ANKARA | EL PAÍS DE MADRID Y
AGENCIAS
En Turquía, un país de mayoría musulmana dominado por la tensión entre integrismo y modernidad, el presidente estadounidense Barack Obama obvió ayer el choque de civilizaciones y dio un mensaje de reconciliación al mundo islámico.
"Estados Unidos no está ni estará nunca en guerra con el Islam", afirmó el mandatario en un discurso ante el Parlamento turco. Además, Obama insistió en su respaldo a la incorporación de Turquía a la Unión Europea, pero al mismo tiempo recomendó a este país continuar con las reformas políticas que se requieren para constituir una plena democracia, "incluido el respeto a las minorías", en alusión a la discriminación que sufren los kurdos.
El mensaje principal del mandatario, en la última parada de su gira, fue el de reforzar las relaciones con Turquía, "un crucial aliado" que puede jugar como puente entre Occidente y el mundo islámico con el objetivo de hacer frente a crisis como las de Irak, Irán, Afganistán o el conflicto palestino-israelí, en las se comprobó que, para tener éxito, los países occidentales no pueden actuar solos. El Presidente aprovechó su intervención para garantizar a los miembros del Islam que, después del período de enfrentamiento durante la gestión de George Bush, EE.UU. cambió y ahora les tiende la mano.
"La relación de EE.UU. con los musulmanes no puede y no estará sometida y condicionada a nuestra oposición a Al Qaeda", aseguró Obama. "Buscaremos amplios compromisos basados en los mutuos intereses y en el respeto, escucharemos cuidadosamente, evitaremos malentendidos y buscaremos el terreno común". "Seremos respetuosos incluso cuando no estemos de acuerdo", señaló.
El mandatario hizo un reconocimiento a los aportes que la religión del Corán hizo a lo largo de la historia en diferentes países, incluso en EE.UU., y recordó que muchas familias norteamericanas conviven con miembros de esa confesión. "Incluyendo la mía", recordó Obama, cuyo primer apellido es Hussein, cuyo padre creció musulmán -aunque fue agnóstico el resto de su vida- y que asistió, por breve tiempo, a una escuela islámica.
"Nuestra alianza con el mundo islámico es esencial para derrotar a una ideología marginal que todo el mundo rechaza", dijo, en relación con el terrorismo que invoca a Alá. Advirtió que, contra esa ideología, la fuerza puede ser necesaria a veces, pero añadió que "la fuerza por sí sola no puede resolver nuestros problemas ni es la alternativa al extremismo". "No se puede apagar un incendio con llamas", manifestó Obama, citando un proverbio turco.
El principal instrumento para derrotar el extremismo, dijo Obama, es el de extender la influencia de "los que creemos en el respeto a las religiones, a la ley y a la libertad". Estados Unidos y Turquía, según Obama, comparten esos valores y "juntos pueden tener un gran impacto en la aproximación de Oriente y Occidente".
No obstante, en las afueras del Parlamento, se desarrollaron protestas contra Obama en las que participaron miles de personas y hubo unos 15 heridos. Estas eran contra las políticas estadounidenses en Medio Oriente y la decisión de la OTAN de intensificar la guerra en Afganistán.
Choque entre EE.UU. y nuevo gobierno israelí
Tel Aviv | El ministro israelí de Medio Ambiente, Gilad Erdan, cercano al primer ministro Benjamin Netanyahu, señaló ayer que Israel no recibe "órdenes" del mandatario estadounidense, quien reiteró su apoyo a la creación de un Estado palestino.
"Israel no recibe órdenes del presidente Obama. Al votar por Benjamin Netanyahu, los ciudadanos israelíes decidieron no convertirse en el 51º Estado de Estados Unidos", declaró el ministro en un discurso en el parlamento israelí.
Erdan, miembro del partido Likud de Netanyahu, también rindió homenaje al ministro de Relaciones Exteriores, Avigdor Lieberman, quien afirmó la semana pasada que su gobierno no se sentía obligado a respetar los compromisos del proceso de negociación de Annapolis, iniciado a finales de 2007.
En su discurso ante el parlamento turco, Obama afirmó que "Estados Unidos apoya el objetivo de dos Estados, Israel y Palestina, que vivan juntos en la paz y la seguridad". AFP