JERUSALEN | EFE
Con el respaldo de sus adversarios del sector pacifista, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, derrotó ayer martes a sus aliados de la derecha nacionalista y logró la aprobación en el Parlamento de su polémico plan para evacuar la franja de Gaza.
Por 67 votos a favor, 45 en contra y 7 abstenciones, la Cámara Legislativa le autorizó a retirar al Ejército de ese territorio palestino, y a desmantelar los 21 asentamientos judíos establecidos allí desde que lo conquistó en la guerra de 1967.
Además de esas colonias serán evacuados cuatro asentamientos del norte de Cisjordania, lo cual estará a cargo de la Policía Nacional y debe concretarse en cua- tro etapas, en el verano del año próximo.
En total, se calcula que unos 8.000 colonos israelíes serán evacuados de sus casas y campos, para lo cual el Consejo de Ministros aprobó el domingo último un proyecto de ley des-tinado a indemni-zarles.
El plan fue aprobado sólo por poco más de la mitad de los 40 diputados del bloque Likud, que preside Sharon; por sus asociados del Partido liberal Shinui, y por los partidos opositores del "campo de la paz", entre ellos los de dos formaciones de la minoría árabe.
CONTROL. La Autoridad Nacional Palestina (ANP), con la cual se negó Sharon a negociar la retirada pues descartó como "irrelevante" a su líder, Yasser Arafat, recuperará el control terrestre en los 340 kilómetros cuadrados de la franja de Gaza, y en unos 860 kilómetros cuadrados de Cisjordania.
En medios de la ANP, que observaba con suspicacia el plan de Sharon, se señalaba que se trata de una retirada parcial pues el Ejército israelí seguirá vigilando las fronteras de Gaza, su espacio aéreo y los 30 kilómetros de su costa sobre el mar Mediterráneo.
Sharon aseguró en la Knesset que Israel reanudará las estancadas negociaciones de paz cuando el Gobierno palestino "ponga fin al terrorismo criminal" pues, en su opinión, Arafat "escogió el camino de la sangre, el fuego y los ’mártires’" para lograr sus objetivos.
De su lado, el portavoz de Arafat, Nabil Abu Rudeina, afirmó ayer que el plan de Sharon "es un engaño" para eludir las negociaciones y el plan de paz del Cuarteto de Madrid, la "Hoja de ruta".
Tras la votación, analistas parlamentarios pronosticaban anoche profundos cambios en la coalición gubernamental, como el posible surgimiento de un gobierno de unidad nacional entre Sharon y el líder laborista Shimón Peres, jefe de la oposición, o un adelanto de las elecciones nacionales.
RENUNCIA. El septuagenario Sharon, acosado por sus ex aliados del "campo nacional", aseguró ayer que no tiene intenciones de dimitir a pesar de perder el apoyo de gran parte de los ministros y de los diputados de su partido, y de otros de la coalición del Gobierno.
El primer ministro israelí, "Arik, rey de Israel" para sus muchos seguidores en su Partido populista Likud, se transformó con esa iniciativa en un líder denostado y repudiado por gran parte de aquellos, lo que se reflejó en el resultado de la votación.
Para los colonos, a los que reprendió desde la Knesset por abrigar "complejos mesiánicos", el "padre de la colonización judía" es ahora un "dictador sin frenos" en tanto que sus rabinos radicales llaman a los soldados a negarse a evacuarlos de sus asentamientos.
Al defender su iniciativa, antes de comenzar el lunes el debate que concluyó ayer, Sharon reconoció haber impulsado a los colonos y reconoció que "nunca en mi vida tuve que afrontar una decisión tan difícil".
Los colonos se oponen a la retirada
En un clima de fuerte tensión y entre grandes medidas de seguridad, miles de israelíes llegaron a Jerusalén desde Cisjordania y la Franja de Gaza para manifestarse ante la Knesset (parlamento) en contra del plan de retiro de los territorios palestinos.
"Estamos aquí ante el Parlamento porque se dispone a tomar una de las decisiones más peligrosas de la historia de Israel", señaló Benzi Lieberman, uno de los jefes de los colonos que se oponen frontalmente a la retirada de Gaza que fue votada este martes por los diputados. Frente a éste, unos 15.000 colonos airados respondían a coro: "¡No renunciaremos nunca! Eretz Israel (el Gran Israel de la Biblia) nos pertenece. No se expulsa a los hermanos de sus viviendas".
Llegados de toda Cisjordania y de la franja de Gaza en centenares de autobuses, los colonos eran en mayoría jóvenes, aunque también asistieron a manifestarse diputados y ex ministros del Partido Nacional Religioso, la emanación política de los colonos, e incluso extremistas como Baruch Marzel, un dirigente de Kach, el movimiento racista antiárabe ilegalizado.
"Poco importa lo que pase en el Knesset, ya que la decisión no será democrática. Mediante nuestras oraciones y nuestra fe, seguiremos construyendo y desarrollándonos en Eretz Israel", aseguró Ilan Rafaeli, uno de los 8.000 colonos de las 25 implantaciones que van a ser evacuadas.
Guardias fronterizos, policía montada y unidades de élite de las fuerzas del orden tomaron posiciones en los alrededores, en un gran despliegue de seguridad, bajo la vigilancia de cámaras, un globo y un helicóptero preparado para poner fin a cualquier descontrol.
Después de leer varios salmos, un ex gran rabino de Israel advierte: "Nunca nos separaremos de Eretz Israel donde se entierran nuestras raíces. Sería un pecado, porque Dios nos ha dado esta tierra. Que el Mesías venga, que el Templo (de Salomón) sea reconstruido". AFP y ANSA
Datos
Con 1,3 millones de habitante, la Franja de Gaza una de las regiones más densamente pobladas del mundo.
Situada en el suroeste de Israel y con frontera con Egipto, esta región costera de 362 km2 alberga 8.000 colonos judíos.
Unos 900.000 habitantes de la franja de Gaza son refugiados o descendientes de refugiados palestinos que se instalaron allí a raíz de la creación del Estado de Israel en 1948.
La Autoridad Palestina ejerce su soberanía sobre el 67% del territorio, pues el 33% restante está ocupado por las implantaciones judías.
El ejército israelí ha multiplicado las operaciones en la franja de Gaza estos últimos meses. Estas ofensivas pretenden poner fin a los lanzamientos de cohetes y obuses de mortero contra su territorio y sobre las colonias, así como al contrabando de armas procedentes de Egipto a través de túneles.