BRASILIA | AP Y AFP
Los principales aspirantes a la presidencia de Brasil salieron ayer a la calle al encuentro de los votantes mientras las encuestas los muestran empatados, en el primer día oficial de campaña hacia las elecciones de octubre para suceder a Lula.
El Tribunal Superior Electoral (TSE) dio el banderazo inicial a la campaña a la hora cero de ayer, momento que algunos aspirantes aprovecharon para enviar mensajes abiertamente proselitistas por internet. La elección se realizará el 3 de octubre en su primera vuelta.
En la víspera, plazo final de registro de candidatos, se completaron las inscripciones de nueve aspirantes presidenciales, de los cuales tres aparecen con opciones de suceder al popular presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Son ellos la oficialista Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), el opositor José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y la ex ministra del Medio Ambiente Marina Silva, del Partido Verde (PV).
Rousseff, escogida por Lula como candidata del PT, viajó a la ciudad austral de Porto Alegre para el lanzamiento de la campaña del ex ministro de Justicia Tarso Genro a gobernador del estado de Rio Grande do Sul.
La candidata realizó una caminata por la ciudad, donde saludó a simpatizantes, y luego fue a almorzar en el merca- do público de la ciudad. Rous-seff también fue homenajeada por la Asamblea Legislativa estatal que le otorgó la Medalla al Mérito.
"Ella tendrá actividades en las calles, reuniones con la gente y pedidos de voto. La campaña se llevará a cabo en la calle", anticipó el diputado Cándido Vacarezza, del PT, uno de los coordinadores de la campaña de Rousseff.
Serra, quien hasta dos meses atrás encabezaba cómodamente las encuestas de intención de voto, también fue al sur del país, esta vez a la ciudad de Curitiba, donde hizo una caminata por el centro de la ciudad y visitó obras sociales en un barrio popular.
En el caso de Silva, cuyo respaldo en las encuestas oscila alrededor de 10%, la ex ministra fue a Sao Paulo junto a su candidato a vicepresidente, el empresario Guilherme Leal, para visitar la primera "Casa de Marina por un Brasil Justo y Sustentable", concebidas como centros de discusión de las iniciativas de su campaña.
"Nosotros queremos que las personas discutan nuestras propuestas con sus familiares, vecinos y amigos. Vamos a ganar las calles y los corazones de las personas", comentó Joao Capobianco, coordinador de la campaña de Silva.
La campaña arranca con un empate a 39% de las intenciones de voto entre los candidatos de los dos grandes parti- dos de centroizquierda: Dilma Rousseff, del gobernante PT, y el ex gobernador de Sao Paulo José Serra, del opositor PSDB.
Las elecciones no parecen anticipar grandes cambios en el gobierno por parte del sucesor de Lula, en un país cuyo crecimiento económico se estima en más de 7% para 2010 y que ha sacado a millones de la pobreza en los últimos 16 años bajo la presidencia de los grandes partidos centroizquierdistas PT (2003-2010) y PSDB (1995-2002).
"La buena situación del país, la economía en crecimiento y la popularidad de Lula crean un cuadro favorable a Rousseff, que parte como favorita, pero el hecho de que aún no haya desbancado a Serra muestra que no será una disputa fácil y no está definida", dijo el analista de MCM, Ricardo Ribeiro.
Los candidatos
Dilma Rousseff
Candidata del partido de los trabajadores (pt)
De 62 años, guerrillera durante la dictadura y ex ministra jefe de Gobierno, es la candidata del presidente Lula da Silva. Sostiene que su compromiso mayor es "la cuestión social" y defiende la actual gestión.
José Serra
Candidato del partido de la social democracia brasileña
De 68 años, ex líder estudiantil que vivió exiliado en Francia y Chile, ex ministro de Salud y perdió una elección con Lula. Apuntará lo positivo del gobierno actual, pero impulsa el eslogan "Brasil puede más".
Marina Silva
Candidata del partido verde (pv)
Fue ministra de Ambiente del gobierno de Lula da Silva, renunció y se fue del PT. Cuenta con el 10% de las preferencias y pone en agenda los temas medioambientales, junto a su vice, Guilherme Leal.
Datos de elección brasileña
La campaña comenzó ayer en las calles del país y en internet, y el 17 de agosto arranca la propaganda en radio y TV. La oficialista y el opositor eligieron el sur del país para iniciar la campaña: Serra en las calles de la ciudad de Curitiba, y Rousseff, en Porto Alegre, un histórico feudo del PT.
Las elecciones brasileñas definirán no sólo al sucesor de Lula, sino también a los gobernadores de los 27 estados y buena parte del Congreso. El primer turno tendrá lugar el domingo 3 de octubre y si nadie obtiene más del 50%, habrá balotaje el 31 de ese mes.
El voto es obligatorio en Brasil, pero en los comicios de 2006 se registró un elevado ausentismo del 17%. El país tiene más de 191 millones de habitantes y unos 125 millones habilitados para votar.
En lo que será la campaña más cara de la historia, con un total de 255 millones de dólares previstos para financiar la promoción en televisión y la logística para recorrer un país de 8,5 millones de km2., la figura del presidente Lula será excluyente. Es que entre el 30 y 40% del electorado dice en las encuestas que apoyará al candidato que respalde el líder del Partido de los Trabajadores (PT) y algunos dirigentes de esa fuerza impulsan que Lula se tome licencia en caso de que se complique la victoria de Rousseff.