyas, en manos de todos los ciudadanos, agregó.

Rusia tiene tres vacunas contra el coronavirus, la más conocida es la Sputnik V. También ha aprobado otras dos, EpiVacCorona y CoviVac.

Miles en toda Rusia marcharon por la liberación de Navalni
Una de las manifestaciones que se realizaron ayer en Rusia exigiendo la liberación de Navalni. Foto: AFP

Miles de rusos desafiaron ayer miércoles al presidente Vladímir Putin al participar en más de un centenar de ciudades en marchas a favor de la liberación del convaleciente líder de la oposición, Alexéi Navalni.

“¡Navalni, libertad”, “¡Putin, ladrón!” o “¡Abajo el zar!”, fueron algunos de los lemas que se podían escuchar o leer en las pancartas que ondearon los manifestantes en las protestas, que se saldaron con más de mil detenidos.

La persecución policial comenzó a primera hora de la mañana con opositores como la “número dos” de Navalni, Liubov Sóbol, y su portavoz, Kira Yarmish, y el registro de los domicilios de conocidos activistas.

El mayor número de detenciones se produjo en San Petersburgo, con al menos 351. En Moscú los agentes arrestaron al menos 20 personas.

Pese a que el Ministerio del Interior había amenazado con adoptar “todas las medidas” necesarias para mantener la ley y el orden en la capital y otras ciudades, al fin de la jornada laboral miles de personas acudieron al centro de ambas ciudades.

La mayoría se concentró en las cercanías del Kremlin, cifra que la policía situó en 6.500.

En la antigua capital zarista a su vez, otra multitud -4.500, según la policía- participaron en la marcha, pese a la intensiva lluvia y la baja de las temperaturas.

El equipo de Navalni no quería aún sacar a la calle a los rusos, pero ante el delicado estado de salud del líder opositor, que lleva tres semanas en huelga de hambre en prisión para exigir que le atiendan médicos de su confianza, no se podía retrasar más las marchas para exigir su liberación. Navalni tiene una doble hernia y una protusión discal, y ha adelgazado 16 kilos desde que ingresó en prisión en febrero y 9 desde que se negó a ingerir comida. El domingo fue ingresado en un hospital penitenciario donde recibe suero y un tratamiento vitamínico.

Biden abre su cumbre virtual sobre el clima
Joe Biden, presidente de Estados Unidos. Foto: Reuters

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, encabezará hoy jueves una cumbre virtual sobre el cambio climático, que congregará a 40 líderes entre los que figuran el ruso Vladímir Putin y el chino Xi Jinping.

Biden se comprometerá a recortar las emisiones con efecto invernadero de Estados Unidos al menos a la mitad para 2030, casi el doble del objetivo inicial que asumió su país bajo el Acuerdo de París. Aun así, este compromiso es menor al de la Unión Europea (UE), que este martes llegó a un acuerdo para reducir sus emisiones netas de CO2 al menos un 55% en 2030, frente al objetivo del 40% actual.

No obstante, Biden cuenta con la baza de haber logrado sentar a la mesa a dos de los grandes emisores del mundo, Rusia y China, pese a las tensiones de Estados Unidos con esos dos países.

El enviado especial sobre el Cambio Climático de Estados Unidos, John Kerry, quien visitó China la semana pasada, subrayó ayer miércoles al diario The Washington Post que sin el gigante asiático no hay manera de resolver el calentamiento global, independientemente de las diferencias que mantienen en otros ámbitos.

Kerry adelantó que China ha decidido firmar el comunicado conjunto que salga de la reunión, donde se reconoce el cambio climático como una crisis mundial.

“China ha empleado la palabra crisis por primera vez”, indicó Kerry, quien espera que en esta cita Xi Jinping haga algún anuncio sobre “qué va a hacer para abordar este desafío inmediato de aquí a 2030”. Y añadió que lo que busca Biden es “elevar la ambición a nivel global”, con la vista puesta más en 2030 que en 2050.

“He oído a mucha gente firmando cero emisiones para 2050, y les doy la bienvenida y es fundamental, pero faltan todavía 30 años”, recordó Kerry, para quien hay que ser más ambiciosos a medio plazo para llegar a ese objetivo en tres décadas.

Advirtió así que si los países no se comprometen a reducir sus emisiones de aquí a nueve años y no se mantiene la temperatura media de la Tierra por debajo de los 1,5 grados centígrados va a ser complicado llegar a cero emisiones en 2050.

La cumbre, que será inaugurada por Biden y la vicepresidenta Kamala Harris, se dividirá en dos jornadas que comenzarán a las 08.00 hora de Washington (09.00 en Uruguay). Por América Latina estarán Iván Duque, Alberto Fernández, Jair Bolsonaro, Sebastián Piñera, y Andrés Manuel López Obrador.

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