BUENOS AIRES | AGENCIAS Y LA NACIÓN / GDA
"La democracia se defiende con más democracia y las instituciones con más instituciones". Así justificó la Presidenta argentina su decisión de someter la resolución 125, la que imponía las retenciones móviles a las exportaciones de granos, a la decisión del Congreso.
Enseguida, la Presidenta reiteró que su gobierno está dispuesto al diálogo con el sector agropecuario, aunque para que éste se produzca las rutas tienen que estar liberadas.
Durante los casi 100 días que lleva adelante el conflicto del campo con el gobierno (se cumplirán mañana), a causa de esa resolución, la exigencia de que se debatieran esas retenciones en el Parlamento se había repetido en voces del sector rural y del arco político opositor. De acuerdo con las primeras reacciones, el anuncio pareció descomprimir la tensión existente, algo impensable sólo 24 horas atrás cuando los caceroleos atronaron en toda Argentina.
Horas antes, en una jornada marcada por la tensión y la incertidumbre, el ex presidente Néstor Kirchner realizó la más encendida defensa del gobierno de su esposa desde que ella asumiera el cargo. Las palabras "democracia" e "instituciones" también estuvieron presentes en el largo discurso del hoy titular del Partido Justicialista (PJ, peronista).
El tono utilizado por el ex mandatario fue más duro que el después empleado por su esposa. Además de convocar para el acto de mañana en Plaza de Mayo en apoyo al gobierno (ver nota aparte), dijo que los cacerolazos "no fueron espontáneos", atacó a la prensa, a la que acusó de tener un discurso "doble" y "maniqueísta" y también al campo.
"Una ruta que se corta es desabastecimiento. Desabastecen, nos están extorsionando, quieren que las cosas no lleguen para generar malhumor en la gente", dijo en directa alusión a los bloqueos que realizaron los productores agropecuarios. "Desabastecieron, nos hicieron subir precios, quemaron campos, ¿eso es democrático?"
Kirchner defendió la suba a las retenciones, las mismas que ahora serán debatidas por el Congreso, en el que su sector tiene mayoría en ambas Cámaras. "Las retenciones son una medida que tiende a la reconversión productiva y a la distribución del ingreso. Lo que se discute es el precio de los alimentos que llegan a la mesa de los argentinos", enfatizó apelando a términos muy usados recientemente por su esposa.
En la parte más "conciliadora" de su discurso de casi una hora, Kirchner se distanció de los dichos del piquetero "K" más notorio, Luis D`Elía, quien el lunes había acusado al ex presidente Eduardo Duhalde de tener "intenciones golpistas" y estar detrás de las protestas. "No creo que Duhalde esté detrás de ningún golpe de Estado", expresó Kirchner.
Para el ex presidente, parte de las protestas de los últimos meses responden al rechazo a la política que impulsó su gobierno en materia de derechos humanos -específicamente habló de individuos "golpistas" metidos dentro de las movilizaciones por el agro, brindándoles "logística"- y también a aquellos que permanecen "muy ligados al proceso anterior, a intereses que trajeron el modelo neoliberal a la Argentina".
La defensa de su gestión culminada en diciembre pasado, y la salida a la palestra pública en el momento más tenso de la crisis con el campo, sirve como argumento a quienes hablan de un "doble comando" en el gobierno argentino, señalaron observadores. "Rechazamos terminantemente la imposición de ideas. Algunos sectores siguen sin entender qué es la democracia. En la democracia se vota, se elige y funcionan los tres poderes como corresponde", dijo Kirchner en el Hotel Panamericano. Horas después, en la Casa Rosada, la presidenta Fernández dijo: "Si algún sector siente que las políticas aplicadas avasallan sus derechos pueden recurrir a la Justicia. Pero si además quieren cambiar el modelo económico, (lo que deben hacer) es organizar un partido político, presentarse a elecciones y ganarlas".
DISTENCIÓN. Luego de días de extrema tensión, iniciados el sábado con la detención temporal de 19 productores en Gualeguaychú, el envío al Congreso de las retenciones móviles supuso un alivio. El presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo de Angeli, justamente uno de los detenidos ese día, manifestó que si bien "hay que hablar de muchas cosas antes levantar el paro", con esta medida "hay esperanzas de una resolución democrática".
Buena parte de la oposición -miembros de la Coalición Cívica, del PJ alejados de Kirchner, y la Unión Cívica Radical que no simpatiza con el ex mandatario-, celebraron el arribo al Parlamento de la resolución 125.
Lo que no significa, ni mucho menos, una marcha atrás. El Frente para la Victoria, sector kirchnerista del PJ, tiene 131 diputados sobre 257 y 41 senadores sobre 72.
Kirchner: "Nadie me dijo nada de suspender el acto"
"Quiero convocar a todos los argentinos al acto que se va a realizar mañana (por hoy) a las tres de la tarde en Plaza de Mayo". La primera parte del discurso de ayer del ex presidente Néstor Kirchner disipó todas las dudas. El acto se hacía, más allá de una noche llena de caceroleos y concentraciones en contra del gobierno de su esposa -o más bien, en reclamo de diálogo con el campo-, y más allá de las numerosas voces del oficialismo que cuestionaban lo adecuado de organizar una convocatoria de este tipo, en momentos que el conflicto con el agro volvía a trascender ese sector y amenazaba con recrudecer.
Un palco de grandes dimensiones comenzó a instalarse el lunes, el día cuya noche fue atronada con el sonido de las cacerolas del norte al sur de país. "Al acto de mañana no lo hacemos contra nadie (...) No hay un solo dirigente que me haya llamado para suspender el acto. Nadie", afirmó ayer Kirchner, pese a la oleada de rumores y versiones en contrario.
Será la segunda vez en lo que va del conflicto con el campo que la maquinaria kirchnerista moviliza a sus seguidores para darle a la presidenta Cristina Fernández el respaldo de un baño de masas. El anterior fue el martes 1° de abril. Ese acto en la abarrotada Plaza de Mayo quedó empequeñecido, empero, ante la concentración en apoyo al campo del 25 de mayo en Rosario, el mismo que propició el fin del diálogo entre las partes.
El oficialismo descuenta una convocatoria "masiva", donde se hará presente todo el variopinto arco kirchnerista. Desde los piqueteros "K", cuya cabeza más visible es Luis D`Elía (uno de los principales promotores), hasta la cúpula del Partido Justicialista, ahora presidido por Kirchner, y varios de los principales gobernadores aliados; entre ellos: Daniel Scioli (Buenos Aires), Sergio Uribarri (Entre Ríos), Celso Jaque (Mendoza) y Jorge Capitanich (Chaco), entre otros. Los gremios de la Confederación General de Tra-bajadores (CGT) cercanos a Hugo Moyano, secretario general de la central sindical y notorio oficialista, también aseguraron su presencia.
Horas más tarde que lo hiciera su esposo, la presidenta reiteró la invitación al acto de hoy. agencias