El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvo ayer una agenda privada en el marco de su visita oficial a Portugal, que retomará hoy con su participación en un foro de empresarios de ambos países.
Lula, que el sábado desarrolló un apretado programa en Lisboa, que incluyó reuniones con el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, y el primer ministro, el socialista António Costa, y una cumbre bilateral, anunció su intención de mantener en privado sus actividades para ayer: “Quiero comer bacalao”, bromeó Lula.
El líder brasileño participará hoy, lunes, junto a Costa, en un foro empresarial en Matosinhos (Oporto) en el que también intervendrán varios de los ministros que le acompañan en su visita a Portugal. El foro contará con la participación de la constructora aeronáutica Embraer, que invirtió US$500 millones en Portugal y que se comprometerá a entregar 5 aviones KC-390 a la Fuerza Aérea Portuguesa a partir de este año por 872 millones de euros.
Lula regresará después a Lisboa donde entregará el premio Camoes al escritor y cantante Chico Buarque, que se adjudicó el galardón en 2019 pero no pudo recibirlo por el rechazo de Jair Bolsonaro, quien prácticamente congeló las relaciones con Portugal durante su mandato.
Lula concluirá su visita a Portugal el martes con una ceremonia en el Parlamento luso al margen de las celebraciones del 49 aniversario de la Revolución de los Claveles. La presencia de Lula en el Parlamento en una fecha tan señalada para Portugal ha provocado duras críticas de la extrema derecha.
Lula firmó el sábado más de una docena de acuerdos con Costa en la XIII cumbre luso-brasileña, la primera en siete años. Las diferencias de Lula con la UE respecto a la guerra en Ucrania habían provocado roces, y Lula aprovechó para insistir en su condena a la invasión rusa y apostar por negociaciones de paz.
UE- Mercosur
La visita de Lula a Portugal permitió a ambos países reiterar su apuesta por el acuerdo UE-Mercosur y ha sellado el giro en las relaciones bilaterales.
Lula viajará, mañana, martes, a Madrid, última etapa de su primera visita a Europa desde que asumió su segunda legislatura este año.
Lula escogió Portugal y España para aproximarse a Europa, por sus históricas relaciones y porque son “la puerta de entrada” en la UE en un momento crucial para el acuerdo con Mercosur, que será también uno de los temas prioritarios de la presidencia comunitaria que España estrenará el julio.
CON INFORMACIÓN DE EFE