Muchos nombres y sin favorito claro para el trono de Pedro

La renuncia de Benedicto XVI. Nuevo Papa deberá ser una persona decidida, enérgica y con capacidad de gobierno | Cardenales italianos son los aspirantes con mayores posibilidades

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"Hay que elegir uno que ponga orden". En vista del Cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI, esas fueron las palabras fuertes de un cardenal elector latinoamericano en conversaciones "off the records".

Aunque ya comenzó el juego de las alianzas se está todavía lejos de identificar una figura sobre la que se centre la sucesión a Ratzinger, y desde las expresiones particulares de los purpurados, brilla, con evidencia, el peso de los escándalos.

Es por esta razón que una de las características deseadas para el nuevo Papa es que sea una persona decidida, enérgica, con una capacidad de gobierno tal que ponga orden en una situación que mostró al Vaticano como un barco a merced de la tormenta. Del dossier preparado por los cardenales Julian Herranz, Jozef Tomko y Salvatore De Giorgi sobre el caso Vatileaks, según lo previsto por Benedicto XVI para conocimiento de su sucesor, se podrá hablar en las Congregaciones Generales precónclave que comenzarán en marzo.

Los miembros del Colegio Cardenalicio podrán solicitar orientación a esos tres cardenales para tener "elementos útiles para una evaluación de la situación y para la elección de un futuro Papa", hizo saber el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi.

El conocimiento de lo sucedido en los últimos meses, las sombras aún existentes en el Vaticano y el funcionamiento de la Curia, son considerados por Ratzinger -que habló de esto con los tres firmantes del expediente en una audiencia con ellos el lunes pasado- como un factor esencial para aquellos que están llamados a elegir al nuevo Papa.

La consideración de cuestiones como la filtración de documentos confidenciales, la historia de los fondos de la IOR, y los escándalos de pedofilia, serán temas cruciales para la elección de quien va a recoger el legado de Ratzinger. Pero aún no hay claros papables.

Los cardenales italianos -entre ellos los electores Angelo Sodano, Giovanni Battista Re y Tarcisio Bertone- apuntan al retorno de un compatriota en el trono de Pedro.

Con esa idea, surgen nombres como Angelo Scola (uno de los más acreditados), Gianfranco Ravasi y Mauro Piacenza, mientras que en el fondo permanece "un outsider" como Giuseppe Betori. Entre los europeos no italianos crece el nombre de Peter Erdo, y es muy considerado Christoph Schoenborn.

En América del Norte aparece la figura del canadiense Marc Ouellet, mientras que en América Latina el más nombrado es el brasileño Odilo Pedro Scherer. que es el arzobispo de San Pablo.

En tanto disminuye el peso de los africanos, mientras que entre los asiáticos sigue brillando el filipino Luis Antonio Tagle, pero, con sus 55 años es demasiado joven para quienes temen décadas de un mismo pontificado.

PROCESO.

Mientras tanto, se va concretando la hoja de ruta que conducirá a la elección del nuevo Papa: viernes 1° de marzo, el primer día de sede vacante, partirán las cartas del cardenal Angelo Sodano, decano de los cardenales, para convocar a las Congregaciones Generales, con inicio el lunes 4.

Será en esa sede, durante la próxima semana, donde los purpurados se consultarán, confrontarán, pondrán en juego las alianzas y definirán las candidaturas reales.

Será el mismo Colegio Sagrado el que decidirá la fecha del Cónclave, con toda probabilidad para lunes 11 de marzo.

A un ritmo de varias votaciones por día se podrá llegar a "la fumata bianca" a mitad de semana, para tener la entronización del nuevo Papa el domingo 17 de marzo, con tiempo suficiente para las celebraciones de Semana Santa, que se abren con el Domingo de Ramos, el 24 de marzo. Como máximo el Papa debería ser elegido para una semana después, que es el domingo de Pascua.

Benedicto XVI autorizó el lunes, a través de un decreto, a "anticipar el inicio del cónclave" en caso de que todos los cardenales estén presentes en Roma antes del 15 de marzo, fecha que se había pactado.

También el lunes el Papa endureció las normas del cónclave, con la introducción de una excomunión "automática" a quienes violen el secreto del encuentro.

Participan de la elección los cardenales menores de 80 años, también conocidos como electores, que se reunirán en la Capilla Sixtina del Vaticano. En estos momentos son 118, procedentes de 48 países. Europa tiene la mayoría de electores, con un total de 62, seguida de América Latina, con 19. Benedicto XVI, que a partir de hoy no se lo verá más en público, según él mismo adelantó, no participará del cónclave.

El día de la elección, los cardenales comenzarán su tarea por la mañana en la basílica de San Pedro con una misa "Pro eligendo Papa". De tarde cantarán el "Veni Creator" en la Capilla Paolina para pedir la ayuda del Espíritu Santo. La elección debe prolongarse hasta que haya una decisión. El primer día del cónclave solo hay una ronda electoral.

El nuevo pontífice, también por un cambio que introdujo Benedicto XVI, deberá obtener al menos dos tercios de los votos. Por eso, en caso de ser necesario, se hará un balotaje entre los dos más votados.

LEGADO.

En el marco de las luchas dentro de la fe católica, Ratzinger se opuso con vigor a la "Teología de la Liberación" y desde el trono de Pedro lanzó una ofensiva mundial contra el aborto, la eutanasia y la legalización de las uniones homosexuales.

El segundo Papa extranjero en más de cuatro siglos, elegido pontífice el 19 de abril del 2005 tras un Cónclave que duró menos de 24 horas, autorizó la misa en latín (en septiembre del 2007) y levantó en 2009 la excomunión a cuatro obispos integristas del movimiento ultraconservador de Marcel Lefebvre, entre ellos el británico Richard Williamson, quien negaba la existencia del Holocausto nazi, lo que desató la ira de la comunidad judía.

Entre 2007 y 2012 publicó tres libros sobre la vida de Jesús, a partir de los datos fundamentales ofrecidos en los Evangelios y en otros escritos del Nuevo Testamento. En ellos reflexiona sobre la figura de Jesucristo en calidad de teólogo, un imponente ejercicio intelectual, que además fue un éxito internacional de ventas.

El Papa número 265 visitó, en sus casi ocho años de pontificado, una veintena de países.

Las cifras

2/3 Es la cantidad de votos que deberá obtener el nuevo Papa; por eso, en caso de ser necesario, se hará uno o más balotajes.

118 Son los cardenales que participarán en el Cónclave, que se realiza en la Capilla Sixtina, para elegir al nuevo líder de la Iglesia.

La multitud ovacionó al Santo Padre

CIUDAD DE VATICANO

Los fieles que ayer abarrotaron la plaza San Pedro para asistir a la última aparición pública de Benedicto XVI se mostraron emocionados y expresaron comprensión por su sorpresiva renuncia al papado, que dejará a partir de hoy a la Iglesia católica sin jefe.

La multitud aplaudió al Pontífice, que se mostró cansado pero sonriente a bordo del papamóvil que lo condujo a su última audiencia general, celebrada en una tarima frente a la basílica de San Pedro en el Vaticano.

"Ha abierto su corazón. Cada una de sus frases ha sido un testamento espiritual", dijo Teodoro, un joven sacerdote de Guinea Ecuatorial tras la audiencia de cerca de una hora, en la que Benedicto XVI hizo un balance de sus ocho agitados años al frente de la milenaria institución.

Desde las nueve y media de la mañana, una hora antes del inicio de la audiencia, miles de personas empezaron a subir por la Via de la Conciliazione, la gran avenida que conduce al Vaticano, tomada por la policía y los servicios de socorro y con grandes columnas de altavoces para retransmitir el último mensaje papal.

"La gente está muy triste, llorando, dando las gracias al Papa", explicaba un cura italiano a uno de los numerosos periodistas reunidos en la inmensa plaza San Pedro. Poco a poco se fueron formando largas colas para pasar los controles policiales y cruzar la discreta línea blanca pintada en el suelo que marca la frontera entre Italia y el Vaticano, el estado más pequeño del mundo.

Cuando faltaban veinte minutos para las once, empezaron a sonar los acordes de un órgano y el papamóvil hizo su entrada en la plaza bajo los aplausos y con un sol radiante, por primera vez tras varios días de frío y cielo nublado.

"Después de la tormenta de los últimos días salió el sol. Ahora llega el Papa y vendrá otro tan bueno como él, tan inteligente como él, eso espero", dijo una italiana de edad avanzada, que no escondía su emoción. AFP

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