Los hackers se movilizan para defender a wikileaks

Represalias. Atacaron web de fiscalía sueca y empresas que cortaron envío de fondos

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LONDRES | AFP

Piratas informáticos intensificaron ayer su campaña contra los intentos de silenciar a Julian Assange y a su portal WikiLeaks, que ajeno a los ataques continuó publicando los comprometedores cables diplomáticos norteamericanos.

El australiano, de 39 años, pasó su primer día en la prisión londinense de Wandsworth después de que el juez encargado del proceso de extradición solicitada por las autoridades de Suecia en un caso de presuntos delitos sexuales le denegara el martes la libertad bajo fianza.

Pocas horas después, un grupo de ciberactivistas llamado "AnonOps" (o Anonymous) intensificó su "Operación Payback", con ataques a los portales de la entidad suiza Postfinance y la empresa estadounidense Mastercard, en represalia por el cierre de los medios de financiación de WikiLeaks. Ambas compañías confirmaron que experimentaron problemas de sobrecarga.

"Los intentos de silenciar a WikiLeaks constituyen grandes pasos hacia un mundo en el que no podemos decir lo que pensamos (...) No podemos permitir que eso ocurra", explicaron los activistas en su página de internet anonops.net.

Los organizadores de "Anonymous" dijeron que miles de voluntarios están participando en la defensa de WikiLeaks y de Assange, a quien describieron como un "mártir de la libertad de expresión".

"Comenzamos como unos pocos usuarios (menos de 50)", dijeron. "Ahora somos cerca de 4.000", reclutados en internet.

Otros blancos recientes de ciberataques han sido el popular portal de pagos por internet PayPal, que también clausuró la semana pasada la cuenta de WikiLeaks, y las páginas de la fiscalía sueca y de los abogados de las dos mujeres que acusan a Assange de "violación y agresión sexual".

WikiLeaks indicó ayer que no tenía nada que ver con los hackers. "No estamos asociados con ellos y ésta es una decisión que están tomando ellos. Deduzco que es una respuesta de consumidores", declaró el portavoz del portal, Kristinn Hrafnsson, en Londres.

Por otra parte, una sociedad islandesa que permitía a WikiLeaks recibir donativos, DataCell, anunció que se querellaba contra el grupo de pago con tarjeta bancaria Visa por haber bloqueado sus depósitos.

WikiLeaks y Assange recibieron ayer otro respaldo importante, el de Geoffrey Robertson, un reputado jurista anglo-australiano especializado en derechos humanos y libertad de expresión que participó, entre otros, en el caso contra el ex dictador chileno Augusto Pinochet.

Robertson se unió a la batalla legal para evitar la extradición de Assange en la vista prevista para el próximo martes 14 de diciembre.

El hijo del acusado, Daniel Assange, de 20 años, rompió el silencio ayer desde Melbourne en la red social Twitter para pedir un trato justo y "apolítico" para su padre, esperando que la detención no sea una "etapa hacia su extradición a Estados Unidos".

El gobierno sueco, sin embargo, volvió a negar cualquier contacto con las autoridades norteamericanas, que han convertido a Assange en su enemigo público número uno desde el inicio de la publicación el 28 de noviembre de 250.000 cables confidenciales del departamento de Estado.

Entre los partidarios de Assange figuran además varias personalidades que el martes ofrecieron conjuntamente hasta 180.000 libras (285.000 dólares) para pagar la fianza de Assange, entre ellos el cineasta Ken Loach.

Y el renombrado lingüista y activista estadounidense Noam Chomsky se unió a una petición de intelectuales australianos para que las autoridades de Canberra expresaran "un apoyo firme" a su conciudadano.

El gobierno australiano, que días atrás anunció que apoyaría a Washington en una acción judicial contra WikiLeaks por el "Cablegate", afirmó ayer que el verdadero responsable de las filtraciones era Estados Unidos y no Assange.

"Cuando tienes un cuarto de millón de documentos diseminados por todas partes y más de dos millones de personas que tienen acceso a este tipo de cables en el sistema estadounidense, allá es donde está el problema principal", dijo a una radio el canciller australiano Kevin Rudd.

Mientras tanto, WikiLeaks sigue con sus revelaciones. "Estamos trabajando acorde con el programa preestablecido y seguiremos haciéndolo", afirmó su portavoz.

Ataques cruzados on line

SIN PORTAL: A partir del día de la divulgación, WikiLeaks sufre un ataque que impide el acceso al sitio.

RETIRO DE APOYO: Amazon, PayPal y EveryDNS dejan de apoyar al sitio.

RED DE AYUDA: Los seguidores de la organización responden creando sitios espejos que replican la página.

VENGANZA: Cuando Visa y Mastercard retiran el apoyo, un grupo de hackers denominado Anonymous dirige ciberataques contra esas firmas.

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