SANCIONES
Las sanciones afectan casi a cada sector de la economía rusa, incluido a los oligarcas que apoyan al Kremlin pero tienen numerosos activos en Occidente.
Desde el inicio de la invasión a Ucrania hace un mes, Rusia ha sido objeto de sanciones occidentales sin precedentes, su economía ha entrado en barrena, empiezan a escasear las medicinas y otros productos básicos, ha aprobado leyes contra la libertad de expresión y bloqueado redes sociales.
Es la “nueva realidad” en la que viven los rusos desde el 24 de febrero.
El presidente ruso Vladimir Putin llamó “guerra relámpago” a la andanada de sanciones occidentales que han aislado su país hasta límites insospechados y le obligaron incluso a suspender durante casi un mes sus actividades bursátiles.
Y es que el sistema bancario ruso fue excluido del sistema de comunicación interbancario internacional SWIFT y las reservas de oro y divisas rusas en el extranjero fueron congeladas.
Estados Unidos y la Unión Europea cerraron su espacio aéreo a Rusia, que respondió cerrando el suyo para las aerolíneas occidentales.
Las sanciones afectan casi a cada sector de la economía rusa, incluido a los oligarcas que apoyan al Kremlin pero tienen numerosos activos en Occidente.
Ellos pagaron los primeros platos rotos, aunque los que más lo notarán a largo plazo serán los rusos comunes y corrientes. Y es que el PIB se contraerá y la inflación supera ya el 12%.
Las marcas occidentales no dudaron en abandonar en cascada el mercado ruso.
Las autoridades han reconocido que la contracción económica provocará un aumento del desempleo y, por tanto, de las tensiones sociales dentro de la sociedad rusa.
Según informó ayer jueves el Gobierno, casi 60.000 rusos perdieron el trabajo debido a las sanciones en lo que va de marzo.
Que Putin es un hombre de la era analógica es un secreto a voces, al igual que los planes del Kremlin de construir una Gran Muralla digital como la china. Después de ralentizar Twitter y multar a los gigantes tecnológicos por su apoyo a la oposición democrática, la Justicia rusa prohibió esta semana las actividades de Facebook e Instagram.
Además, Putin promulgó el 4 de marzo una ley que castiga con graves multas y hasta 15 años de cárcel la difusión de “información falsa” sobre el Ejército ruso y los llamamientos a adoptar sanciones contra el país. Es decir, todos los medios tienen prohibido utilizar las palabras “guerra”, “invasión” o “agresión” para referirse a la actual “operación militar especial” en Ucrania. (Con información de EFE)