SANÁ | Al menos 44 personas murieron ayer luego de un ataque atribuido a Al Qaeda contra un puesto del ejército yemení, al que siguió una serie de enfrentamientos con la participación de civiles locales, quienes tomaron las armas para ayudar a que los militares replegaran a los extremistas, informaron funcionarios castrenses.
El ataque al amanecer demuestra la forma en que la facción de Al Qaeda en Yemen ha aprovechado la turbulencia política y las lagunas de seguridad tras el levantamiento popular que comenzó hace un año en el país. El vacío de poder ha permitido que los miembros de la milicia fundamentalista tomen el control de grandes territorios en el sur y perpetren ataques cada vez más temerarios.
Los funcionarios dijeron que los combatientes atacaron una posición del ejército en el poblado de Lawder, provincia de Abyan, donde están activos los combatientes terroristas. La localidad se ubica unos 250 kms sureste de Saná, la capital.
Residentes y funcionarios militares informaron que 24 insurgentes perecieron en los enfrentamientos, además de 14 soldados, incluido un coronel.
Yihad Hafeez, miembro de un grupo local adversario de Al Qaeda en Lawder, dijo que seis de sus compañeros murieron y ocho resultaron heridos cuando trataban de expulsar a los milicianos de la ciudad. La agrupación está conformada por civiles, en su mayoría miembros de tribus que se oponen a la red terrorista. AP