CORONAVIRUS

Nueva York programa reapertura por fases a partir del 15 de mayo

Estados Unidos registró ayer domingo su cifra de fallecidos diarios más baja del mes, al tiempo que cobra fuerza que la reapertura por fases podría comenzar el 15 de mayo en las áreas menos afectadas.

Coronavirus en Nueva York, Estados Unidos. Foto: Reuters.
Vecinos conversan en Nueva York, en este caso sí guardando una prudencial distancia. Foto: Reuters.

El estado de Nueva York, el más impactado por la pandemia de COVID-19 en Estados Unidos, registró ayer domingo su cifra de fallecidos diarios más baja del mes, al tiempo que cobra fuerza que la reapertura por fases podría comenzar el 15 de mayo en las áreas menos afectadas.

“Hemos vuelto a donde estábamos el 31 de marzo, antes de que empezara el dramático incremento en el número de casos”, dijo el gobernador Andrew Cuomo en su rueda de prensa diaria, en la que informó de 367 nuevos fallecidos (70 menos que el día anterior) y descensos en las hospitalizaciones, intubaciones y positivos.

Datos de la Universidad Johns Hopkins estiman que el estado reporta ya unos 288.000 casos y unas 22.000 muertes, 17.000 de ellas en la ciudad de Nueva York.

El gobernador perfiló unos planes de reapertura económica que podrían comenzar el 15 de mayo, cuando expira la orden ejecutiva de “pausa” para negocios no esenciales, pero subrayó que antes de eso las cifras de hospitalización deberán haber estado en descenso durante 14 días, como indican los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC).

La primera fase implicará a las empresas de construcción y manufactureras que tengan un “bajo riesgo” de contagio y la segunda requerirá un “análisis negocio por negocio”.

Entre fase y fase, agregó, se dejarán dos semanas de espacio para “controlar el efecto” de las medidas, ya que es el tiempo estimado de incubación del virus, y ver si se incrementa el ritmo de infección a través de las hospitalizaciones y las pruebas.

Cuomo planteó además la posibilidad de reactivar los eventos deportivos, pero a puertas cerradas. “Queremos que el deporte se reinicie para que haya actividades que la gente pueda ver por televisión”, dijo Cuomo. “¿Qué deportes se pueden practicar sin audiencia? ¿Qué deportes pueden ser económicamente viables sin que se vendan asientos en sus estadios o salas?”, se preguntó.

Todas las ligas y campeonatos deportivos, profesionales y aficionados, se han detenido en Estados Unidos desde mediados de marzo, con escasas excepciones.

Pero ninguno de los principales campeonatos deportivos de Estados Unidos ha anunciado una fecha para su reinicio. El gobernador llamó a los organizadores deportivos a evaluar la viabilidad de un retorno sin público. “Todo el mundo tiene que pensar fuera de la caja, porque no hay tal caja”, dijo Cuomo.

Al menos 40% de los ingresos de las grandes ligas americanas tienen origen en la venta de entradas, según Andrew Zimbalist, profesor de economía deportiva en el Smith College de Massachusetts.

Otra señal de que la pandemia cede en Nueva York, es que buque hospital Comfort enviado por la Marina estadounidense a la ciudad para dar apoyo a los hospitales en el pico de la crisis, dio de alta ayer domingo a su último paciente y ha tratado a un total de 182, dijo a EFE un portavoz del sistema de hospitales Northwell Health, que dio asistencia en su misión.

Coronavirus en California, Estados Unidos. Foto: AFP.
La playa de Newport en California, presentando una panorama como un fin de semana normal de verano, miles de personas sin guardar las distancias. Foto: AFP.

A la playa

En tanto, una multitud concurrió este fin de semana a las playas del condado de Orange en el sur de California. La estampa fue similar a la de cualquier fin de semana de verano. La junta de supervisores de Orange votó a favor de reabrir algunas playas y zonas al aire libre, aunque sus estacionamientos siguen cerrados.

En contraste, las playas del condado de Los Ángeles, entre las que se incluyen Santa Mónica y Venice, permanecieron vacías por la insistencia de las autoridades locales de mantenerlas cerradas. El alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, advirtió ayer domingo en un mensaje por Twitter: “No permitiremos que un fin de semana deshaga un mes de progreso. Si bien el sol es tentador, nos quedamos en casa para salvar vidas”. “Los lugares que amamos, nuestras playas, rutas de senderismo, seguirán allí cuando esto termine”, subrayó.

Trump: “Soy el más trabajador”

El presidente Donald Trump defendió ayer domingo en Twitter su actuación frente al coronavirus, tras la polémica desencadenada por sus declaraciones sobre que el COVID-19 podría tratarse inyectando desinfectante. “La gente que me conoce y conoce la historia de nuestro país dice que soy el presidente más trabajador en la historia. No lo sé, pero soy un duro trabajador y probablemente he hecho más en estos tres años y medio que cualquier otro presidente en la historia”, dijo.

Agregó que trabaja desde por la mañana temprano hasta tarde por la noche: “No he dejado la Casa Blanca en muchos meses (excepto para el lanzamiento del buque hospital Comfort) para hacerme cargo de los Acuerdos Comerciales, Reconstrucción Militar etc.”

“Y entonces leo una historia falsa del New York Times fallido sobre mi horario trabajo y hábitos alimentarios, escrito por una reportera de tercera clase que no sabe nada sobre mí -indicó-. Suelo quedarme en el Despacho Oval hasta tarde en la noche, y leo y veo que me como una hamburguesa con Coca Cola Light en mi habitación. La gente siempre me asombra. Cualquier cosa para despreciar”.

Trump se refería a un artículo publicado el jueves por el diario neoyorquino, que cita a una decena de funcionarios y asesores próximos al mandatario, donde se describían sus hábitos durante el confinamiento por el coronavirus en la Casa Blanca y cómo se siente frustrado porque no se ve reflejado como le gustaría en los medios de comunicación.

Canadá y EE.UU.

Alertan sobre el uso de la cloroquina

Las autoridades de salud de Canadá y Estados Unidos alertaron sobre el peligro del uso de la cloroquina y la hidroxicloroquina para prevenir o tratar la COVID-19.

“La cloroquina y la hidroxicloroquina pueden causar efectos secundarios graves. Estos medicamentos solo deben usarse bajo la supervisión de un médico”, advirtió la Agencia de Salud Pública de Canadá en su sitio web. Por su parte, la Agencia de Alimentación y de Medicamentos de Estados Unidos (FDA) también lanzó una advertencia similar respecto a estos medicamentos, cuyo uso había sido exaltado por el presidente Donald Trump.

La FDA señaló que esos productos no pueden ser empleados “fuera de los hospitales o de las pruebas clínicas, en razón de los desajustes de ritmo cardíaco” que pueden generar. Destacó además la inexistencia de pruebas de que ambos sean “seguros y eficaces” contra el nuevo coronavirus.

Los dos están siendo sometidos a análisis clínicos y su empleo ha sido autorizado provisoriamente en pacientes hospitalizados como medida de emergencia durante la pandemia.

Health Canada destacó por su lado que estos medicamentos, aprobados para tratar la malaria y enfermedades autoinmunes, pueden “causar daños al hígado y los riñones, una baja de la tasa de azúcar en sangre y alteraciones del sistema nervioso, como mareos, desmayos o convulsiones”.

“En los casos más graves, los efectos sobre el ritmo cardíaco pueden ser mortales. Los niños son particularmente sensibles a estos medicamentos e incluso a dosis bajas pueden serles peligrosos”, observa la agencia canadiense. Es esencial, agrega, hay que disponer de “resultados que emanen de estudios amplios y bien concebidos para determinar si los beneficios de la cloroquina y la hidroxicloroquina son mayores que sus riesgos en el tratamiento de la COVID-19”. Por el momento, “los datos de las pruebas clínicas son limitados, y los resultados no permiten demostrar de manera concluyente que algún medicamento preciso sea eficaz” contra la COVID-19. (AFP)

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