EN ARGENTINA

El misterio del avión venezolano-iraní crece, ahora con operación facial

El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, ratificó que la "tripulación tiene vínculos con el terrorismo internacional".

Avión Boeing 747-300, de la aerolínea de carga venezolana Emtrasur, que transportaba tripulación venezolana e iraní. Foto: AFP
Avión Boeing 747-300, de la aerolínea de carga venezolana Emtrasur, que transportaba tripulación venezolana e iraní. Foto: AFP

En Argentina la justicia avanza en la investigación sobre el misterioso avión venezolano con tripulación iraní que está retenido en el aeropuerto de Buenos Aires desde el 8 de junio. Pero en las últimas horas las novedades más importantes en torno a este asunto llegaron desde Asunción, y la fuente es nada menos que el presidente paraguayo Mario Abdo Benítez.

El mandatario insistió ayer viernes que la tripulación del avión tiene vínculos con el terrorismo internacional, y reveló un dado explosivo: un integrante de la tripulación iraní se habría hecho una cirugía facial en Cuba.

“Realmente la inteligencia paraguaya hizo un gran trabajo para poder determinar la peligrosidad de ese vuelo. Desde que Paraguay informó y alertó se pudieron hacer las averiguaciones y vimos que gran parte de esa tripulación (integrada por iraníes y venezolanos) tiene vínculos con el terrorismo internacional”, manifestó Abdo Benítez.

Agregó que uno de los 19 tripulantes del Boeing 747 “inclusive se hizo una operación para cambiarse la cara en Cuba”.

El servicio de inteligencia paraguayo ya había vinculado a uno de los tripulantes iraníes con la Fuerza Al Quds, la fuerza de élite de los Guardianes de la Revolución de Irán clasificada como organización terrorista por Estado Unidos.

El gobierno de Paraguay investiga el aparato que había aterrizado el 13 de mayo en Ciudad del Este y fue autorizado a despegar tres días más tarde con una carga de cigarrillos paraguayos con destino a Aruba, en el Caribe frente a las costas de Venezuela.

Abdo Benítez dijo no estar preocupado por la nota de protesta del gobierno iraní en el que acusa a Paraguay de responder a un “enfoque antiiraní de las autoridades estadounidenses y el régimen sionista (por Israel)”. Esos términos fueron rechazados por la cancillería de Asunción.

“Acá no es cuestión de ningún país. La lucha es contra el crimen transnacional y contra el terrorismo”, apuntó Abdo Benítez, quien asistió ayer viernes al acto por la independencia de Estados Unidos organizado por la embajada norteamericana en Asunción.

Procedente de México, el Boeing 747 llegó a Argentina el 6 de junio con un cargamento de autopartes que fue entregado. Sin haber podido abastecerse de combustible en Buenos Aires, intentó viajar a Uruguay el 8 de junio, pero el ministro de Defensa, Javier García, le negaron el ingreso y debió regresar al aeropuerto argentino de Ezeiza.

Actualmente, se encuentra bajo una investigación judicial con secreto de sumario, al igual que su tripulación integrada por 14 venezolanos y cinco iraníes, que tienen prohibida la salida de Argentina.

El aparato pertenece a la empresa Emtrasur, una filial de la venezolana Conviasa, bajo sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Fue comprado hace un año a la aerolínea iraní Mahan Air.

El Gobierno de Paraguay ha indicado que en la nave viajaban 18 tripulantes, 11 venezolanos y 7 iraníes, de los cuales al menos uno ha sido señalado por funcionarios locales, citando informes de Estados Unidos, de presuntos vínculos con el terrorismo.

La Justicia argentina pidió ayuda a seis países para corroborar las sospechas que existen sobre el avión de Emtrasur, secuestrado en el aeropuerto de Ezeiza y su tripulación venezolana e iraní. La solicitud alcanzó a los Estados Unidos: se le solicitó información específica sobre si existe alguna causa abierta en ese país contra el piloto Gholamreza Ghasemi, quien según informes del FBI estaría vinculado a la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.

Exhortos judiciales

El juez federal argentino Federico Villena y la fiscal federal Cecilia Incardona prepararon exhortos dirigidos a Estados Unidos, México, Uruguay, Paraguay, Venezuela y el consulado de Irán para pedir diversos informes que los lleven a armar el rompecabezas del misterioso avión.

El FBI envió información sensible para la causa con los antecedentes del piloto y del avión de Emtrasur, que perteneció a Maham Air, empresa iraní que Estados Unidos relacionan con las Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica.

Pero el juez y la fiscal enviaron un exhorto a Estados Unidos para que amplíe esa información y les diga si el avión está embargado o tiene alguna restricción y si el piloto Gholamreza Ghasemi está siendo investigado formalmente en un expediente judicial en ese país, mas allá de la información de inteligencia, y si la justicia norteamericana dispuso alguna medida para impedirle circular.

A Uruguay, el juzgado le pidió que explique porqué las autoridades no aceptaron el ingreso del avión a su espacio aéreo el 8 de junio, cuando buscaba repostar combustible en el aeropuerto de Carrasco. Uruguay comunicó que había recibido un alerta con la información de las sospechas que pesaban sobre la aeronave. El juez y la fiscal quieren saber el origen de esa alerta.

Parte de esta información fue brindada por el ministro Javier García ante la comisión de Defensa del Senado. (Con información de La Nación/GDA)

Investigan alteración en pasaportes de iraníes

Los investigadores argentinos que buscan determinar las intenciones de la tripulación del avión venezolano retenido en Ezeiza, analizan una hipótesis de los querellantes sobre los documentos secuestrados a los iraníes que venían abordo. Creen que, si bien sus pasaportes son genuinos, los datos biométricos allí insertados podrían ser falsos, dijeron a La Nación dos fuentes diferentes relacionadas con el caso. “Esto es más grave de lo que pensábamos, creo que tenemos motivos para preocuparnos”, dijo uno de los investigadores, en alusión a esta sospecha instalada en estos días. No obstante, otros investigadores que trabajan en el caso dijeron a La Nación que descreen de esta idea, aunque se dispusieron medidas de prueba para determinar si hay algo de cierto o no en esta presunción. La información inicial que despertó las sospechas provino de algunas fuentes diplomáticas y tiene asidero en que hay antecedentes de un modus operandi similar, dijo el diario argentino.

Las dudas sobre el copiloto iraní

El diputado opositor argentino Gerardo Milman pidió hace unos días que se investigue si el avión de la empresa venezolana Emtrasur tiene vínculos con el terrorismo. Pidió determinar si la exinterventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) Cristina Caamaño cometió el delito de “encubrimiento” y solicitó que se investigara a uno de los tripulantes -según esta presentación, el copiloto- porque, de acuerdo con Milman, no sería quien dice ser.

Además de Milman, firman el escrito Ricardo López Murphy y Franco Rinaldi.

“Ha llegado a nuestro conocimiento que el copiloto del Boeing 747 iraní, Mohammad Khosraviragh, quien presentó ante migraciones de Argentina el pasaporte Z46712482 en verdad tendría como apellido el de Khosrviragh”, afirman los denunciantes, que sostienen que “es muy común en el mundo árabe o persa” que las personas “tomen como apellido sus lugares de nacimiento”. Y afirman: “En esas costumbres, los miembros de Hezbollah, Quds y otras organizaciones deforman sus nombres/apellidos, cambiando letras o jugando con las pronunciaciones, cosa que para los occidentales no es sencillo determinar y por supuesto sirve para eludir la identificación clara y directa de la persona en cuestión”.

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