Mal año para el Rey Juan Carlos

Racha. La separación de su hija, la infanta Elena, fue la última mala noticia que recibió el monarca español | A eso se suma su pelea con Chávez y su fallida mediación entre Uruguay y Argentina

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AGENCIAS

Si al Rey Juan Carlos tuviese esa gracia divina para eliminar algo en su vida, elegiría el año 2007. Los motivos le sobran: se queman sus fotos, fracasa la mediación papelera, el divorcio de la Infanta y su pelea con Chávez, son apenas ejemplos.

El último episodio fue la separación de la infanta Elena, pero el más sonado cuando mandó callar al venezolano Hugo Chávez en la Cumbre Iberoamericana de Presidentes. El "¡Por qué no te callas!" se convirtió en la frase del año. El episodio circula por Internet, está en los ringtones de los celulares, y hasta hay canciones y videoclips al respecto: un mono hace las veces de Chávez y el estribillo de la canción dice la frase del Rey en lugar del conocido "¡Que viva España!".

Si bien el Rey y el gobierno español intentaron bajarle el perfil al asunto, el venezolano continuó la polémica, exigió públicamente que el Rey le pidiera disculpas y amenazó con ponerle el ojo a las empresas españolas que están instaladas en Venezuela.

Con seguridad, Juan Carlos nunca imaginó que su participación en la Cumbre terminaría con una tensión diplomática entre ambos países. Y mucho menos después del fatídico día anterior, cuando el presidente Tabaré Vázquez habilitó la planta de Botnia como ignorando su mediación con Argentina.

Sí, entre tanto dolor de cabeza y decepción en sólo dos días (los que duró la Cumbre), sumado a otros desafortunados acontecimientos que pasó en el año, bien puede decirse que es un "annus horribilis" para el Rey; ese término que usó la Reina Isabel II de Inglaterra en 1992, cuando la prensa divulgó las crisis matrimoniales de sus hijos y un incendio afectó el Castillo de Windsor, se aplica a la perfección para su caso.

El enojo del Rey con Hugo Chávez podrá quedar en el recuerdo como un episodio gracioso, pero lo cierto es que desde su ascenso al trono -en noviembre de 1975- pocas veces le tocó ser portada de diarios y revistas por asuntos como éste.

En septiembre su nombre y el de Sofía también estuvieron en los diarios. Unos 300 militantes republicanos quemaron en Cataluña fotos de ambos, acusando a la familia real como "una pandilla de vagos".

Se cuestionaron, entre otras cosas, los altos costos de la Casa Real, cuyo presupuesto para el próximo año asciende a 8,66 millones de euros, lo que supone un aumento del 4,5% respecto de 2007.

Esa polémica en torno a la familia Real hizo que el gobierno y los principales partidos políticos hicieran sus propios pronunciamientos a favor de la Corona. Y con ese apoyo, el Rey declaró: "La monarquía parlamentaria que sustenta nuestra Constitución" ha determinado "el más largo periodo de estabilidad y prosperidad en democracia vividos por España".

En realidad lo que pasó en Cataluña fue la gota que derramó el vaso. Ya en otras oportunidades le han dicho lo mismo: "El rey debe ser más trabajador; ha estado un mes y medio de vacaciones en Mallorca; y se ha quemado medio Tenerife pero él no ha ido a dar ánimos", dijo Iñaki Anasagasti, Senador del Partido Nacionalista Vasco, en distintos medios españoles.

En julio, antes de esto, la revista satírica El Jueves publicó una caricatura del Príncipe Felipe y de Letizia -los herederos del trono- manteniendo relaciones sexuales. Al Rey, según contaron en distintos medios los periodistas que cubren asuntos de la corona española, no le molestó tanto el dibujo de su hijo y su nuera, sino que se dijera que el Príncipe no trabajaba. La edición fue secuestrada y el martes los autores fueron condenados a pagar una multa de 3.000 euros por calumnias e injurias.

Sin embargo, diga lo que se diga, un sondeo realizado en octubre y publicado en algunos medios españoles concluyó que la Corona es la institución más valorada en todas las clases sociales, incluso por delante de los ayuntamientos, del parlamento, del gobierno y de los partidos políticos.

Juan Carlos y Sofía fueron muy bien recibidos en los enclaves de Ceuta y Melilla, a principios de noviembre, pero también generaron gran polémica en la frontera marroquí, donde se juntaron manifestantes a reclamar por las tierras. Los carteles que decían "¡Melilla os quiere!" y "¡Que lo sepa todo el mundo, Ceuta y Melilla son españolas!" contrastaron con los de centenares que se amontonaron en la frontera marroquí: "Ceuta, Melilla y el Sahara son marroquíes".

El gobierno de Marruecos llamó a consultas a su embajador en España para protestar por la "lamentable" visita del soberano español.

Esa vez, como pasó con Chávez, el gobierno español y el Rey intentaron bajarle los decibeles al tema. En cada uno de sus discursos, Juan Carlos se limitó a decir que los enclaves son "historia y cultura centenarias" y están marcados "por un armónico espíritu de integración y convivencia". Y siempre evitó referirse al conflicto.

La separación de Elena, la hija mayor del Rey, y Jaime de Marichalar, fue el corolario de estos meses. Sumado a la polémica caricatura y a la muerte de la hermana de Letizia, en febrero pasado, la buena noticia fue el nacimiento de Sofía, hija de Felipe y Letizia.

Las cifras

69% de los españoles no cuestiona a la corona, y cree que la Monarquía parlamentaria es el sistema político ideal.

70 años cumple el 5 de enero el rey Juan Carlos, de los cuales 32 los pasó al frente de la monarquía democrática española.

Los millones reales, un secreto que nadie revela

La fortuna del Rey Juan Carlos es uno de los secretos mejor guardados en España, y por ello despierta curiosidad y hasta cuestionamientos. Es evidente que el monarca tiene un buen pasar, pero la pregunta es cómo hizo "semejante" fortuna.

Los principales detractores de la corona siempre recuerdan que Juan Carlos llegó al trono con lo puesto. Señalan que es un hombre muy hábil para los negocios, y que su posición como monarca fue lo que le ayudó a escalar posiciones en el ranking de los más afortunados. Hablan de gestos de empresarios, de su habilidad para negociar, de contactos y de muchas cosas más. Pero nada comprobado.

El secreto de la fortuna del Rey esta muy bien guardado. Los únicos datos oficiales son los costes de la Casa Real que figuran en los Presupuestos generales del Estado, pero se desconocen las rentas del monarca. Lo poco que se sabe es que heredó una importante fortuna de su abuelo Alfonso XIII.

Una de esas tantas revistas que se ocupan de armar listas sobre los más ricos de aquí y de allá, indicó que el Rey tenía una fortuna de 1.790 millones de euros (uno de los pocos números que se manejan), que eso lo situaba en el sexto lugar entre los monarcas más ricos de Europa y en el 134 entre los más ricos de todo el mundo.

Al respecto, se dijo también que unos 600 millones de euros correspondían a su fortuna personal, mientras que el resto se repartía entre bienes familiares, palacios, terrenos en distintas provincias españolas y alguna cosa más.

Autoridades debieron aclarar que los bienes públicos no son parte del patrimonio de Juan Carlos.

Algunos pedirán que trabaje más, como los independentistas que se oponen a la monarquía, y otros seguirán cuestionando e investigando sobre la caja fuerte de la corona. Lo cierto es que la fortuna del Rey sigue siendo un secreto hasta ahora, cuestionado, pero secreto al fin.

Biografía

Juan Carlos I es nieto de Alfonso XIII e hijo del matrimonio de Juan de Borbón, conde de Barcelona, y de María de las Mercedes de Borbón y Orleans, Princesa de las Dos Sicilias. Nació en Roma en 1938. En 1962 se casó con la princesa Sofia. En 1969, Francisco Franco lo nombró su heredero, pero en 1975 cuando fue coronado rey, abrió el país a la democracia.

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