Oligarcas próximos a Vladimir Putin, otro blanco de las sanciones a Rusia

Roman Abramovich. Foto: AFP.

POR LA GUERRA EN UCRANIA

Estados Unidos incluyó en su lista negra al testaferro del presidente ruso.

El multimillonario ruso Roman Abramovich tuvo que vender el club de fútbol inglés Chelsea. En Francia, las autoridades incautaron un yate de Igor Setchine, dirigente de la compañía petrolera estatal Rosneft. En Alemania, tres yates propiedad de otros millonarios rusos también fueron inmovilizados. Y ayer jueves Estados Unidos incluyó en su lista negra al supuesto testaferro de Vladimir Putin, Alisher Usmanov.

Desde la invasión a Ucrania la semana pasada, los oligarcas rusos son blanco de sanciones en todo el mundo. Sin embargo, esta gente sabe resguardar sus bienes.

En el Reino Unido, la comunidad ucraniana y la oposición reclaman que se actúe de inmediato contra las propiedades de estos magnates: yates, casas, jets privados... Casi todas, eso sí, resguardadas bajo el paraguas de alguna empresa radicada en un paraíso fiscal.

Fuentes de Downing Street -oficina del primer ministro Boris Johnson- reconocen que las leyes obligan a respetar un proceso que puede demorar meses las confiscaciones.

“Entendemos que algunas de estas personas tienen los bolsillos muy llenos. (Pero) eso no significa que estén inmunes o exentos de ninguna forma”, dijo a la BBC el secretario de Estado de Seguridad, Damian Hinds.

Hasta ahora, el Reino Unido ha congelado los bienes de nueve oligarcas rusos, entre ellos Kirill Shamalov, exyerno de Putin; Denis Bórtnikov, vicepresidente del banco VTB; Elena Georgieva, presidenta de Novikombank; y Gennadi Tim-chenko, multimillonario amigo de Putin.

Y ayer jueves anunció nuevas sanciones contra dos oligarcas rusos que considera vinculados al Kremlin, Usmanov y el ex vice primer ministro de Rusia Igor Shuvalov.

Con efecto inmediato, se congelan sus activos en territorio británico y se veta su entrada al país, informó en un comunicado el Ministerio de Exteriores, que estima que las fortunas de ambos suman en torno a 19.000 millones de dólares (17.170 millones de euros).

Pero la lista de quienes han escapado hasta ahora a las sanciones es mucho más larga. Y en ella figura un nombre que produce especial estupor entre los activistas anticorrupción: el de Evgueni Lebedev, multimillonario hijo de un exagente de los servicios rusos de inteligencia, que compró el vespertino londinense Evening Standard en 2009.

Lebedev fue nominado por el propio Boris Johnson en 2020 para ocupar un escaño vitalicio en la Cámara de los Lores, como agradecimiento por la intensa campaña a favor de su elección como alcalde de Londres que hizo su periódico.

Por lo que pudiera venir, el magnate usó las páginas del vespertino esta semana para hacer un llamamiento a Putin para detener la guerra. “Como ciudadano ruso, le suplico que los rusos dejen de matar a sus hermanos y hermanas ucranianos. Como ciudadano británico, le pido que le evite a Europa la guerra”, escribió Lebedev.

En pocos ámbitos se percibe de forma más pública la influencia de los petrodólares rusos que en el fútbol, como dejó claro el miércoles el anuncio de Abramovich de que pone en venta el club Chelsea y que destinará los beneficios a las víctimas de la guerra en Ucrania.

“¿Por qué el Gobierno está permitiendo a los oligarcas como Abramovich el tiempo y la antelación para arreglar sus negocios y desinvertir en cualquier activo que podría ser sujeto a sanciones?”, le preguntó el diputado laborista Chris Elmore a la ministra de Cultura y Deportes, Nadine Dorries, ayer jueves en el Parlamento.

A lo que Dorries replicó que la decisión del dueño del Chelsea supone un “punto de inflexión” después de que se “haya tolerado la inversión rusa (en el fútbol) durante demasiado tiempo”, aunque precisó que deben asegurarse de que “los clubes sigan siendo viables”.

Menos implicado que Abramovich, Alisher Usmanov ya ha sido expulsado del fútbol inglés. El Everton anunció el miércoles que “suspendía” sus acuerdos de patrocinio con USM, Megafon y Yota, tres de las empresas en las que el magnate ruso-uzbeco tiene una participación importante.

Usmanov entró ayer jueves en la lista negra de Estados Unidos. El Departamento de Estado anunció sanciones a ocho oligarcas rusos y sus familiares, incluido a Usmanov y al portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Además prohibió la entrada en Estados Unidos de 19 oligarcas rusos y sus parientes, mientras que el Departamento del Tesoro bloqueó los posibles activos bajo jurisdicción estadounidense de siete organizaciones rusas y 26 personas que promueven la desinformación sobre la guerra en Ucrania. (Con información de AFP, EFE).

Incautan yates de millones rusos
Yate rusos. Foto: AFP.

Francia y Alemania anunciaron ayer la incautación de yates propiedad de oligarcas rusos que estaban en astilleros de esos países.

En Francia de incautó un yate del oligarca ruso Igor Setchine, dirigente de la compañía petrolera estatal Rosneft.

El yate Amore Vero estaba en los astilleros del puerto de La Ciotat, en la costa mediterránea francesa, al que había llegado el 3 de enero para proceder a una serie de reparaciones.

En principio, el yate debía permanecer hasta el 1° de abril en el astillero, pero se estaba preparando para salir, por lo cual las autoridades francesas decidieron incautarlo.

Otros tres yates propiedad de oligarcas rusos han sido inmovilizados por las autoridades alemanas en un astillero de Hamburgo.

Entre ellos se cuenta el “Dilbar”, uno de los mayores yates privados del mundo con 156 metros de eslora y propiedad presuntamente del magnate Alisher Usmanov, indicado como testaferro del presidente ruso Vladimir Putin.

Usmanov integra además desde ayer la lista de personalidades rusas sancionadas por Estados Unidos.

De acuerdo con el Índice de Multimillonarios de la agencia Bloomberg, el yate, que estaba siendo sometido a reparaciones, tiene un valor estimado de 594 millones de dólares.

Usmanov posee además varias villas en la localidad alemana de Rottach.

Varios cientos de vecinos se manifestaron este miércoles con el mensaje de que el multimillonario, que está en la lista europea de sanciones, no es bienvenido en el lugar mientras continúe la guerra en Ucrania.

También se inmovilizó el yate “Luna”, construido en 2010 por encargo de Abramovich, que lo habría vendido en 2014 al empresario azerí Farjad Ajmédov.

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