El papa Benedicto XVI recibirá mañana en el Vaticano al presidente estadounidense, George W. Bush, un metodista ferviente, con quien mantiene fluidas relaciones.
La situación en Irak, la lucha contra la pobreza y el hambre, el compromiso del actual gobierno estadounidense y del Vaticano en defensa de la familia y de la vida, serán temas de la reunión de mañana, que finalizará en los jardines vaticanos, ante la Gruta de la Virgen de Lourdes.
La afinidad entre el Papa y el presidente estadounidense se demostró claramente durante la visita de Benedicto XVI a Washington, en abril pasado, después de la cual circularon versiones de una eventual conversión de George W. Bush al catolicismo.
"No sabemos nada de eso y si lo supiéramos no se lo diríamos", declararon fuentes vaticanas a los periodistas que preguntaron sobre el tema.
La relación entre ambos no se ve afectada por el protestantismo de Bush, un "metodista renacido en Cristo", dijo Brinker.
Bush "apoya completamente a la Iglesia (de Roma) y apoya completamente lo que este Papa está tratando de hacer a favor de la paz, de la educación, contra la pobreza", destacó la jefa del protocolo.
Ese aprecio es retribuido ahora por el Pontífice con un gesto sin precedentes en el protocolo del Vaticano, pues Benedicto XVI recibirá mañana a Bush en la Torre de San Juan, en el centro de los Jardines de la Santa Sede, en lugar de hacerlo en su biblioteca privada del segundo piso del Palacio Apostólico.
El Papa y el presidente estadounidense efectuarán un paseo por los Jardines hasta llegar a la Gruta de la Virgen de Lourdes, decisión que provocó el asombro de la Curia.
La Torre, uno de los lugares preferidos del papa Juan XXIII, quien la remodeló y la destinó a sitio de encuentro con los huéspedes "prestigiosos", como el patriarca ecuménico Bartolomeo I, recibido en 1995 por Karol Wojtyla.
Bush llegará mañana al Vaticano a las 11 locales (9 GMT), acompañado por su esposa Laura y la embajadora de su país ante la Santa Sede, Mary Ann Glendon.
El cortejo presidencial entrará al vaticano por el Arco de las Campanas, y luego el presidente será recibido en el ingreso a la Torre por Benedicto XVI, con quien mantendrá de inmediato un diálogo privado.
Laura Bush y la embajadora estadounidense, en tanto, se reunirán con el secretario de Estado Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone.
Benedicto XVI y Bush coinciden en general en sus puntos de vista, con excepción tal vez el tema palestino.
Juan Pablo II y la Casa Blanca tuvieron diferencias en el inicio de la guerra en Irak, en 2003, pero ahora, en cambio, las posiciones del Vaticano y del gobierno estadounidense son comunes.
La Iglesia católica -alegando la protección de la minoría cristiana en Irak- impulsa actualmente la presencia militar internacional en Irak mientras ese país no tenga una democracia más plena.
Sobre temas sociales, que incluyen la defensa de la vida y de la familia, el Papa y Bush sostendrán mañana puntos de vista similares, como ya destacaron en Washington, durante la visita papal de abril.
ANSA