NUEVA YORK | Se necesita una convención internacional para poner fin al tráfico de órganos humanos y de células, proteger a las víctimas y castigar las infracciones, afirma un estudio realizado por la ONU y el Consejo de Europa y divulgado anoche.
La investigación destaca que la prioridad es prohibir que se lucre con el cuerpo humano o sus componentes y afirma que la preferencia debería ser la donación de órganos, previamente consentida por los fallecidos. Agrega que hay que tomar medidas para "aumentar la disponibilidad de órganos".
Entre 5 y 10% de los riñones que se transplantan en el mundo tiene su origen en la ilegalidad, de acuerdo al informe, cifra que puede ser mayor si se toma en cuenta que un porcentaje elevado del tráfico de órganos tiene lugar en países en desarrollo y no se denuncia nunca. El texto alerta sobre el "turismo de transplante", con receptores originarios en países ricos, que quieren procurarse órganos en países donde no existen medidas de control y protección de donantes. AFP