Los hijos adoptivos de la dueña de Clarín aceptan prueba de ADN

Argentina. Abuelas de Plaza de Mayo creen que padres son desaparecidos

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BUENOS AIRES | LA NACIÓN/GDA Y AP

Marcela y Felipe Noble Herrera, hijos adoptivos de la directora del diario Clarín, Ernestina Herrera de Noble, le comunicaron ayer a la justicia que, para "poner fin al acoso y persecución política", aceptan practicarse cuanto antes el examen de ADN

La prueba se cruzará con todos los del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), y el objetivo es comprobar si estos son hijos de desaparecidos, como sostienen varias organizaciones de derechos humanos, mientras ellos lo niegan.

La causa para averiguar la filiación de Marcela y Felipe comenzó hace diez años y si bien los jóvenes aceptaron someterse en 2003 a una extracción de sangre -lo que hubiera resuelto el conflicto-, la organización Abuelas de Plaza de Mayo y dos familias querellantes dilataron sucesivamente el desenlace con nuevas medidas: desde entonces, la justicia ordenó múltiples allanamientos y secuestró prendas con muestras de ADN, nada de lo cual conformó a las querellantes.

En un escrito que presentaron ayer a la Justicia, Marcela y Felipe expresaron que, "resignando sus derechos constitucionales" a la intimidad y a no someterse a una extracción compulsiva de sangre -prueba que no es admitida por la Corte -, ellos decidieron "no recurrir ante la Corte Suprema y pedirle a la Justicia que se lleve a cabo cuanto antes una nueva extracción de sangre para confrontar su ADN con todo el BNDG, tal como lo solicitan los querellantes y terminar así con el acoso y persecución que vienen".

A comienzos de año, la jueza Arroyo Salgado había ordenado la extracción compulsiva de sangre y la Cámara de Casación, el mes último, confirmó la medida, pero limitó el número de familias contra los que se podía hacer la comparación.

"El ejercicio de nuestros derechos en la presente causa fue fuente de ataques y sufrimientos personales inenarrables. Todo calificativo que queramos utilizar es insuficiente para describir nuestros padecimientos. Es por tal razón que venimos a comunicarle que decidimos renunciar a nuestros derechos y no buscaremos que la Corte revise la decisión de las instancias judiciales previas que ordenaron medidas compulsivas de extracción de sangre y saliva", dice el escrito que lleva la firma de Marcela y Felipe y de un equipo de seis abogados.

Marcela y Felipe también renunciaron a beneficiarse con el fallo de la Cámara de Casación Penal, que había excluido de la comparación con el ADN de Marcela y Felipe a las personas cuyos hijas dieron a luz después de ciertas fechas determinadas en las que había quedado probado el nacimiento de aquellos.

"Marcela y Felipe están dispuestos a renunciar al derecho constitucional a la intimidad para no dilatar más esta causa, que pudo haberse resuelto hace ocho años cuando ellos ofrecieron sangre. Desde entonces, sufrieron allanamientos, requisas en la vía pública y presiones sobre la Justicia. Ahora quieren hacerse el examen cuanto antes, para llevarle paz y tranquilidad a su madre", explicaron Hugo Anzorreguy y Alejandro Carrió, dos de los seis abogados de Marcela y Felipe que firmaron el escrito presentado por los hermanos y luego hablaron con la prensa.

Organismos de derechos humanos denunciaron la desaparición de 30.000 personas durante el régimen de facto (1976 a 1983), entre ellas muchas embarazadas que dieron a luz en cautiverio. En general los bebés eran entregados a militares, quienes los inscribían con su apellido. Según Abuelas unos 500 niños nacieron en cautiverio o fueron secuestrados con sus padres. Los registros oficiales sólo dan cuenta de 13.000 desapariciones.

Carrió dijo que los hermanos Noble siguen dudando de la idoneidad del BNDG para hacer el estudio genético y la comparación de muestras. Dicho banco funciona en el Hospital Carlos. H. Durand de Buenos Aires y por una ley de 2009 fue transferido a la órbita del Poder Ejecutivo.

"Es lo que queremos desde hace 10 años"

BUENOS AIRES | LA NACIÓN/GDA

Una de las primeras reacciones a la decisión de los hermanos Noble Herrera de aceptar que se les extraiga sangre para que su ADN sea contrastado con las muestras que se encuentran en el Banco Nacional de Datos Genéticos fue la presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, quien calificó la decisión como "una muy buena noticia" y "alentadora".

"Es una noticia alentadora, es lo que queremos desde hace más de diez años. Esto acortaría los plazos, si fueran los nietos que estamos buscando queremos devolverles sus derechos", expresó en diálogo con Radio 10.

Sin embargo, Carlotto remarcó que la sangre de ambos hermanos "tiene que compararse con todo el banco como dice la ley".

La titular de Abuelas destacó que "hay desde el año 84 denuncias serias corroboradas de que estos chicos provienen de la ilegitimidad" y tildó la situación como "una cuestión de larga data, muy terrible".

"Si la señora de Noble cometió un delito, la justicia es la que tendrá que hablar, eso para nosotros es un tema secundario. Hay que hacerlo, pero el interés de Abuelas es preservar los nietos que nos robó la dictadura", agregó.

Desconcierto "K". "El gobierno no se esperaba esto, ellos mantenían un estado de sospecha sobre el tema", aseguró el periodista Jorge Lanata. "Una prueba de que los tomó de improviso fue que la página web de la agencia Télam (oficial) tardó más de una hora en subir la información".

Sobre la decisión, el periodista aseguró que "está bien, es acertada, lo tuvieron que hacer hace mucho antes" y luego remarcó: "Ahora se verá cuál es la verdad".

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