Agencias AFP y EFE
Estados Unidos, Europa, Japón y otras zonas del mundo registraron niveles récords de calor ayer sábado, lo que obligó a las autoridades a tomar medidas drásticas frente al peligro que suponen las temperaturas extremas, el último ejemplo de la amenaza del cambio climático.
En Italia, el Ministerio de Salud emitió una alerta roja para varias ciudades del centro del país. En Roma, la capital, se anuncian temperaturas de entre 36-37°C a partir del domingo. El mercurio podrá ir subiendo hasta alcanzar entre 42 y 43°C el martes, rompiendo el récord de 40,5°C registrado en agosto de 2007.
El centro meteorológico italiano CNI llamó a prepararse para “la ola de calor más intensa del verano y una de las más intensas de todos los tiempos”.
En España, la agencia meterológica española alertó ayersobre la llegada de una nueva ola de calor entre el lunes y miércoles. El país acaba de terminar una semana marcada por altísimas temperaturas, que superaron los 40º principalmente en las islas Canarias y Andalucía.
El este de Francia, Alemania y Polonia también enfrentan una intensa ola de calor. En Grecia, la Acrópolis de Atenas permanecerá cerrada en las horas más calurosas de hoy, domingo, por tercer día consecutivo. El cierre del monumento más visitado de Grecia, catalogado por la Unesco como Patrimonio Mundial, fue adoptado “para proteger a los trabajadores” y a los “visitantes”, según la ministra griega de Cultura y Deportes, Lina Mendoni.
En Estados Unidos, una intensa canícula se extiende desde California hasta Texas y se espera un pico de las temperaturas este fin de semana. En los estados del suroeste, millones de personas han sufrido durante la semana el embate del calor extremo que supone un riesgo para los adultos mayores, los trabajadores de la construcción, los repartidores y las personas sin hogar.
El Valle de la Muerte, en California, uno de los lugares más calientes de la Tierra, también puede alcanzar nuevos picos de temperatura de hasta 54ºC.
En el sur de California hay varios incendios activos, incluyendo uno en el condado de Riverside que arrasó más de 1.214 hectáreas y obligó a emitir órdenes de evacuación.
En Asia, algunas regiones de China y Japón, sufren desde hace semanas rachas de calor intenso, alternadas con lluvia.
Un incendio que desde la madrugada de ayer afecta al noroeste de la isla española de La Palma avanza sin control tras afectar a 4.500 hectáreas, con un mínimo de trece casas quemadas y 2.021 personas que integran el censo de las zonas afectadas llamadas a ser evacuadas. “Hay resistencia a abandonar las casas”, admitió el presidente regional de las Islas Canarias, Fernando Clavijo, quien llamó a la responsabilidad de todos, porque “primero son las personas, luego las casas y luego la extinción”.
El incendio se originó en la zona de El Pinar, en el municipio de Puntagorda, y pocas horas después aumentó su nivel de peligrosidad y ahora afecta también al municipio de Tijarafe, cuyo núcleo poblacional ha sido evacuado.
El viento ha extendido las llamas hacia la cumbre, donde medios aéreos tratan de refrescar la zona en la Crestería para evitar el avance hacia la Caldera de Taburiente.
Hay actuando por turnos diez medios aéreos y 300 efectivos en tierra y en breve se incorporarán los primeros 56 miembros de la Unidad Militar de Emergencias. Para los evacuados se han dispuesto los pabellones deportivos de Los Llanos de Artidane y de Tazacorte, el Ministerio de Defensa ha empezado a habilitar el Fuerte y Cruz Roja dispone de 400 camas.