Bogotá - AP, EFE y AFP
La crisis diplomática entre Colombia y sus vecinos Ecuador y Venezuela se agudizó aun más ayer, mientras la OEA iniciaba una sesión para buscar una salida al conflicto, en el que el presidente estadounidense George W. Bush apoya a Bogotá.
La crisis subió un escalón con el anuncio del presidente colombiano, Álvaro Uribe, de que demandará a su par venezolano Hugo Chávez por financiar el "terrorismo"; Caracas ordenó el cierre de la frontera con Colombia; y el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, inició ayer en Perú una gira por varios países de la región para intentar "cerrar filas" contra Bogotá.
Con este panorama, la crisis empezó a ser debatida en el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington, luego de que el lunes Ecuador -que convocó el foro- rompiera relaciones diplomáticas con Colombia, y Venezuela lo secundara expulsando al embajador colombiano en Caracas.
Quito acusó a Colombia de "violación planificada y premeditada" de su territorio, mientras que el gobierno de Uribe reiteró su pedido de "disculpas públicas al gobierno de Ecuador y a su pueblo", por su acción militar del sábado -aunque lo justificó- en la que fue abatido en suelo ecuatoriano el número dos de la guerrilla FARC, Raúl Reyes y 22 rebeldes más.
Pero cualquier resolución de la OEA estaba estancada anoche debido a la oposición colombiana a un proyecto de resolución, presentado por Ecuador y su embajadora, la canciller María Isabel Salvador, que condenaba la violación de su territorio, instaba a Bogotá a "retornar a las cauces del derecho internacional" y promover una "comisión verificadora" de los hechos que llevaron a la ruptura más una reunión extraordinaria de cancilleres americanos.
Colombia admitió haber violado la soberanía territorial ecuatoriana el 1° de marzo, pero dijo en la OEA que seguirá oponiéndose "a cualquier alternativa que profundice las diferencias", según expresó el embajador de Bogotá ante la organización, Camilo Ospina.
Estados Unidos dio su apoyo no solo a la posición de Colombia no solo en la acción militar sino en la postura en la OEA. "El papel (de la OEA) no es condenar ni sancionar sino facilitar la resolución de controversias", dijo el subsecretario de Estado, Thomas shannon.
Correa y Chávez habían ordenado en los días previos militarizar sus fronteras con Colombia, a lo cual se sumó el anuncio ayer del ministro venezolano de Agricultura, Elías Jaua, del cierre de la zona limítrofe con Colombia. Diez batallones venezolanos, unos 9.000 soldados, comenzaron a llegar ayer a la frontera.
En medio de la agudización de la crisis, Uribe recibió una llamada telefónica de su homólogo estadounidense, George W. Bush, su mayor aliado.
"El mensaje de nuestro país al presidente Uribe y al pueblo colombiano es que estamos al lado de nuestro aliado democrático", afirmó Bush, quien le agradeció "su fuerte liderazgo en la lucha contra las FARC".
Las cifras
9.000 - La cantidad de militares que movilizó el gobierno venezolano a la región fronteriza; es decir, una decena de batallones.
11.000 - Los militares que fueron desplazados por el Ejército ecuatoriano a lo largo de los 600 kilómetros de frontera con Colombia.