Obama apuesta a inmigrantes para 2012

Presidente en carrera. El mandatario de EE.UU. construye su imagen de candidato Busca recuperar el apoyo de los latinos y aprobar la ley de inmigración Las encuestas muestran que gana adeptos | Presidente en carrera. Obama dice que su país necesita a los inmigrantes para crecer Critica a los republicanos pero les pide apoyo Habla del operativo en Pakistán para ganar popularidad

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WASHINGTON

Aunque falta un año y medio para las elecciones presidenciales en EE.UU., Barack Obama aprovechó la semana que pasó para empezar a recoger votos, buscando el apoyo de los hispanos y la capitalización de la muerte de Osama bin Laden.

En lugar de dedicarse a forjar acuerdos en el seno del Congreso, el presidente norteamericano viajó esta semana a El paso, Texas, desde donde dio un impulso a un mandato en el que ya logró aprobar la reforma sanitaria, mejorar un poco la situación económica tras la crisis de 2008 y abatir al delincuente más buscado del mundo. Con el singular megáfono de la presidencia, Barack Obama habla ahora a la Nación, en un intento por edificar un sentimiento general de apoyo a la legislación que él propone.

Esta vez el lugar elegido para hablarle al país y a sus potenciales electores fue El Paso. El sitio no pudo haber sido más significativo.

La ciudad se encuentra a orillas del río Bravo y es fronteriza con Ciudad Juárez, en Chihuahua (México), considerado uno de los lugares más peligrosos del mundo debido a la narcoviolencia.

Según Obama, en estos momentos en la frontera hay más botas que en ningún otro momento de la historia, con más de 20.000 agentes de la Patrulla de Fronteras, 1.200 soldados de la Guardia Nacional y aviones no tripulados de vigilancia.

En este punto, el mandatario resaltó el gran trabajo hecho por la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano.

El presidente, que afronta un clima hostil en el Congreso, pidió mirando al río Grande una reforma de la inmigración que responda a las necesidades económicas y de seguridad del país en el siglo XXI. "Nos definimos como una nación de inmigrantes. Una nación que da la bienvenida a todo aquel que adopte los ideales americanos", declaró Obama en medio de vítores.

En su mayoría, los que lo escuchaban eran hispanos, el estado de Texas es una de las principales vías de entrada de latinoamericanos al país. De aquí la oportunidad del mensaje en ese sitio: el presidente sabe que tiene que hacer campaña para volver a conectar con la base latina, grupo de población clave en su reelección en 2012. En 2008, Obama logró el voto de dos de cada tres hispanos.

Por otra parte, el mandatario busca ganar prestigio ante los extranjeros que condenaron las deportaciones colectivas realizadas por su gobierno durante su primer año en el cargo.

Ese operativo sin precedentes, además de polémicas redadas de trabajadores indocumentados en empresas en todo el país, ha llevado a un número récord de deportaciones, más de 800.000 en los últimos dos años.

Para la reforma migratoria, el argumento del presidente para retomarla tiene dos vertientes y ambas están conectadas: el aumento de la seguridad en la frontera y un proyecto que permita otorgar la ciudadanía a inmigrantes indocumentados.

Ambas medidas no sólo mejorarán la seguridad, sino que también harán avanzar la economía del país. Repitiendo argumentos de un discurso anterior, el presidente recalcó esta semana que no deseaba que "el próximo Google sea inventado en China".

"Fíjense en Intel, en Google, en Yahoo y en eBay", dijo Obama, "todas son grandes compañías y todas han sido fundadas por un inmigrante". Obama citó entonces a Bill Gates cuando dice que si Estados Unidos prescinde de la inmigración, cada vez le va a costar más mantener su competitividad.

El presidente adecuó su argumento a los momentos actuales, apoyando su posición sobre esta reforma en términos económicos. Comentó que la clase media se beneficiaría de sacar a los indocumentados de la economía subterránea y aprovechar las habilidades de los inmigrantes educados en universidades estadounidenses.

"Estados Unidos necesita a los inmigrantes. Los inmigrantes han hecho que América sea grande y líder en los negocios, en la ciencia, en la educación y en la innovación", declaró el mandatario, haciendo notar que la frase no era suya, sino de Rupert Murdoch, propietario de Fox e inmigrante.

"No sé si están ustedes familiarizados con los puntos de vista de Murdoch, pero desde luego no creo que lleve una calcomanía de Obama en su coche", comentó entre risas.

RECHAZO Y NECESIDAD. El único gran abucheo que recibió el presidente en ese discurso fue cuando mencionó el muro que separa a su país de México. "Querían un muro (los legisladores republicanos). Ese muro está casi acabado", informó Obama ante la protesta general.

"Hemos hecho todo lo que los republicanos decían que hacía falta para que pudieran apoyar una reforma", explicó.

"Sospecho que intentarán posponer el asunto una vez más. Dirán que necesitamos triplicar la seguridad, pueden llegar a pedir incluso una fosa, una fosa llena de cocodrilos", ironizó en seguida.

Los republicanos rebatieron la argumentación de Obama en el sentido de que la frontera ha sido asegurada de manera efectiva y lo acusaron de jugar con la ideología política con la intención de atraer al electorado hispano, cada vez más creciente, de cara a los comicios del 2012.

Pero, siempre en tono de campaña, el presidente respondió que sus adversarios "nunca están satisfechos" y que siempre cambian las condiciones sobre lo que se necesita para mejorar la seguridad en la frontera.

Esto le permitió también dejar en claro que son ellos y no él los que hasta ahora han impedido que se apruebe la ley migratoria.

Pero por más que critique a los republicanos, el mandatario demócrata sabe que los necesita para lograr legalizar a los cerca de 11 millones de inmigrantes que viven en el país y así cumplir con su promesa de campaña de acometer la reforma migratoria en su primer año en la Casa Blanca. De aquí su insistencia en sacar adelante la ley, recalcando también que "es lo más inteligente para nuestra economía".

Llegado el momento de poner el asunto sobre la mesa, es probable que el presidente de Estados Unidos, que no fue capaz de lanzar su iniciativa mientras el Partido Demócrata controlaba la Cámara de Representantes, no logre hacer lo mismo ahora que los republicanos son mayoría.

La única diferencia es que esta vez tiene a las encuestas de su lado: según un informe del Centro Pew de Investigación, el 72% de los estadounidenses se muestran favorables a un sistema que permita a los indocumentados obtener la ciudadanía. Además, la popularidad de Barack Obama alcanza al 60% y llega al valor más alto de los últimos dos años, lo que significa que más de la mitad del país estaría dispuesto a darle una segunda estadía en la Casa Blanca. (EN BASE A AFP, AP Y EL PAÍS DE MADRID)

60%

Es el porcentaje de aprobación que cosecha el presidente Barack Obama según un la encuestadora GFK. RCP le dio un 51,8% de apoyo.

68%

Son los hispanos que se consideran satisfechos con el desempeño en general del líder de Estados Unidos, según un sondeo divulgado por CNN.

72%

Son los hispanos dispuestos a una reforma migratoria en el país, informó esta semana el centro de investigaciones PEW.

5,5

Es, según RCP, la diferencia que le saca a Obama su más inmediato competidor de cara a las presidenciales, el gobernador de Massachusetts Mitt Romney.

Ya son dos los opositores en carrera

El congresista texano Ron Paul anunció su candidatura a las primarias del Partido Republicano para competir por la presidencia de Estados Unidos en noviembre de 2012, con lo que sería competidor de Barack Obama.

Paul, de 75 años, padre del senador por Kentucky Rand Paul, es el segundo republicano que anunció sus aspiraciones a la Casa Blanca la pasada semana, luego del expresidente de la Cámara de Representantes en los 90, New Gingrich.

"Ha llegado el momento en que la gente está de acuerdo con mucho de lo que yo llevo diciendo desde hace 30 años, así que creo que es el momento adecuado", dijo el conservador Paul a la cadena televisiva ABC. Este sería el tercer intento del político, quien hasta ahora nunca logró ganar en las internas.

Paul es médico, representante de Texas en el Congreso de Estados Unidos desde hace casi 30 años y partidario de eliminar la Reserva Federal (banco central).

A menos de 18 meses de los comicios presidenciales, pocos republicanos han oficializado sus aspiraciones a convertirse en el contrincante del presidente Barack Obama.

Entre quienes han dicho que están considerando presentarse o han formado comités exploratorios y otros potenciales aspirantes se encuentran los exgobernadores Mike Huckabee, Tim Pawlenty y Mitt Romney; la estrella del movimiento ultraconservador Tea Party, Sarah Palin; la congresista Michele Bachmann y el multimillonario Donald Trump.

Según algunos sondeos, hasta hoy, Romney y Huckabee encabezan las preferencias de los electores. De todas maneras, Obama superaría, por ahora, a cualquier republicano. ANSA

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