La Paz | El gobierno boliviano dijo sospechar que "mercenarios extranjeros", caídos en un operativo policial la semana pasada en la ciudad de Santa Cruz y acusados de querer asesinar al presidente Evo Morales, tenían el propósito de escindir el país y eran apoyados por empresarios opositores. Morales dijo ayer que el grupo "terrorista y de extrema derecha", pretendía la toma violenta del poder o buscar la escisión de alguna región. Según Morales, en esa célula "hay grupos extranjeros, mercenarios que representan a la extrema derecha, violentos y antidemocráticos".
Pero este grupo, según las autoridades, no actuó solo. "Se necesita de una estructura y de recursos. Hay grupos y personas de extrema derecha, ultranacionalistas, separatistas en Santa Cruz" que apoyaron al grupo, afirmó el ministro de Interior, Alfredo Rada. El domingo el vicepresidente Álvaro García había señalado que "empresarios" de Santa Cruz aportaron "voluntariamente" fondos al grupo, que otros "fueron obligados a hacerlo" y algunos se resistieron a la extorsión, sin identificar a ninguna persona.
Dirigentes políticos y cívicos de Santa Cruz protestaron ante las acusaciones. "Se está hablando de empresarios de Santa Cruz, se está acusando sin dar nombres, se está tratando de dañar la imagen de empresarios de nuestro departamento", afirmó el presidente del Senado, Óscar Ortiz, ex funcionario de la Cámara de Industria y Comercio. La acusación se da en el contexto de una pugna entre Morales y los dirigentes de esta región por sus ingresos agrícolas. AFP