La UE condiciona ayuda a Hamas al abandono de la violencia

Redacción central La Unión Europea (UE) condicionó hoy su ayuda al nuevo Gobierno palestino al abandono de la violencia, aunque también decidió dar un tiempo a Hamás para ver su evolución, mientras varios dirigentes del movimiento islámico comenzaban a mostrar algún signo de pragmatismo y moderación.

En la encrucijada de seguir apoyando financieramente a un Ejecutivo dirigido por un grupo que considera terrorista o negarle la ayuda y contribuir con ello a su posible y peligrosa radicalización, la UE ha optado por conceder un tiempo a los palestinos, mostrándoles a la vez sus condiciones.

"La situación nueva requiere una estrategia nueva", anticipó el ministro de Exteriores español, Miguel Angel Moratinos, antes de reunirse con sus 24 colegas europeos que decidieron cooperar con la transición en el Gobierno palestino, pero también dejar claro a Hamás que no habrá ayuda si no renuncia a la violencia y reconoce a Israel.

"La UE ha enviado un mensaje claro y hay que ver cómo reacciona", resumió el ministro español tras la reunión y explicó que, aunque no se ha marcado un plazo para la respuesta del movimiento islamista, el período que se maneja estaría entre cinco semanas y tres meses.

Europa esperará pues a la formación del nuevo Gobierno y a observar sus primeros pasos y se irá ajustando a la respuesta que reciba de Hamás, en palabras de Moratinos, que recalcó que la UE debe comenzar a preparar "una nueva estrategia para el proceso de paz en Oriente Medio".

"Estamos dispuestos a trabajar con ellos si cumplen estos principios, la pelota está ahora en el campo de Hamás", sintetizó la comisaria de Relaciones Exteriores de la UE, Benita Ferrero Waldner.

Ferrero-Waldner señaló que la Comisión Europea es consciente de las actuales "dificultades financieras" de la ANP y apeló a "un esfuerzo concertado de la UE, Israel y los países árabes" para permitir su funcionamiento.

A pesar de que Hamás sea una organización terrorista según la legislación europea y estadounidense, hay diplomáticos occidentales que se muestran favorables a seguir con las ayudas a la población palestina, ya que lo contrario podría echar a la ANP en brazos de Irán y de organizaciones como Al Qaeda.

Según esta opinión, la UE podría servirse para ello de organizaciones no gubernamentales, en lugar de entregar el dinero a un Gobierno dirigido por Hamás.

MODERACION. Y en el campo de Hamás las cosas parecen moverse poco a poco hacia una actitud más pragmática y moderada.

Uno de los máximos dirigentes del movimiento Mahmud A-Zahar dijo hoy que estarían dispuestos a una "hudna" o "período de tregua" con Israel de 10 a 15 años a través de una tercera parte.

La "hudna" es un concepto islámico empleado por el profeta Mahoma en su relaciones con otros pueblos infieles con los que estaba en guerra.

Otro destacado dirigente en Cisjordania, Adnan Asfur, afirmó que el movimiento islámico "reconoce que la existencia de Israel es una realidad, pero se niega a legitimar la ocupación".

El propio cabeza de la lista electoral de Hamás, Ismael Haniya, afirmó hoy que su grupo "busca construir un régimen político basado en el pluralismo, el comportamiento pacífico y democrático, el respeto a los derechos humanos y el imperio de la ley".

El movimiento extremista islámico ha empezado a manifestar su temor a que se produzca un bloqueo generalizado de la ayuda financiera que percibe de diversas fuentes.

De producirse ese bloqueo, que Israel ya ha empezado a poner en práctica y que la UE se está planteando muy seriamente, la situación en los territorios adscritos a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) llegaría a ser crítica.

De la ayuda internacional, cifrada en unos 1.000 millones de dólares al año, depende, entre otras cosas, el pago de la nómina de los funcionarios que integran la superpoblada administración palestina y sus fuerzas de seguridad, en total unos 150.000 empleados pagados directamente con dinero público.

De momento Israel ya ha congelado hoy la transferencia a la ANP del dinero procedente de los impuestos y los aranceles aduaneros

Los acuerdos de Oslo de 1993, y su correlato económico, los pactos de París, estipulan las relaciones económicas, comerciales y financieras entre Israel y la ANP.

En esos acuerdos se establece que Israel transferirá a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) los impuestos que recauda de trabajadores palestinos y las tasas de aduanas por productos destinados a los territorios palestinos que entran a través de puertos israelíes.

En la rueda de prensa conjunta que ofreció ayer, domingo, para dar la bienvenida a Israel a la canciller alemana, Angela Merkel, el primer ministro israelí en funciones, Ehud Olmert, fue taxativo al señalar que "no tenemos la menor intención de permitir transferencias de fondos que serán usados para cometer actos terroristas".

"Bajo ninguna circunstancia vamos a permitir que ese dinero, que transfiere el Gobierno de Israel, llegue al control de asesinos que están interesados en la destrucción de Israel", subrayó Olmert.

A la vista del cariz que están tomando las circunstancias, el cabeza de lista por Hamás en los pasados comicios palestinos Ismail Haniye, pidió hoy al Cuarteto (integrado por EEUU, Rusia, la UE y la ONU), así como al resto de la comunidad de donantes que no interrumpan la ayuda financiera a la ANP.

En rueda de prensa en su residencia en Gaza, Haniye aseguró que la ayuda financiera será empleada en el pago de salarios, infraestructuras y proyectos humanitarios para la población civil.

EFE

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