La Eurozona prevé llegar a un acuerdo para el desembolso de un millonario rescate que evitará la quiebra de Grecia, pero deberá negociar las condiciones de la ayuda con algunos de sus miembros que dudan de la capacidad de Atenas para cumplir con los ajustes prometidos.
"Tenemos todos los elementos para un acuerdo", dijo el ministro de Finanzas de Francia, François Baroin.
En ese caso, los ministros de Finanzas de los 17 países de la zona euro finalmente darán su luz verde al desembolso de 130.000 millones de euros a Grecia, pendientes desde octubre de 2011, durante una reunión que prevén iniciar esta tarde en Bruselas.
De no recibir la ayuda, Atenas deberá declarar una suspensión de pagos el 20 de marzo, cuando afronta su próximo vencimiento de deuda por 14.500 millones de euros.
El Eurogrupo también prevé aprobar el plan para reducir la colosal deuda de Grecia hasta un 120% de su PIB, que en estos momentos se eleva a 350.000 millones de euros (160% de su PIB), mediante una quita de 100.000 millones de euros por parte de los acreedores privados del país (bancos y fondos de inversiones).
El asunto es negociar las estrictas condiciones que algunos socios, muchos de ellos calificados con la máxima nota de solvencia triple A, quieren imponer a Atenas.
La Eurozona prevé debatir una iniciativa de Francia y Alemania de depositar la ayuda en una cuenta bloqueada de manera de asegurarse que los fondos se destinarán al pago de la deuda.
Incluso se debatirá la posibilidad de instalar en Atenas un sistema de vigilancia estricto mediante el envío permanente de una misión de los acreedores públicos de Grecia, la Unión Europea, Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
"Grecia acude a la cita del Eurogrupo habiendo cumplido todos los requisitos", señaló el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, en un comunicado.
"Por tanto, es obvio que prevemos que tras un largo periodo de incertidumbre, un acuerdo se cierre este lunes", añadió.
Grecia logró cumplir los tres requisitos que le exigía Bruselas: el aval del Parlamento griego al plan de reformas; las garantías de los partidos políticos que integran la coalición gubernamental de que cumplirán con el plan, independientemente de quien gane las elecciones de abril; y la identificación de recortes adicionales por 325 millones de euros (en los sectores de la Defensa y los gastos farmacéuticos) para ahorrar 3.300 millones de euros.
Aún así, varios países expresaron abiertamente su desconfianza hacia Grecia, aduciendo que Atenas no cumplió con ninguna de las reformas que prometió tras recibir 110.000 millones de euros en 2010.
La desconfianza aumentó luego de que se revelara que Grecia necesita más que 130.000 millones de euros. Una fuente diplomática indicó que la situación en el país se degradó tanto desde octubre que ahora necesitará otros 5.500 millones de ayuda.
Las medidas que debió tomar el gobierno griego han sido muy impopulares entre la población que han realizado multitudinarias marchas, además de graves incidentes con las policía.
En base AFP