La crisis de las Coreas coloca a China en un dilema estratégico

Tensión. El Norte amenazó con "guerra total", Beijing media en el conflicto

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BEIJING | AFP Y EL PAÍS DE MADRID

Las amenazas de guerra cruzadas entre Corea del Norte y Corea del Sur ponen a China frente a un dilema: acceder a la demanda de sanciones de Seúl, la aliada de EE.UU., o mantener su tradicional apoyo al régimen comunista de Kim Jong-Il.

La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton intentó que China, con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, se sume a los países que quieren sancionar a Corea del Norte por su presunta responsabilidad en el hundimiento de un navío surcoreano en marzo.

Clinton logró que Beijing declarase "estar dispuesto a trabajar con Estados Unidos y otras partes y mantenerse en contacto estrecho sobre la situación en la península coreana", pero no consiguió que condenase a Corea del Norte.

Con esa fórmula, China dio una imagen de "potencia responsable", como le piden sus interlocutores, pero sin adoptar compromisos concretos.

Michael Green, del Center for Strategic and International Studies de Washington, explicó que la potencia oriental intentó la semana ganar tiempo cuando dijo que estaba haciendo su propia "evaluación" del hundimiento de la corbeta Cheonan, para no cambiar su posición tradicional que consiste "en no optar entre las dos Coreas".

Scott Bruce, del instituto Nautilus la Universidad de San Francisco, estimó que una posición más dura de Beijing frente a Pyongyan sería peligrosa. "China duda mucho en utilizar su influencia de manera coercitiva pues podría provocar el desplome del estado norcoreano, lo que sería aún más desestabilizador para los intereses chinos", aseguró.

China es el primer interlocutor comercial y principal suministrador de ayuda a Corea del Norte, uno de los países más pobres y aislados del planeta. Además, Beijing es el único que mantiene diálogo con el líder de Pyongyan, Kim Jong-Il, que hace unas semanas estuvo en China.

Y aunque la opacidad del régimen del norcoreano impida cualquier pronóstico sobre sus intenciones -en la más grave escalada de tensión desde el final de la guerra abierta entre los dos vecinos, hace medio siglo- existe una posibilidad de contención propiciada por la actitud china.

Por otra parte, Beijing teme que un derrumbe de su vecino norcoreano provoque una afluencia de refugiados y el envío de tropas estadounidenses no lejos de sus fronteras.

"China tratará de evitar que Corea del Norte se venga abajo y al mismo tiempo buscará con Estados Unidos y Corea del Sur una respuesta limitada", adelantó Scott Bruce.

"Si a Corea del Sur y a Estados Unidos no les gusta la posición china, tendrán que adaptarse", agregó, tanto más cuanto que Washington necesita la ayuda de Beijing en el delicado tema nuclear iraní.

"China enfrenta un dilema" destacó también Cheng Xiaohe, profesor de la Universidad del Pueblo, pues teme "medidas más radicales que harían incontrolable la situación en la península coreana".

Es por eso que, a dos días de la visita del primer ministro chino Wen Jiabao a Seúl, "China no manifestó su apoyo a Corea del Sur y seguirá neutral, redoblando los esfuerzos de mediación", predijo Cheng Xiaohe.

Ante la presencia de la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton, China se comprometió a aceptar sus pedidos de fortalecimiento del yuan pero con la condición de que ella fijaría los tiempos. Este hecho y la oportunidad que ahora tiene en el conflicto de las Coreas da cuenta de que, en lugar del aislamiento por el que optó en el pasado, la potencia reúne ahora cada vez más instrumentos para desempeñar un rol imprescindible en las principales partidas económicas y diplomáticas que se van perfilando en el futuro inmediato.

QUÉ PASÓ

El 26 de marzo una corbeta surcoreana fue hundida con un torpedo y fallecieron 46 personas.

Una investigación afirmó que el torpedo fue lanzado por Corea del Norte.

Corea del Sur aseguró que el Norte merecía "represalias". Bloqueó los puertos y canceló el comercio con su vecino.

El Norte amenazó con una guerra total y con el cierre de la frontera y el derribamiento de los altavoces con propaganda que encendería Seúl.

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