El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prosiguió el martes una serie de reuniones con altos funcionarios en Washington para defender la posición de su país en un intenso debate tras sus planes de construir nuevos asentamientos en el este de Jerusalén.
Netanyahu tenía prevista una reunión con la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi, un día después de reunirse con la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton. Más tarde durante será recibido por el presidente Barack Obama.
Netanyahu ha tratado de neutralizar las críticas al anuncio de su gobierno de construir 1.600 viviendas en un sector de Jerusalén que los palestinos reclaman como propio.
Ante el Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos dijo rotundamente el lunes: "Jerusalén es nuestra capital".
El plan ha sido fuertemente criticado por el gobierno de Obama. Clinton le dijo el lunes a una audiencia a favor de Israel que las provocadoras políticas del gobierno israelí de tierras en áreas reclamadas por los palestinos no benefician los intereses de Israel a largo plazo y minan la credibilidad de Estados Unidos como mediador en el Oriente Medio.
Obama se ha mantenido públicamente fuera de la disputa mientras Clinton y otros funcionarios estadounidenses han fustigado a Israel por su anuncio de nuevas construcciones en el este de Jerusalén, que se produjo durante la visita del vicepresidente Joseph Biden al país.
El anuncio puso en vergüenza a Biden, un fuerte partidario de Israel, y causó nuevas tensiones entre Washington y su principal aliado en el Medio Oriente.
Obama aceptó recibir a Netanyahu el martes en la Casa Blanca _ el primer encuentro del presidente con el primer ministro israelí desde el inicio de la disputa_, pero la reunión es a puertas cerradas, un paso inusual en conversaciones con un aliado cercano y una señal de que el diferendo no está resuelto. AP