POLÉMICA

Nuevo informe en contra del uso de la cloroquina

Primer estudio que lo relaciona con aumentos de muertes.

Cloroquina: Estados Unidos, Japón y Brasil son algunos de los países que han autorizado este medicamento para casos de COVID-19. Foto: AFP
Cloroquina: Estados Unidos, Japón y Brasil son algunos de los países que han autorizado este medicamento para casos de COVID-19. Foto: AFP

Defendido por líderes de la talla del estadounidense Donald Trump, o por presidentes tan opuestos como el brasileño Jair Bolsonaro y el venezolano Nicolás Maduro, la cloroquina se ha convertido en uno de los protagonistas de esta pandemia.

Su eficacia para combatir el COVID-19 es puesta en duda por la comunidad internacional, que además no ha dejado de alertar por sus efectos colaterales.

Esta semana un amplio estudio sugiere que el tratamiento con cloroquina o su análogo hidroxicloroquina no ofrece ningún beneficio a los pacientes con COVID-19.

Por el contrario, el tratamiento con estos medicamentos, ya sea solo o en combinación con un tipo de antibióticos, se relaciona con un aumento de las tasas de mortalidad y un incremento de las arritmias cardíacas entre los pacientes de COVID-19 hospitalizados.

El estudio, publicado en la revista The Lancet, analiza casi 15.000 pacientes con COVID-19 que recibieron cloroquina o hidroxicloroquina (ingeridos con o sin los antibióticos azitromicina o claritromicina), y datos de 81.000 pacientes control. Los pacientes son de más de 600 hospitales.

A la luz de los resultados, los investigadores sugieren que estos tratamiento no deben utilizarse en casos de COVID-19 fuera de los ensayos clínicos en marcha.

Se debe esperar, dicen, a que los resultados de los ensayos aleatorios estén disponibles para confirmar la seguridad y eficacia de estos medicamentos para los pacientes con COVID-19.

La cloroquina es un fármaco antipalúdico y su análogo, la hidroxicloroquina, se utiliza para tratar enfermedades autoinmunes como el lupus y la artritis; este último ha aparecido en los medios en los últimos días después de que el presidente Trump anunciara que lo tomaba de manera preventiva.

La cloroquina y la hidroxicloroquina tienen un buen perfil de seguridad como tratamientos para el lupus, y los resultados ahora publicados no implican que los pacientes deban dejar de tomarlos si se recetan para condiciones aprobadas, advierte The Lancet.

También se ha demostrado que tienen efectos antivirales en las pruebas de laboratorio y, por lo tanto, son de interés como posibles tratamientos para COVID-19.

Mandeep R. Mehra, autor principal del estudio e investigador del Hospital Brigham de Mujeres de Boston (Estados Unidos) explica que “este es el primer estudio a gran escala que encuentra pruebas estadísticamente sólidas de que el tratamiento con cloroquina o hidroxicloroquina no beneficia a los pacientes con COVID-19”. Por el contrario, “sugiere que puede estar asociado con un mayor riesgo de problemas cardíacos graves y un mayor riesgo de mortalidad”.

Para Mehra, los ensayos clínicos aleatorios son esenciales para confirmar cualquier daño o beneficio asociado con estos agentes, mientras tanto, “sugerimos que estos fármacos no deben utilizarse como tratamientos para COVID-19 fuera de los ensayos clínicos”.

De los tratados con cloroquina o hidroxicloroquina sola, alrededor de uno de cada seis pacientes había muerto; cuando los medicamentos se utilizaban en combinación con un antibiótico macrólido, la tasa de mortalidad aumentaba a más de uno de cada cinco en el caso de la cloroquina y casi uno de cada cuatro en el de la hidroxicloroquina.

Tras tener en cuenta factores como la edad, la raza, el índice de masa corporal y las condiciones de salud subyacentes, como las enfermedades cardíacas, pulmonares y la diabetes, los investigadores concluyen que estos regímenes de medicamentos se asocian a un mayor riesgo de muerte.

Los autores explican que si la tasa de mortalidad es del 9,3% en el grupo de control, después de ajustar los demás factores clínicos, la tasa atribuible al uso de los regímenes farmacológicos se elevaría al 12,4-13,4%. Sin embargo, advierten de que no es posible excluir la posibilidad de que otros factores no medidos sean responsables de la aparente relación entre estos tratamientos y la disminución de la supervivencia; por eso, subrayan, se necesitan ensayos aleatorios. 

Reino Unido hace un pedido por US$ 42 millones
Gente camina por el puente de Westminster en Londres. Foto: Reuters.

Varios estudios anteriores ya habían destacado la ausencia de beneficios de la hidroxicloroquina y sus posibles riesgos.

Trump defiende la hidroxicloroquina pese a que la propia agencia gubernamental FDA desaconseja su uso en paciente con COVID-19. Gran Bretaña hizo un pedido de este medicamento por valor de 42 millones de dólares. En Brasil, el gobierno autorizó su uso en pacientes COVID-19.

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