Un paracaidista logró salvar su vida luego de enredarse en el ala de un avión durante un salto en la localidad de Mission Beach, en Australia, a 140 kilómetros al sur de Cairns.
El incidente, ocurrido el 20 de septiembre, formó parte del evento "Big Ways at the Beach". El grupo, compuesto por 17 paracaidistas, había despegado de Tully en una avioneta Cessna Caravan operada por el club Far North Freefall. El salto en formación, compuesto por 16 personas, debía realizarse desde una altitud de 4572 metros. Sin embargo, justo después de que el primer atleta descendiera, la correa del paracaídas de reserva se enganchó en ala del avión.
🇦🇺 SKYDIVER CHEATS DEATH IN MID-AIR PARACHUTE SNAG INCIDENT – SHOCKING ATSB REPORT🚨
— Info Room (@InfoR00M) December 11, 2025
A Queensland skydiver survived a terrifying accident when his parachute snagged on a Cessna Caravan’s tail at 15,000ft.
Dragged out of the plane and suspended below it, he cut reserve… pic.twitter.com/QkfKzfULIN
La cámara que utilizaba el paracaidista, junto con otra montada en el fuselaje, registró el momento en que el equipo se abrió accidentalmente y el hombre fue sacado de la aeronave, dejándolo suspendido en el aire.
Atrapado por su equipo, el atleta usó un cuchillo para cortar parte de las correas, entrando en caída libre antes de desplegar su paracaídas principal. Aterrizó sano y salvo, con solo heridas leves.
El peso del paracaidista atrapado alteró el comportamiento de la aeronave. Según el Comisionado Jefe de la ATSB, Angus Mitchell, la carga adicional "lanzó" el Cessna hacia arriba, reduciendo su velocidad e induciendo al piloto a creer que el avión había entrado en pérdida. Tras ser informado de que había un paracaidista atrapado en la cola, el piloto redujo la potencia e intentó estabilizar el vuelo. Trece atletas saltaron, mientras que dos permanecieron a bordo.
Con el estabilizador horizontal dañado y parte del paracaídas aún enrollado en la estructura, el piloto declaró "MAYDAY" al Control de Tráfico Aéreo de Brisbane y preparó su propio paracaídas por si el aterrizaje fallaba. A pesar de los importantes daños, logró aterrizar sin problemas en Tully.
La investigación concluyó que la aeronave no estaba cargada dentro de los límites de peso y balance, aunque esto no se identificó como causa directa del incidente. El informe también señaló que el piloto no utilizó oxígeno durante el vuelo a una altitud superior a la permitida sin suplementación, lo que aumentó el riesgo de hipoxia.
OGlobo/GDA