VIENA
El secretario de Energía estadounidense Spencer Abraham anunció ayer un plan de 450 millones de dólares para eliminar la amenaza de las bombas radiactivas al evitar que los materiales nucleares caigan en manos terroristas.
"Hace 100 años las autoridades tenían que preocuparse ante la posibilidad de que los anarquistas colocaran una bomba en la plaza pública. Ahora nos preocupa que los terroristas coloquen una bomba en la plaza, pero llena de material radiactivo", dijo Abraham.
En EE.UU. aumentaron los temores de que los terroristas intenten obtener material para fabricar una "bomba sucia" (un artefacto detonado mediante explosivos convencionales que dispersa material radiactivo de baja intensidad en un radio de varias cuadras urbanas).
Abraham dijo que el objetivo es recoger, guardar y eliminar los materiales radiactivos peligrosos en todo el mundo. AP