PUERTO PRÍNCIPE | A 12 días de que el terremoto pusiera en evidencia todas las carencias de Haití como Estado, no hubo en este tiempo periódicos en Puerto Príncipe y no los hay, los teléfonos empezaron a funcionar el lunes al igual que la televisión nacional. Pero los micrófonos de Signal FM han servido de faro en medio del polvo.
El presidente del gobierno haitiano, René Préval, acababa de salir de su oficina cuando el palacio presidencial se desplomó. El presentador del programa para la comunidad latina, Jean Gary Apollón, se encontraba en ese preciso momento al micrófono. "Sentí que todo el edificio se movía. Y lo dije por antena: `Esto ha sido fuerte`. Después, la verdad, tuve el reflejo de poner música y salí a la calle: fui el último". La ciudad se sumió en el caos y la completa desinformación oficial. Durante 24 horas Préval no dio señales de vida en público. Y cuando lo hizo fue a través de una cinta de casete grabada con su voz que envió a la emisora.
A falta de Estado, los haitianos recurrieron a esta radio situada en un edificio de tres plantas. Un día se presentó allí una señora diciendo que sabía que su marido estaba con vida bajo su casa, pero no tenía medios de sacarlo. A través de los micrófonos se hizo un llamamiento a la población. Los oyentes acudieron en masa y con sus manos lograron desenterrar al hombre. El martes, el matrimonio se presentó en Signal FM para agradecer la colaboración.
Aún hoy, se ve a la gente caminando por las calles con las radios pegadas a la oreja, como se solía ver hasta hace pocas décadas en España. El presidente de Signal, Mario Viau, es también el presidente de la principal compañía privada de seguridad, Pap Security.
La noche cae a partir de las cinco y media de la tarde sobre Puerto Príncipe como si echaran un saco sobre la ciudad. Se forman atascos por las vías principales, a pesar de la escasez de combustible, y Signal y Radio France Internacional son las únicas referencias para los conductores. Miles se tienden en las aceras a dormir. Cuando logran organizarse las víctimas, cortan alguna calle para dormir más tranquilos y seguros. Llega la noche y miles de personas siguen deambulando por las calles. ¿Adónde van, qué busca toda esa gente? El presidente de Signal FM y Pap Security, se encoge de hombro y ofrece su respuesta: "Tal vez sólo buscan esperanza". EL PAÍS DE MADRID