LA DEVASTACIÓN DE LAS "QUEIMADAS"

Número de incendios en Amazonia brasileña aumenta a su nivel más alto desde 2010

Los últimos datos de agosto de 2018 a julio de 2019 mostraron que se despejó más selva tropical que en ningún otro momento en los últimos 11 años.

Incendios forestales en el Amazonia. Foto: Reuters
El fuego es la segunda etapa en la tala del bosque, generalmente para criar ganado. Foto: Reuters

El fuego no es natural en la Amazonia. La selva virgen -no importa cuán feroz sea el sol- está demasiado húmeda para prenderse fuego. Si el bosque arde, casi siempre se debe a los humanos.

En agosto, cerca del pico de las llamadas “queimadas” como se conoce la temporada de incendios, su número en la Amazonia brasileña aumentó a su nivel más alto desde 2010.

Incendios forestales en el Amazonia. Foto: Reuters
El fuego es la segunda etapa en la tala del bosque. Foto: Reuters

El fuego es la segunda etapa en la tala del bosque, generalmente para criar ganado. Primero, las maderas seleccionadas se cortan y venden, luego el resto se quema. Es barato, es efectivo y es difícil atrapar a los responsables.

La tala sin permiso es ilegal y el uso del fuego también lo es, excepto en circunstancias especiales.

Incendios forestales en el Amazonia. Foto: Reuters
Si el bosque arde, casi siempre se debe a los humanos. Foto: Reuters

Los últimos datos de agosto de 2018 a julio de 2019 mostraron que se despejó más selva tropical que en ningún otro momento en los últimos 11 años. Se cortó un área más grande que Puerto Rico. Las cifras preliminares sugieren que la tasa ha aumentado desde entonces.

Incendios forestales en el Amazonia. Foto: Reuters
Se cortó un área más grande que Puerto Rico. Foto: Reuters

La tasa de deforestación entre agosto de 2018 y julio de 2019 subió un 29,5% respecto al mismo período del año anterior, de acuerdo con los datos oficiales del estatal Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE).

Incendios forestales en el Amazonia. Foto: Reuters
Incendios forestales en el Amazonia. Foto: Reuters

En la carretera transamazónica, cerca del puerto fluvial de Humaitá, el cielo nocturno de agosto no se oscureció. Las llamas de un incendio forestal, que se extendían en la distancia al lado del camino, brillaban con un color amarillo oscuro.

Ardió durante días.

Incendios forestales en el Amazonia. Foto: Reuters
La tasa de deforestación entre agosto de 2018 y julio de 2019 subió un 29,5%. Foto: Reuters

Punto de no retorno

La WWF dio la señal de alarma. “Cerca de 20% de la Amazonia ya fue destruido y la selva se acerca al punto de no retorno, en el cual la Amazonia se convertirá en una sabana”, escribió el director ejecutivo de esa entidad en Brasil, Mauricio Voivodic. “La ciencia ya demostró el papel fundamental desempeñado por la Amazonia en el aprovisionamiento de agua en otras regiones. Es claro: deforestación cero, ya”, concluyó.

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