Ola de violencia criminal en Buenos Aires reaviva el miedo

| Inseguridad. Balean a ex futbolista; resurge polémica por robos y ataques

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BUENOS AIRES | AFP Y

LA NACIÓN / GDA

El caso de un ex futbolista internacional que está al borde de la muerte tras ser baleado por ladrones, entre otros recientes asaltos violentos, reaviva el sentimiento de miedo e inseguridad en Argentina, azotada de nuevo por una ola de crímenes.

Fernando Cáceres, 40 años, ex defensor de la selección argentina de fútbol y de los clubes españoles Zaragoza y Valencia, fue atacado la madrugada del domingo por delincuentes que intentaron robar su automóvil importado cuando circulaba por una calle de Ciudadela, en la periferia de Buenos Aires.

El ex futbolista de equipos argentinos como Boca Juniors, River Plate e Independiente, fue baleado en la cabeza y se encuentra "en estado crítico grave bajo asistencia respiratoria mecánica", según el último parte médico hospitalario. Cáceres fue operado tres veces.

Alejandro Collia, viceministro de Salud bonaerense, dijo: "Estamos trabajando para salvarle la vida. Son muy pocas las chances. Fernando está en este momento en manos de Dios y de los médicos".

Por el caso hay siete detenidos, entre ellos dos menores que, según la policía, serían los autores del hecho. Anoche testigos reconocieron a los dos menores -uno de 15 y otro de 16 años-, el primero con un registro de tres entradas en una comisaría de la zona en los últimos dos meses. El segundo, sospechado de ser el autor material del hecho.

El ataque al "Negro" Cáceres se sumó a recientes episodios violentos en ocasión de robos, que estremecieron a los argentinos, como el asesinato del empleado bancario Gonzalo Etcharrán, ultimado frente a su esposa embarazada, cuando estaba a bordo de su auto, también en Ciudadela.

Otro crimen que generó estupor fue el del estudiante de musicoterapia Santiago Urbani, de 18 años, asesinado a balazos durante un asalto a su casa en Tigre, en la periferia norte de Buenos Aires, a pesar de no haber opuesto resistencia, según los testigos del asesinato.

Familiares y vecinos se movilizaron para exigir que se esclarezca la muerte de Urbani, que trabajaba con menores de edad discapacitados y tenía planeado un viaje a China, donde había sido invitado tras haber ganado un premio por la elaboración de proyectos sobre ecología y medio ambiente.

La muerte de un comerciante de verduras boliviano de 40 años, también durante un robo pero en la zona sur de Buenos Aires, sacudió días atrás a la comunidad del vecino país, que participó masivamente del sepelio, durante el cual exigió a gritos "Justicia".

"Esto es una bomba de tiempo y salir a la calle es un peligro constante. Esto pasa todos los días, no es algo `al voleo` (al azar). Acá nadie hace nada y algo hay que hacer", se quejó ayer el entrenador de la selección argentina de fútbol, Diego Maradona, tras visitar a Cáceres en el hospital.

Otra ola de violencia con crímenes sangrientos había sacudido al país a inicios de este año e instalado el debate sobre la inseguridad en la campaña de los comicios legislativos, en los que la presidenta Cristina Kirchner sufrió un duro revés.

En aquella ocasión, celebridades de la televisión, como la diva Susana Giménez, y el empresario y exitoso animador Marcelo Tinelli, se involucraron en la polémica exigiendo leyes más duras contra el crimen, lo que generó respaldo de actores, músicos, y dirigentes políticos opositores de derecha.

"Hay que reformar el poder judicial y la justicia penal", dijo León Arslanián, ex ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, que desde su cargo impulsó una purga de policías involucrados en casos de "gatillo fácil" y hechos de corrupción.

La mayoría de los escalofriantes delitos se registra en los superpoblados cordones de la periferia de la capital, donde viven cerca de once millones de personas. En la periferia se mezclan exclusivos barrios cerrados con alambradas y vigilancia privada, junto con las "villas miseria", como se llama en Argentina a los asentamientos habitados por millares de seres en casi completa marginación social.

Fernando Azcoaga, director del Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia, instó a "poner un verdadero énfasis en el fenómeno social y salir del enfoque tecnocrático y burocrático de la seguridad, gastando en recursos que no tienen eficacia".

La mayoría de las encuestas coincide en que la inseguridad es la principal preocupación de los argentinos por encima del salario y el desempleo.

Ayer el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, afirmó que es momento de "más dureza y rigor" en la legislación de la lucha contra el delito, pese a que "muchos sectores han resistido" hacer estos cambios.

"Cuando la policía tiene que enfrentar a los delincuentes, los tiene que enfrentar; y dada las características del enfrentamiento tiene que abatirlos, como ha ocurrido en muchos casos", afirmó Scioli, quien promovió la imputabilidad de menores de 16 años involucrados en delitos, lo que fue rechazado por distintos sectores.

Preocupa la falta de policías

Buenos Aires | Desde el domingo el gobierno porteño cubre con agentes propios y de empresas privadas la custodia de más de 40 sitios públicos la ciudad. La medida responde a una decisión de la Policía Federal de reducir sus servicios en 223 objetivos porque el gobierno de Mauricio Macri le debe una millonaria suma de dinero.

La policía había anunciado en junio que si la deuda seguía en aumento se iban a retirar los servicios adicionales. Y así fue.

El gobierno debe pagar unos US$ 9 millones por adicionales impagos desde enero pasado. Planea ofrecerle a la Policía la cancelación de la mitad de la deuda con un cheque al día y, el resto, con otro pagaré a 30 días.

Pero el diálogo no es fluido. Mauricio Macri reclamó una audiencia con el jefe de Policía para resolver el conflicto y volvió a quejarse por el nunca concretado traspaso de ésta a la ciudad. La Policía Federal, por su parte, emitió un comunicado en el que acusó fuertemente a la administración: "No se recibió ningún aporte para la seguridad y comenzaron a diferirse los pagos hasta alcanzar la cifra mencionada". También exigió una reunión con las autoridades de la ciudad. La Nación/GDA

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