Lula da Silva se fue, pero dejó una puerta abierta para 2014

Cambio de mando en Brasil. Lula se fue con una popularidad del 87% Partidarios del Partido de los Trabajadores esperan que vuelva a postularse, pero el líder también tiene sus detractores

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CARLOS TAPIA

El presidente que rescató a Brasil de una crisis, que sacó a millones de la pobreza y que convirtió a su país en una potencia mundial terminó ayer su mandato. Sin embargo, muchos creen que esta ausencia se extenderá por tan solo cuatro años.

"¿Qué fue lo mejor de Lula? Que aumentaron las exportaciones, que Brasil se llenó de inversionistas extranjeros y que mejoró la imagen del país y de nuestros trabajadores en el exterior. No estoy un 100% conforme con su gestión, pero concuerdo con la mayoría de lo que se hizo", señala a El País Sandra. Ella es masajista y depiladora, tiene 40 años y vive en Piracicaba, un municipio brasileño del estado de San Pablo. Confiesa que volvería a elegir el Partido de los Trabajadores (PT) en 2014, aunque pone sus condiciones. "Lo votaría a él, a Lula, su persona es la que me agrada; pero no a ella, yo no voté por Dilma".

Ese carisma que seduce a las masas es lo que le permite al ahora ex mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, abandonar el cargo, después de dos períodos consecutivos, con una popularidad del 87%. En tanto, su gestión tiene un 83,4% de aprobación. Ambas cifras, divulgadas por el Instituto Sensus, representan récords históricos.

Es que Lula se convirtió en un experto en esto de batir marcas. En un país con 190 millones de habitantes, donde la brecha entre ricos y pobres es enorme, en estos últimos ocho años 29 millones de personas salieron de la pobreza y se convirtieron en ciudadanos de clase media. El ingreso per capita creció un 23%, y el salario mínimo un 60%.

En 2002, poco antes de que Lula llegara al poder, el país recibió del Fondo Monetario Internacional (FMI) un rescate económico de 30.000 millones de dólares para evitar una crisis que amenazaba con consecuencias catastróficas. Brasil hoy es acreedor del Fondo y aporta 5.000 millones de dólares anuales destinados a ayudar a otras naciones.

Brasil es la primera economía de la región y la segunda de todo el continente americano. La economía del país creció un 7,5% en 2010. El PBI per capita es de 8.235 dólares. Es el primer productor de café, azúcar y alcohol del mundo, y desde 2006 dejó de importar petróleo gracias al descubrimiento de nuevos yacimientos. Hoy es dueño de una reserva que sobrepasa los 14.000 millones de barriles de crudo. Petrobras, propiedad del gobierno en un 50,01%, es desde 2009 la compañía más grande de la región.

"Claro que volvería a votarlo. Sus principales logros están en lo que hizo con la economía del país, y también trabajó mucho en el área de la educación", dice a El País Marcelo, un empresario e ingeniero agrónomo paulista de 48 años. "Esta no es mi manera de ver las cosas, es la opinión de casi el 90% de las personas. El saldo del gobierno de Lula es positivo", enfatiza.

La prensa brasileña sostiene que volverá en 2014, muchos creen, además, que detrás de la figura de la mujer que él llevó al poder, Dilma Rousseff, el ex presidente será quién mueva los hilos de Brasil.

La otra cara. ¿Pero qué hizo mal? ¿Acaso este sindicalista, que los brasileños no le dieron su voto de confianza sino hasta su tercera postulación a la presidencia, no cometió errores? "Yo no lo volvería a votar. Estoy de acuerdo con un 50% de su gestión y con el otro 50% no. Los brasileños tenemos una expresión que dice `lo que vale es dar una caña y enseñar a pescar, en vez de dar el pescado pronto`. Lula dio el pescado pronto. El exceso de planes de ayuda dejó al pueblo sin necesidad de luchar y generó arrogancia en la clase pobre", sentencia Dora Virginia, una jubilada paulista de 61 años, en conversación con El País.

Las ayudas económicas para los más carenciados fueron uno de los pilares del "lulismo". Con programas como Bolsa Familia, que beneficia a 12 millones de ciudadanos, que tienen ingresos menores a 140 reales (1.620 pesos), con mensualidades que van de 22 reales (254 pesos) a 200 (2.340 pesos).

Marcos, un abogado de 36 años también paulista, dice a El País que "la política externa, sobre todo con Irán y Honduras", fueron el gran punto negativo de Lula. Y es lo que lo lleva a afirmar que no volvería a votar por él dentro de cuatro años.

Durante los últimos tiempos Time, Newsweek, Le Monde y El País de Madrid lo distinguieron a Lula como la persona más influyente del mundo. El ex presidente supo cosechar amigos en todas partes del globo. Cuando accedió al poder en 2002 pocos imaginaron que este hombre de origen pobre, que empezó a trabajar a los doce años como limpiabotas, y que hizo toda su carrera política apoyado por los más desfavorecidos, iba a entablar una tan buena relación con su ex homólogo estadounidense George W. Bush. Incluso llegaron a firmar varios acuerdos, en temas como biocombustibles, donde las ideologías distantes no fueron un problema. El líder brasileño también supo entablar lazos con su sucesor, Barack Obama, e incluso la semana pasada se animó a recomendarle que ponga mayor atención en América Latina.

La relación con Bush y Obama, tampoco le trajo problemas a Lula con el mayor detractor del "imperio", como lo es el venezolano Hugo Chávez, ni tampoco con el gobierno cubano de los Castro. También se acercó a Europa, pisó fuerte en Francia, y logro acuerdos armamentísticos con Nicolas Sarkozy. Pero además se hizo de algunas "malas compañías" que provocaron que varios de sus "amigos" tiraran de sus orejas en reiteradas oportunidades.

Sus lazos con Mahmud Ahmadinejad, el presidente iraní, y la defensa pública que hizo al programa nuclear llevado a cabo por Teherán molesta a Washington y varios de sus aliados europeos. Y quizá esta es una de las razones por la que los líderes mundiales le dieron la espalda a su pedido de reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para que Brasil se convierta en el sexto miembro permanente.

Aunque Marcelo sí dice que volvería a votar a Lula, también tiene cosas para criticarle. Y señala que "los escándalos políticos" perjudicaron al PT. En 2005, y hasta mediados de 2008, una serie de hechos de corrupción ensuciaron al partido oficialista, al que se le acusó, entre otras cosas, de pagar coimas para que salieran adelante una serie de proyectos tanto en la cámara alta como en la baja. De todas formas, aunque varios de sus designados en cargos claves de poder terminaron perjudicados, Lula salió airoso, y ayer se fue triunfante.

Las cifras

87% Es el porcentaje de popularidad con que cuenta el ahora ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. La cifra es histórica.

69 Es la edad que tendrá Lula da Silva en 2014, cuando se desarrollen los nuevas elecciones presidenciales en su país.

De niño pobre a presidente

Niñez Luiz Inácio Lula da Silva, que nació el 27 de octubre de 1945, es uno más de una lista de ocho hermanos que se criaron en le extrema pobreza en el estado de Pernambuco. Empezó a trabajar a los 12 años. Fue limpiabotas, ayudante de tintorero y vendedor de frutas callejero. Ya a los 14 años empezó a trabajar en una metalúrgica.

Sindicalismo En 1966 ingresó a la empresa Industrias Villares, donde afilió al gremio de trabajadores y se convirtió en sindicalista. Pocos años después ya era secretario del sindicato de metalúrgicos; y para 1975 se convirtió en el presidente. En los últimos años de la dictadura lideró varias huelgas -encabezó un paro de 40 días al que se adhirieron 270 mil trabajadores-. Esto le valió una estadía de un mes entre las rejas. Poco después se convirtió en uno de los fundadores del Partido de los Trabajadores.

Política En 1982 quiso liderar el gobierno regional de San Pablo pero cayó derrotado en las urnas. En 1986 obtuvo una banca en la cámara de diputados y sus ambiciones políticas empezaron a crecer. Ya en 1989 se convirtió en candidato a presidente. Aunque lideró las encuestas hasta último momento, el conservador Fernando Collor de Melo lo derrotó con el 53% de los votos. En 1994 volvió a presentarse y volvió a caer, esta vez frente a Fernando Henrique Cardoso. Lo intentó de nuevo, y Henrique Cardoso lo derrotó otra vez. En 2002 al fin logró la presidencia.

Gobiernos Pese a su ideología de izquierda convocó a expertos de varios partidos a ocupar cargos en sus gobiernos. Logró posicionar a Brasil en el resto del mundo y la aprobación de líderes mundiales tanto de izquierda como de derecha. Bajó el índice de pobreza y le dio valor al real. Sus detractores lo critican por sonados casos de corrupción que empañaron a su partido recientemente.

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