JERUSALEN n El primer ministro palestino, Mahmoud Abbas (Abu Mazen), se entrevistó ayer por la noche con dirigentes de los movimientos islamistas radicales palestinos Hamas y Yihad Islámica sin lograr un compromiso sobre un alto el fuego, al día siguiente de que una niña israelí muriera al ser alcanzada por disparos de un palestino.
Un portavoz de Hamas, Mahmud al-Zahar, calificó la entrevista de "muy positiva", pero "hasta ahora, Hamas no tomó ninguna decisión sobre un alto el fuego".
El portavoz indicó que "hablaremos con nuestros dirigentes y con los jefes que están en cárceles israelíes y sólo después tomaremos una decisión definitiva".
Luego, Abbas se reunió con la Yihad Islámica, sin alcanzar resultados palpables. Un dirigente del grupo, Mohammad al-Hindi, reiteró que su movimiento sólo pondrá fin a los ataques contra civiles israelíes si Israel cesa sus incursiones y sus operaciones de liquidación.
En Israel, Noam Leibowicz, de 7 años, murió debido a las heridas de bala sufridas cuando viajaba en coche con siete familiares por una importante carretera cerca de la línea verde que separa Israel de Cisjordania, a la altura de Kalkiliya (norte de Cisjordania).
La vida de su hermana pequeña Shira, de 3 años, herida gravemente de dos balazos, ya no corre peligro. Su hermano y su abuelo también resultaron heridos en la emboscada tendida por dos palestinos procedentes de Kalkiliya, según un oficial israelí.
Por su parte, el presidente estadounidense George W. Bush declaró ayer que había pedido ayuda a Egipto para reforzar las fuerzas de seguridad palestinas con vistas a erradicar la violencia de los extremistas.
Efectivos palestinos han comenzado a entrenarse con dureza para tomar a su cargo las funciones de seguridad en Cisjordania y Gaza a medida que Israel vaya replegando sus fuerzas.