"El futuro de Europa y el futuro de Alemania en Europa" se juegan en la crisis griega, afirmó el miércoles la canciller alemana Angela Merkel, al pedir a los diputados aprobar la participación de su país en el plan de rescate acordado por la Eurozona y el FMI a Atenas.
Reticente durante varias semanas a ayudar a Atenas para no ponerse en contra a la opinión pública de cara a una crucial elección el domingo, Merkel tuvo que cambiar su discurso ante la amplitud del colapso financiero de Grecia, amenazada con una cesación de pagos.
Ayudando a Grecia "protegemos nuestra moneda", dijo Merkel ante los diputados, que deben aprobar la participación de Alemania en el paquete de 110.000 millones de euros que los países de la Eurozona y el Fondo Monetario Internacional prestarán a Grecia para evitar su quiebra.
El jefe de la oposición social-demócrata y ex socio del primer gobierno de Merkel, Frank-Walter Steinmeier, criticó a la canciller por haber demorado esta decisión.
"Su doble juego nos ha costado mucha confianza y estima en Europa", señaló.
Los electores alemanes no son mucho más clementes. Cerca de la mitad (48%) cree que Merkel no ha actuado bien ante la crisis, según un sondeo publicado el miércoles.
Según otra encuestra publicada el domingo pasado, el 56% de los alemanes se opone a un apoyo financiero a Grecia.
AFP