Tras la gira que lo llevó por Europa, el presidente norteamericano Barack Obama viajó ayer a Joplin, en el estado de Misuri; un poblado devastado por el tornado que dejó al menos 130 muertos la semana pasada. En ese marco, prometió ayuda.
Como lo hizo tras los tornados en Alabama y las inundaciones a lo largo del río Misisipi, el mandatario estadounidense intentó tranquilizar a los sobrevivientes del desastre natural prometiendo una ayuda acorde a la tragedia.
"Las cámaras pueden irse, pero nosotros vamos a estar con ustedes en cada paso del camino hasta que esta comunidad esté de vuelta de pie", dijo el presidente en un homenaje a las víctimas en el campus de la universidad de Misuri. "Esta no es mi promesa, es la de Estados Unidos", añadió Obama.
En un emotivo discurso, con varias citas bíblicas y promesas de solidaridad nacional, Obama elogió a los residentes de Joplin (que cuenta con menos de 50.000 habitantes) por soportar la tragedia. Contó historias de heroísmo, entre ellas la de un gerente de 26 años de edad de un restaurante de Pizza Hut, y padre de dos hijos que murieron. Este hombre amparó a una docena de personas en un congelador de pizza, antes que el tornado llegara a la ciudad.
"El mundo vio como Joplin ha respondido (…). Ustedes le han demostrado al mundo lo que significa amar al prójimo", dijo el presidente.
Más temprano, el mandatario visitó a varios sobrevivientes de la tormenta que mató a 130 personas e hirió a más de 900. Al menos 40 personas, además, permanecen desaparecidas. Las autoridades continúan la tarea de buscar entre los escombros. "Es una tragedia nacional", dijo Obama.
El Air Force One llegó al mediodía al poblado, volando sobre un tramo de paisaje devastado por el tornado. Obama fue recibido por el gobernador Jay Nixon, antes de partir a un paseo por uno de los barrios perjudicados. También se reunió con otros funcionarios locales para coordinar la asistencia económica que el gobierno brindará a las víctimas. El tornado causó US$ 3.000 millones en daños, según una estimación de la empresa especializada Eqecat, que sólo toma en cuenta los bienes asegurados.
El gobernador Nixon dijo que el tornado ha causado una devastación sin precedentes. Y añadió que en la ciudad se despertó un "espíritu de resistencia de la talla que nunca hemos visto". "Nuestro país ha sido testigo esta semana del espíritu de Joplin", añadió.